La educación sexual en las escuelas ya está en marcha

Y si todo sale de acuerdo a lo previsto, hacia fines de este año lectivo todos los docentes de este nivel contarán con la formación adecuada para aplicar los contenidos de manera transversal, es decir, a través de las diferentes materias.

El proceso para que las instituciones locales analicen la metodología y contenidos que se trabajarán en las aulas comenzó en 2013 y continuó en 2014 cuando unos 3 mil docentes y directivos (uno por cada establecimiento) fueron capacitados en talleres en el Centro de Congresos y Exposiciones.

A partir de ahora, ellos serán los encargados de compartir lo aprendido con su comunidad educativa, en el marco de las jornadas institucionales previstas para mañana y el jueves en Godoy Cruz, Capital, Luján de Cuyo y Maipú (ver aparte); días en que las escuelas de esos departamentos no tendrán actividades respectivamente.

De acuerdo a los planes de la Dirección General de Escuelas (DGE), la segunda etapa de las jornadas relativas a la temática reunirá a los colegios del Valle de Uco y el Sur provincial durante el segundo semestre.

Lo cierto es que ya con el material disponible y adaptado a las necesidades pedagógicas para enseñar aspectos ligados a la sexualidad de los niños y pre adolescentes, los educadores comienzan una nueva etapa en la enseñanza. Una vez que concluyan los encuentros, la tarea de cada colegio será organizarse para programar reuniones con las familias de manera que se les informe cómo se va a trabajar la educación sexual.

Débora Robledo, coordinadora del Programa de Educación Sexual Integral de la DGE, explicó que ésta será la primera vez que estos contenidos se incluirán en la educación primaria.

La funcionaria detalló que los contenidos que se brindarán en la escuela serán acordes con la edad de los niños, siempre desde una mirada inclusiva e integral, con el acento puesto en cinco ejes fundamentales: derecho, diversidad, cuidado del cuerpo y la salud, afectividad y género.

Por eso, a los más pequeños, por ejemplo, se les enseñará que patear un fútbol o mecer a un muñeco no son conductas específicas de un determinado género, sino que forman parte del aprendizaje al momento de jugar.

“El objetivo es ampliar la perspectiva y formar a los niños lejos de conceptos estereotipados. Hoy existen nuevas configuraciones familiares, hechos de violencia y una gran diversidad que también se hace presente en el aula. Para eso, los docentes también deben estar preparados porque son ellos los que deben dar respuestas a las situaciones que se van planteando”, explicó Robledo.

Así, a los más chiquitos se les enseñarán conductas de autoprotección, respeto y cuidado de su propio cuerpo. Se les darán herramientas, por ejemplo, para que puedan “expresar secretos que les hacen daño”, mientras que a los del segundo ciclo se les hablará de los cambios físicos que implica la pubertad y se los formará en hábitos de higiene y cuidado del cuerpo.

Los aspectos espirituales que forman parte del desarrollo tampoco quedarán al margen de la formación; los maestros deberán incluir en sus clases temas como qué significa recibir y dar cariño y porqué es importante.

Embarazo y nacimiento, primera menstruación y relaciones sexuales se sumarán a las temáticas que deberán ser incluidas en las diferentes materias, desde Lengua hasta Educación Física.

“En cada área temática habrá un diseño curricular específico. Se buscará lograr que ellos no asocien a la sexualidad como algo malo”, detalló Robledo y agregó que estos espacios de reflexión involucrarán a toda la comunidad educativa y servirán como puntapié para detectar situaciones que pudieran estar viviendo los alumnos para luego abordarlas, como por ejemplo, el abuso sexual infantil.

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