Lavalle: su arquitectura y patrimonio

Nos adentramos sobre la arquitectura de este departamento del noreste mendocino de la mano de una arquitecta comprometida hace tiempo con su recuperación.

Ana María Castillo es arquitecta recibida en la Universidad de Mendoza y trabaja desde hace muchos años en el área de Turismo de la Municipalidad. Ha realizado una gran contribución gracias a su formación, ya que es especialista en arquitectura en tierra cruda y en la revalorización de las construcciones con adobe y quincha.

¿Cómo describirías a Lavalle?

¿Sobre qué nos contarás?

El departamento cuenta con dos sitios municipales emblemáticos. Uno de ellos es la antigua Casona de los Montenegro, donada al municipio en el año 1998, quien rápidamente se encargó de la restauración, refuncionalización y ambientación del Chalet para albergar al «Museo Histórico Natural de Lavalle».

Es una construcción originaria en quincha rellena de adobes, que data de principios del siglo XX, ubicada en la Ruta 24 y calle Montenegro, en la Villa Tulumaya. Se han reacondicionado los jardines, las piezas patrimoniales y los animales taxidermizados; se mejoraron las ambientaciones de salas y cuenta también con un guion museográfico. Puedo adelantarles que hace pocos días se presentó un proyecto de restauración ante el Fondo de Patrimonio de la Provincia, pues resta mejorar la galería frontal y lateral, alivianar el techo y colocar chapa acanalada como la que posee el techo de la casona. Además en el depósito (una construcción anexa realizada posteriormente), se debe efectuar un recalce de los muros y renovar la iluminación exterior.

«Un muro testigo»

¿Y también existe una importante Capilla que se conserva?

Entre las capillas del secano que se han puesto en valor, se encuentra la Capilla Vieja del Pueblo Originario de La Asunción.

En el año 1999, ante una inquietud de integrantes de la Comisión de la Capilla se realizó una inspección y se constataron grietas pasantes en encuentros de muros con posibilidades de derrumbe de alguno de ellos. Se desarrollaron reuniones periódicas con la comunidad, para consensuar los trabajos a desarrollar: conservar y preservar el Patrimonio Arquitectónico y Cultural, rescatar el pensar y sentir de la comunidad, compactar el médano que sostiene la Capilla, priorizar la mano de obra del lugar, mantener la fisonomía original y acondicionar las construcciones anexas como Museo.

Desde la Dirección de Turismo se realizó el trabajo comunitario, el proyecto de puesta en valor y en conjunto con Obras Públicas, la ejecución de la restauración y consolidación de la Capilla Vieja de La Asunción y de la construcción anexa.

 

¿En qué consistió la puesta en valor?

Hubo tres etapas de ejecución. La primera consistió en el recalce del médano, (relleno, apisonamiento y tablestacado), la segunda fue la consolidación de la Capilla, cuya patología principal eran las grietas verticales pasantes en encuentros de muros al norte y también se llevó a cabo la consolidación de la construcción anexa. Su cubierta se rehizo completa, los revoques gruesos y finos de barro de ambas construcciones adosadas, el murete exterior de adobe y la instalación eléctrica. Finalmente se trabajó en los pisos de baldosa criolla, toda la carpintería general, el amueblamiento y ambientación del Museo y la Capilla y la reconstrucción del campanario de rollizos de algarrobo.

¿La comunidad estuvo involucrada en este proceso?

Sí, porque paralelamente se realizó el rescate de piezas religiosas, restaurándolas con la colaboración de integrantes de la comisión de la Capilla y de la Sra. Olga Chacón. También se pudo recuperar la historia del lugar a través de la memoria oral, plasmada en cuadros pintados por Mario Lucero. Estas obras fueron inauguradas en agosto de 2001. Además la comunidad «Paula Guaquinchay» decidió dejar la capilla en color tierra, tanto en el exterior como en el interior. Por ello, desde el área de Turismo, se les dio un taller de pintura, a base de arcillas impermeables, para proteger los muros interiores y exteriores.

¿Qué necesidades plantea este edificio actualmente?

Necesitaría acondicionarse parte de la carpintería, mejorar algunos revoques exteriores soplados y dar unas manos de pintura de arcilla impermeabilizante en el interior y en el exterior, para proteger de manera natural los muros. Quedan todos invitados a visitar tanto la Capilla como el Museo Histórico.

Por Alejandra Cicchitti

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