La primera locomotora

(*)En la plazoleta de los Inmigrantes, que está cerca de la estación del ferrocarril, hay una máquina de tren que es histórica, fue la primera locomotora que llegó a San Rafael, aquel recordado día 8 de noviembre de 1903, tirando al tren que venía desde Mendoza y que fue conservada con el N° 315.

Esa negra máquina, de origen inglés, fue armada en el condado de York, en la ciudad de Sheffield, en la fábrica Yorkshire Engine  Cº Limited; al salir de fábrica en el año 1871 portaba el N° 168. Fue cargada  con otras dos similares a ella, en 1873,  en un barco que se dirigía  al Río de la Plata. En ese momento la entrada al Río de la Plata era muy accidentada, ya que es un río donde se forman muchos bancos de arena, por todo el material sedimentario que le proporciona el río Paraná. Ahora  el dragado es permanente, pero antiguamente no se hacía y el barco encalló, dos de las máquinas cayeron al agua frente a Montevideo. Se extrajeron y por suerte, ya que aún el río no estaba contaminado, no sufrieron ningún daño.

Al arribar a Buenos Aires, fueron adjudicadas al Ferrocarril del Sur, y circularon por sus rieles por más de 20 años, llevando el material para la construcción de vías, eran sólo utilizadas para transporte de material.

La firma  Hopkins & Gardom comenzó a utilizarla para el tendido de las vías Las Catitas –San Rafael, para el Ferrocarril Gran Oeste Argentino, administrado por empresarios ingleses, a partir de 1902.

La negra locomotora trabajó muchísimo, iba y venía, cargando el material  necesario para el tendido de la línea: los durmientes, enormes troncos de quebracho, las vías de hierro fundido, el material de construcción para las estaciones y los andenes, los tanques de agua, y también al personal que trabajaba en las obras. Todo estaba por hacerse y se trasladaba con la “gran máquina de hierro” a vapor, alimentada con carbón. Pensemos en los duros durmientes, que ahora lamentablemente, al dejar de funcionar el ferrocarril, con las vías abandonadas,  mucha gente  ha sacado durmientes para hacer pisos o para quemar, son durísimos ya que como les comenté  son  de madera de quebracho, árbol que tarda 200 años en desarrollarse, prácticamente indestructible por la naturaleza, pero no por la mano del hombre. El hierro de los rieles también ha sido, digamos extraído,  por manos anónimas  y utilizado en distintas construcciones.

Fue la máquina que llegó el 22 de agosto de 1903 a Cuadro Nacional, donde todos celebraron, en especial la familia Salas, creyendo que esa estación sería la terminal de la línea, pero no lo era y la máquina siguió llevando el material para la estación de San Rafael, material que provenía todo de Gran Bretaña.

Tras la triunfal llegada del 8 de noviembre, arrastrando los vagones con los pasajeros de Mendoza,  engalanada con el Escudo y la Bandera Nacional, fue prácticamente abandonada en Las Catitas, tras su regreso y allí durmió durante muchos años.

En 1907 el Ferrocarril Gran Oeste Argentino, fue adquirido por el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, BAP, aunque aún se conservan, en postes de alambrado,  carteles, y también en las vías, las siglas F.C.G.O.A.  Cuando se nacionalizaron los Ferrocarriles en 1948,  adoptó el nombre de General San Martín: F.C.N.G.S.M.

Durante años, la negra máquina, la N° 315,  estuvo abandonada en vías muertas de Las Catitas, al aire libre, posteriormente fue trasladada a los galpones del Ferrocarril General San Martín en Mendoza.

Pasaron muchos años, y cuando se iban a festejar los cincuenta años de la llegada del tren,  en 1953, se formó una  Comisión de Homenaje al Cincuentenario entre los que se encontraba un grupo de docentes: el Sr. Fernando Abbona, la  Srta Noelia Aróstegui,la Sra. María Elena Millé, la Srta Amanda Quiroga y miembros del Honorable Concejo Deliberante, quienes solicitaron que la histórica máquina Nº 315 regresara a San Rafael.

El Ministerio de Transporte de la Nación, gracias a las  gestiones realizadas, donó la máquina al pueblo de San Rafael, para que la conservara como reliquia histórica. Fue recibida por la Municipalidad de San Rafael como patrimonio de la misma y colocada en el pedestal donde aún hoy podemos observarla. Desde hace dos  años, al remodelarse la zona de la estación, previo a la inauguración de la terminal de ómnibus, fue arreglada y reacondicionada y hoy luce como si fuera nueva.

(*)Prof. María Elena Izuel

Temas relacionados