La UCR repasó las «deudas» de la democracia y se plantó como opción para 2015

El radicalismo reunió hoy a todos los candidatos electos en el país en la sede del Comité Nacional para celebrar los 30 años de la victoria de Raúl Alfonsín. 

El radicalismo reunió hoy a todos los candidatos electos en el país en la sede del Comité Nacional para celebrar los 30 años de la victoria de Raúl Alfonsín, con un acto en el que repasaron las «deudas» de la democracia con duras acusaciones a la Casa Rosada y se presentaron como la «principal alternativa de oposición» para las presidenciales de 2015.

«Que alguno diga ahora que no vale la pena ser radical… ¿Vieron que la oposición existía?», dijo el presidente de la UCR, Mario Barletta, en el arranque de su mensaje de bienvenida a los legisladores electos en los comicios del pasado domingo, los que -subrayó- recibieron 5.580.798 votos por el partido radical y aliados en todo el país.

Barletta, también diputado electo por Santa Fe, destacó que «con el 25 por ciento de los votos la UCR se consolida como primera fuerza de oposición nacional», destacó que «7 de cada 10 argentinos» no se inclinaron por el kirchnerismo en las urnas y celebró los triunfos del radicalismo en Santa Fe, Corrientes, Jujuy, Catamarca, Mendoza, Santa Cruz, y también La Rioja, donde acusó al oficialismo de hacer «fraude».

«Hay provincias que resurgieron de las cenizas. El radicalismo ha vuelto al lugar que le cabe en el escenario político y es la alternativa para el futuro del país», subrayó Barletta, que además destacó el triunfo del radicalismo «en la Antártida».

Bajo el escenario se ubicaron todos los candidatos electos, que fueron aplaudidos uno a uno a subir a celebrar, incluso el exvicepresidente Julio Cobos, que arrasó en las elecciones en Mendoza y busca ahora revancha en la UCR para competir por la Presidencia dentro de dos años bajo el paraguas de las primarias.

A eso se refirió el ahora diputado electo al tomar el micrófono en el tradicional salón de Alsina 1786: «Cuando la ciudadanía se cansa del justicialismo ve al radicalismo, por lo que tenemos que estar unidos en este desafío. No podemos perder el tiempo en enfrentamientos internos. Tenemos suficiente espacio para que todas las líneas ocupen su lugar», se anticipó.

Pero el protagonista fue el diputado Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente, quien convocó a los radicales de todo el país a trabajar en una propuesta «por una Argentina realmente democrática, como quería Raúl Alfonsín».

«Las deudas son todavía muy grandes y tienen que ver con avanzar de una democracia formal a una democracia social, en lograr mucho más de lo que hemos hecho en dignidad humana y justicia social.
Este es el desafío y debemos luchar conjuntamente», subrayó el excandidato presidencial.
El discurso más duro fue sin embargo el del senador Ernesto Sanz, quien señaló que en 1983 los argentinos eligieron a uno de los suyos para salir de el oscuro periodo de la dictadura porque entonces los radicales «fueron capaces de representar el anhelo social argentino», lo que llamó a repetir de cara a 2015.
«No estamos cumpliendo el mandato social si sólo nos juntamos a recordar el pasado, porque de esa forma no nos daríamos cuenta cuáles son los actuales anhelos de la sociedad argentina», sostuvo Sanz y agregó que «son ficticias las peleas que nos hicieron creer entre el Gobierno y Clarín, entre el modelo nacional y popular y la derecha».
«La verdadera dicotomía en la Argentina y que este partido debe hacerse cargo es la decadencia y el progreso.
Y el partido gobernante es incapaz de sacarnos de esa decadencia porque gana administrando la pobreza, porque la transforma en herramienta clientelar», agregó Sanz, y convocó a formar con otras fuerzas políticas «un frente progresista y republicano».
Antes del encuentro, los dirigentes radicales mantuvieron un encuentro a puertas cerradas en el que repasaron los resultados en todo el país, envalentonados por el acierto de las alianzas con el socialismo y otras fuerzas afines, que les permitieron quedar posicionados en primer o segundo lugar en «dos tercios del país».
Además, entre las conclusiones de la reunión destacaron el triunfo en once capitales de provincias: Catamarca, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Posadas, Río Gallegos, Santa Fe, Santa Rosada, San Salvador de Jujuy, San Miguel de Tucumán y también La Rioja.

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