La gente cantaba por la calle

Buenas tardes señor, -eran cerca de las 14,30-” Buenas tardes” ¿me compatiría su alegría? “por supuesto!!!” me respondió, “vendí todo el pan casero, que hicimos temprano con mi señora,soy albañil, pero me suspendieron, al igual que otros compañeros, dice el dueño, que han aumentado mucho los materiales y no puede continuar, para colmo, le habían pagado con unos cheques a fecha y cuando llegó el momento de cobrarlos, no tenían fondos, así que tomó la determinación de parar la construcción”.

Nos fuimos charlando un ratito, por espacio de dos cuadras, y mientras escuchaba atentamente las viviencias del día a día del humilde hombre, pensaba dentro mio, que mal nos va a los argentinos, pero algunos todavía disfrutan, de esa pequeña alegría que les proporciona la dignidad de trabajar y ganarse un pequeño, pero propio sustento, para continuar sobreviviendo y ello los lleva a entonar algunas canciones, como lo hacía Juan esta tarde.

Hace mucho que no escuchaba cantar por la calle, como tampoco silbar. Antes la gente cantaba y silbaba, era casi una costumbre, que se fue perdiendo, con el paso del tiempo, fue arribando la tecnología, y ahora pareciera que estuvieramos rodeados de autómatas, unos llevan los auriculares puestos-no escuchan lo que sucede en la calle- otros le prestan más atención a la pantalla de su móvil, que a lo que sucede a su alrededor.

Se perdió el saludo ameno y agradable que intercambiabas con alguién, aunque no lo conocieras, algo todavía vigente en los distritos, donde existe, lejos una mejor calidad de vida,que en los centros urbanos se perdió.

Tengo la esperanza de volver a escuchar los cantos y los silbidos de la gente, como una expresión de alegría, por estar pasando un buen momento, aunque que tenga que seguir caminando por que no puede subir al colectivo, por que no le alcanza… aumentó la harina, el azucar, la carne, la canasta familiar se fue al cielo, por no escribir otra palabra, que pensamos vos y yo. Del combustible ni te cuento, escuchaba y luego leía que va a aumentar todos los meses. Hoy le pregunté a Juan si tenía auto y me respondió “ya no, mi trabajo no es seguro ni constante, soy pobre, y pagar el seguro del auto y algo que se rompiera, se me hacía dificil. Mire Don tenemos dos bicicletas, pero no nos alcanza para comprarnos los cascos que ahora piden, así que no las usamos, tenemos miedo que si salimos en ellas nos la quiten”.

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