La Crisis acosa a las automotrices

La industria automotriz argentina, atraviesa una fuerte recesión. Las empresas autopartistas son las primeras en dar señales negativas con algunos despidos de personal en casi todas las agencias de las grandes marcas. Desde el último gobierno de Perón no existe industria nacional, ya que todos los vehiculos provienen de Brasil. Sanz dijo “La culpa es del gobierno”.

Concesionarias de vehículos nuevos, vacías. Un panorama que se repite en los últimos meses y que contrasta con la gran venta del año anterior.

Una industria que repercute fuerte en el Producto Interno Bruto (PIB) en empleos directos e indirectos, por lo que su influencia sobre la economía nacional es muy significativa.

Una pronunciada caída del 40 % en la venta de automóviles nuevos en la República Argentina tras las grandes ventas del año 2013, y donde el Gobierno argentino intenta poner el acento en el mantenimiento de puestos de trabajo, de las automotrices nacionales.

Entre los coches de alta gama importados, la caída es mayor debido al incremento de impuestos internos.

Honda suspenderá personal por disminución en sus ventas. Esto se suma a la baja del 40% en patentamientos de autos y la crisis de las firmas Volkswagen, Fiat y Ford. El caso Gestamp. Por qué para Ernesto Sanz esto es culpa del Gobierno.

¿Es la crisis automotriz una postal del derrumbe de la economía argentina? Según puntuales economistas, esto es un hecho. Uno de ellos es Martín  Polo, economista jefe de Analytica Consultora, quien no deja de resaltar que la industria automotriz fue uno de los sectores más dinámicos en 2013.

«La buena dinámica que tuvo el sector en 2013 se fue apagando a medida que el Gobierno Nacional limitaba la expansión del sector», aseveró. No sin recordar que, primero llegó la suba de impuesto para los autos de “alta gama” cuya alícuota iba de 20% al 30%, y luego le siguió el cupo a las importaciones cuando culminaba 2013 y el mayor impacto lo dio la devaluación de enero.

«A este contexto se suma una caída del salario real y expectativas negativas que marcarán el ritmo a la actividad en 2014», sumó. Ello conlleva a un círculo vicioso que retroalimenta la crisis.

La baja de un 40% en el patentamiento es uno de los costados de la situación. Al tiempo que Volkswagen, Fiat y Ford viven una crisis inédita.

Quien reveló claramente la cuestión fue el titular de la Cámara del Comercio Automotor, Alberto Príncipe, que señaló que hay riesgo de que en poco tiempo muchas de las concesionarias deban prescindir de personal. A su vez, Ricardo Pignanelli de SMATA alertó que “las autopartistas sólo aguantarán hasta julio”.

La postal de los últimos días fue lo ocurrido en Gestamp, pero es solo la punta del iceberg.

Por caso, en las últimas horas se supo que la desaceleración en las ventas y el consecuente sobrestock hizo que la automotriz Honda decidiera interrumpir su producción y otorgar licencia a buena parte de sus recursos humanos. Eso sí, el jefe de Gabinete del Gobierno Nacional, Jorge Capitanich, negó tener conocimiento del tema.

La suspensión de la producción regirá durante treinta días, por lo que la firma efectuó el pago del 80 por ciento del salario de la mayoría de los empleados afectados.

Según se indica desde la compañía, las ventas cayeron en un porcentaje cercano al 34 por ciento.

Como informó diario La Nación, se trata de una nueva medida que afecta a la fuerza laboral del sector automotor, afectado tanto por el parate económico, la aplicación de un impuesto que elevó los precios de una manera, como por una fuerte retracción del mercado brasileño, con el cual el gobierno de Cristina Kirchner intenta destrabar un acuerdo comercial.

“La culpa es del gobierno”

Hace unos días, el senador radical Ernesto Sanz acusó al Gobierno de haber usado «como factor de ajuste» a la industria automotriz, que consideró «la más importante» del país, y lo instó a resolver la crisis por la que atraviesa el sector de manera inmediata.

«Usaron a la industria más importante que tiene el país como factor de ajuste, quisieron rascar los bolsillos de las automotrices para recaudar más y terminaron de desplomar al sector», denunció el titular de la UCR y enfatizó que este tema refleja un nuevo «fracaso» de la política económica kirchnerista.

Tras el conflicto en la empresa autopartista Gestamp, el sanrafaelino emitió un comunicado de prensa donde insistió: Este es un problema que generó el Gobierno y debe asumir sus responsabilidades y resolverlo con urgencia».

Para el legislador y uno de los precandidatos presidenciales de FAP-UNEN, «el desplome de la industria automotriz es una muestra de tres fracasos del Gobierno: el primero fue una relación comercial con Brasil que, minada de trabas y conflictos, afectó la industria y el comercio de autos».

«El segundo -prosiguió-, la enorme caída del poder adquisitivo de los argentinos que, devaluación mediante, deshizo las posibilidades de acceder a vehículos nuevos y, por último, el impuestazo a los autos de alta gama que en lugar de servir para recaudar y frenar la sangría de dólares, destruyó puestos de trabajo y complicó a la industria nacional».

En ese sentido, Sanz manifestó: «Sube el tomate, el Gobierno pide que bajen los precios; sube el cemento, el Gobierno pide que bajen los precios; suben los autos, el Gobierno pide que bajen los precios. Esto es patético. Necesitamos soluciones más que voluntarismo ineficaz», alertó.
[youtube]http://youtu.be/G5-AaZT_iso[/youtube]

Temas relacionados