Lado B del arte: luthier mendocino reconocido mundialmente

Agustín Rosso tiene casi 40 años y durante su juventud tuvo la idea de fabricar instrumentos. Hoy se dedica especialmente a los de cuerda y le contó a Memo lo que implica este particular y meticuloso métier.

Según la Real Academia Española, un luthier (palabra francesa que deriva de luth/laúd) es la persona que construye o repara instrumentos musicales de cuerda. Agustín Rosso es uno de ellos, es de Mendoza y le preguntamos acerca de este especialísimo y gratificante oficio.

Agustín Rosso tiene casi 40 años y durante su juventud tuvo la idea de fabricar instrumentos. Hoy se dedica especialmente a los de cuerda y le contó a Memo lo que implica este particular y meticuloso métier que realiza en nuestra provincia y cuyo resultado viaja por el mundo.

¿Tocaste algún instrumento? ¿Cómo aprendiste el oficio?

Toqué la guitarra desde los 16 años y fue entonces que quise hacer mi propia guitarra. Primeramente un amigo me prestó los catálogos de una empresa norteamericana que vendía insumos para fabricar instrumentos. El paso siguiente fue conseguir libros para aprender (internet no estaba tan desarrollado como ahora). En 2001 ingresé en la Escuela de Luthería de la Universidad Nacional de Tucumán, por lo que decidí viajar y estudiar allí. Cuando volví empecé haciendo guitarras, violines y algunas restauraciones. A partir del 2005 me he concentrado en fabricar instrumentos de cuerdas frotadas y a restaurar barrocos y modernos.

¿Por qué decidiste fabricar instrumentos de cuerdas?

Por el desafío que implica su construcción. Sería bueno aclarar a los lectores que no sepan sobre los cordófonos, que existen de cuerdas frotadas y de cuerdas pulsadas. Algunos ejemplos de cuerdas pulsadas son la guitarra, el bajo, el arpa, el ukelele, la lira, el banjo. Y entre los de cuerdas frotadas se encuentran el violín, la viola, los cellos, las violas da gamba. Debido a que esos instrumentos son más complejos en su diseño y realización, me dedico a construir violines, violas, cellos y violas da gamba.

¿Cuáles son las partes que componen un violín?

Un elemento importantísimo es el arco. Yo no los fabrico, es todo un rubro que llevan a cabo los archetiers, con medidas y especificaciones muy precisas. Un arco (archet, en francés) está compuesto por una vara, crines de caballo (es lo que se utiliza generalmente) y un talón (pieza móvil para tensar las crines).

¿Dónde conseguís los materiales para realizar tu tarea?

Son todos importados excepto el álamo que consigo acá. El álamo es un material muy noble y funciona muy bien para proveer el fondo y faja de los instrumentos de arco. El problema que existe es que los tamaños que se necesitan para la fabricación, no se encuentran fácilmente. Debo estar atento a árboles muy viejos que quieren erradicar en fincas y van a desechar, entrenar el ojo para encontrar ejemplares caídos por tormentas. Una vez que consigo el material (se aprovecha una octava parte del árbol y el resto lo dejo para que sea utilizado en otras cosas) lo hago transportar hasta mi atelier en un camión hidrogrúa. Aclaro que en Mendoza y gracias a nuestro particular clima conseguimos una veta de la madera que se encuentra y comercializa poco y presenta grandes ventajas. Luego hay que armarse de paciencia porque viene un proceso largo que es el de estivar la madera por lo menos unos 5 años y para eso se necesita espacio.

«En este video las violas que aparecen las hice yo con fondo y costillas de álamo de Mendoza»

¿Cómo está armado el atelier de un luthier?

Para trabajar no es necesario demasiado espacio. Para fabricar los instrumentos de cuerdas pulsadas lo que más espacio ocupa es el almacenamiento del material y disponer de un lugar amplio es lo ideal. Yo trabajé durante varios años en un taller muy chico y hasta hice un contrabajo allí (la caja de un contrabajo puede llegar a medir hasta 1,10 m de largo y a eso hay que sumarle el mango). Las máquinas que ocupo además son: una sierra sinfín (ocupa unos 3 metros para poder mover los tablones y cortarlos), una cepilladora y una agujereadora de banco.

Un proceso importante es el barnizado. Yo preparo mis propios barnices con resinas naturales y además tengo una cámara de secado con tubos de luz ultravioleta para acelerar la polimerización del barniz.

¿Qué es lo más difícil de tu métier?

En realidad existen un montón de procesos complejos pero si se comete un error todo se arruina, por eso creo que lo difícil es el ejercicio de la paciencia, no querer terminar algo apurado, dar el tiempo debido a cada paso. Por ejemplo la construcción de un violín conlleva un 90% de tallado y eso requiere dedicación y tranquilidad al hacerlo.

¿Tenés colegas en Argentina?

Sí conozco a varios, tanto acá como en México, en Italia, en Alemania. En Argentina existe un grupo y hay otros a nivel internacional, donde normalmente se comparten ideas, técnicas y experiencias.

¿Dónde se encuentran tus «creaturas»?

Hasta la fecha llevo construidos más de 160 instrumentos para músicos de diversas orquestas locales: Filarmónica y Sinfónica de Mendoza; Orquesta de Salta, de Bahía Blanca, la Filarmónica y Estable del Teatro Colón. Y también mis creaciones se ejecutan en orquestas extranjeras como: Orquesta Filarmónica de Dresden (Alemania), Orquesta Filarmónica de Mainz (Alemania), Orquesta Filarmónica de Seúl (Corea del Sur), Orquesta Filarmónica de Israel (Israel), además de músicos de orquestas y ensambles de Nueva York (Estados Unidos), Suiza, Francia, entre otros.

¿Existe un Cuarteto de cuerdas alemán que se llama «Agustín» en tu honor?

Sí, ellos se formaron a partir de la Orquesta Filarmónica de Dresde y cada uno posee un instrumento fabricado por mí, por lo que decidieron ponerle mi nombre a su conjunto. Los visito cada vez que viajo allá ya que suelo ir a ver mis clientes a Europa frecuentemente.

«Agustín junto a Tomas Otto, Victor Meister, Johannes Groth y Xianbo Wen»

https://www.dresdnerphilharmonie.de/orchester/kammerensembles/agustin-quartett

¿Cuáles son tus actividades actuales?

Durante el verano no hago instrumentos, me dedico a descansar, a arreglar mi casa y aprovecho el invierno, cuando estoy más encerrado para fabricar y restaurar instrumentos.

Para obtener su contacto dejamos su página web: Home | Argentina | Agustin Rosso Luthier

Por Alejandra Cicchitti/nota original publicada por memo.com.ar

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