La Bodega de Pablo Abel Vuille

Don Pablo Abel Vuille nació en Suiza en 1888, se recibió de Perito Mercantil, título que lo habilitada a trabajar como contador. Al completar sus estudios se fue a trabajar a Viena, estuvo dos años, pero no le gustó y decidió viajar a la Argentina. No encontró trabajo en Buenos Aires y pero finalmente logró entrar a trabajar con la empresa “La Forestal del Chaco”. Debió viajar e instalarse en el Chaco, en ese sitio adquirió fiebre tifus, y estuvo un mes sin comer, cuando mejoró renunció y decidió regresar a Suiza a buscar a su novia Alicia Gaibroi.Luego de contraer matrimonio, volvió con su esposa a Buenos Aires.

Consiguió trabajo como contador en una casa importadora de vinos “Hugo Kerlen y Cia.”. Pasado un tiempo se cambió de compañía y entró en la Sociedad Máximo Fioravanti y Cia. de Buenos aires, que había adquirido la Bodega El Rosal en San Rafael.

Don Máximo Fioravanti era miembro a su vez del directorio de la Sociedad Anónima Vitivinícola San Rafael.

El matrimonio Vuille tuvo tres hijos Susana, Elena y René.La esposa de don Pablo se enfermó de tuberculosis, enfermedad común en la época, los consejos de los médicos eran cambiar de clima para mejorar, entonces la envió a Córdoba a reponerse, pero le aconsejaron que la llevara a otro clima más seco y mejor como San Rafael.

La Compañía Fioravanti tenía en San Rafael la Bodega el Rosal, cuyo gerente era don Alberto Mohr Bell, quien falleció en enero de 1926, entonces la Sociedad, envió a su gerente don Pablo Abel Vuille, para administrar la Bodega, lo hicieron para ayudar a don Pablo, para que con el traslado pudiera mejorar su esposa. Esta tarea la continuó posteriormente al pasar a la Sociedad Anónima Vitivinícola San Rafael de la cual era el principal accionista y Presidente don Daniel Bustelo.

Pese a los cuidados y al cambio de clima, la esposa murió y don Pablo al quedar viudo decidió enviar a sus hijos a Suiza a estudiar, donde estaba su familia que lo ayudaría a educarlos. Cuando se quedó solo vivió un tiempo con la familia Schlieper, en la Bodega La Abeja.

Se había hecho muy amigo del Dr. Schestakow con quien almorzaba todos los días en la Confitería Americana de Bachman, suizo como él. Don Pablo quería casarse nuevamente y cuando conocía a una joven le preguntaba al Dr. Schestakow, la respuesta de éste era: “No, a esa casa no ir, no ser gente buena”. Hasta que conoció a María Josefina Carlés, hija del bodeguero don José Carlés y el Dr. le respondió:”A esa casa poder ir, ser gente buena”.

Se casaron el 25 de diciembre de 1927 y el único hijo, varón, nació en abril de 1929, lo llamaron igual que el padre: Pablo Abel Rafael Vuille.

Entre los años 1944 al 1947, su hijo estudió enología, en Don Bosco. En 1939 hizo venir desde Europa, a los tres hijos del primer matrimonio, para que se establecieran en San Rafael.

Posterior a la crisis del año 1930, la Sociedad trasladó el escritorio a Buenos Aires, los negocios no estaban muy bien y le quitaron el chofer, que tenía don Vuille. Él no se quiso ir de San Rafael, en el año 1940 adquirió la Finca La Porteña, ubicada enfrente de la Bodega Tirasso, que pertenecía a la Sociedad Anónima Vitivinícola San Rafael, se hizo cargo de la hipoteca que tenía la finca y con poco dinero, que entregó a la Sociedad, se quedó en la finca donde ya vivía. Poseía otra finca de 13 ha en Rama Caída, que después fue del Inta.

Con el tiempo tuvo que hipotecar las fincas y pidió permiso al Banco para cortar unos álamos, venderlos y pagar a los obreros, no le permitieron tocar nada de la finca,porque estaba hipotecada. Murió en San Rafael.

Su hijo fue miembro de la Cámara de Comercio de San Rafael, en la específica de agricultura y viñateros. En sociedad con don Mario Gabrielli, adquirieron en 1974 la Bodega que pertenecía a don Juan Bautista Mandrilli e Hijos S.R.L., situada en calle Cubillos.

La trabajaron durante dos años y posteriormente la vendieron al Sr. Franco Quintano,años después la compró don Guillermo Maffey y finalmente fue adquirida por Pedro, Mauricio y Hugo Serra, que la transformaron en la Vieja Bodega, un Museo del Vino.

Esta familia ha vuelto a trabajar la bodega y han registrado las marcas “Corazón de Mendoza”, “Familia Serra-Pilati” y “Calduch-Gimeno”.

Prof. María Elena Izuel

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