La marcha del 21F

Hay un gobierno, una burocracia sindical y un pueblo trabajador….

El gobierno y la burocracia son amigos y funcionales uno con otro, explotan a la clase trabajadora y cargan con las ganancias que estás producen.

El circo está armado de esta manera hace mucho tiempo, aunque favorablemente, la historia dice que en algún momento y en algún lugar del mundo, las cosas pudieron ser y fueron diferentes, siendo los trabajadores los que tomaron decisiones en las fábricas sin depender del poderoso empresariado que ejerce el constante dominio sobre las masas.

 Dicen que en épocas de crisis, los que caen en la inequidad, pueden entender y unirse a los que ya están en ella, y por esta época son miles de trabajadores despedidos los que se suman a la lucha contra los empresarios que hoy tienen secuestrado el Congreso Nacional.
El presidente Macri señala a Moyano de coimeador, pero para que exista un coimeador se necesita indispensablemente un coimeado.
Entonces ¿Que título le ponemos a los grandes empresarios que constantemente pactan con los sindicalistas multimillonarios y que luego son los primeros en soltarle la mano a los trabajadores? Es que Macri y el ministro de trabajo, Jorge Triaca, son tan corruptos como los sindicalistas multimillonarios que mantienen a un pueblo engañado y que lo único que se trae entre manos es un sistema de ajuste para el pueblo con el fin de llevar a cabo el plan del FMI, banqueros y oligarcas, y para eso necesitan despidos, ataque a convenios colectivos de trabajo, tarifazos y por sobre todo represión para el que reclame por sus derechos y por los derechos de los que aún continúan durmiendo en los laureles.
 Planteada esta situación, en el 21F se presentaron 400.000 personas con dos reclamos bien marcados a lo largo y a lo ancho de la 9 de Julio.
Por un lado, el burócrata sindical Moyano llamó a movilizacion sin ser claro en el porqué de la convocatoria y sumando también que es una medida que carece de continuidad alguna.
Por otro costado, se sumaron de modo independiente, distintos frentes de izquierda (MST, FIT, izquierda socialista, etc) que hace unas semanas se encontraban sumamente divididos por sus egos ideológicos, aunque por estos días vienen mostrando algo de unificación en sus reclamos, pidiendo por unidad y organización de lucha y por sobre todo pidiendo a voz populi por un paro general que frene los tarifazos, la reforma laboral, el recorte a los jubilados y planes sociales y por sobre todo ponerle un freno a la represión policial. Así, mientras sonaba la marcha peronista, la izquierda gritaba por un paro general inmediato.
 Lo que queda claro, es que en está situación, es indispensable la unidad de las luchas y los reclamos en distintos sectores, tanto públicos como privados y uniendo desde la mínera de Río Turbio, hasta los azucareros de Jujuy pasando por cada sector del país que hoy se encuentra enojado y dolido por la situación. Es necesario que los trabajadores se unan para planificar y pensar un nuevo sistema de gobierno diferente, porque a la vista está, que la corrupción a invadido está mentirosa democracia.
Difícil será para el pueblo salir de esta situación de opresión si no se une, pero si será posible ser invencible si se toma conciencia que es la unidad del pueblo lo que lo hará fuerte para hacerse respetar ante las patronales y empresarios explotadores.
Textos e imágenes de Alan Riquelme para Día del Sur Noticias

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