Llamado de atención y solidaridad a la sociedad surmendocina

Siempre me gusta escribir cuando tengo la oportunidad de viajar, para dar a conocer un lugar, su historia, su cultura, su paisaje; pero hoy escribo con dolor de haber visitado como he hecho en otras ocasiones, las ruinas del Hotel Termas El Sosneado, un lugar que se caracteriza por su belleza y por sus aguas que eran ya usadas por el Doctor Schestakow y sus pacientes para distintas dolencias.

Hoy visitar el lugar es ir con la vacuna antitetánica puesta. Suciedad de la que se pida, tanto en el interior como en el exterior de las ruinas, fui tan solo por dos días de campamento, y estoy evaluando si volveré a lo que era uno de mis lugares preferidos en Mendoza. Dediqué 3 horas de mi tiempo, con guantes descartables y unos de protección, a limpiar planta por planta desde el hotel hacia el oeste, quitando todas las bolsas y “papeles”, a tal punto que una guía de turismo que arribó me dijo, “ví algo diferente, ahora me doy cuenta, las plantas están limpias”. Fue una ardua labor, dolorosa por las veces que me pinché, pero me satisfizo el ver como el lugar cambió de aspecto.

Si hablamos del interior del viejo hotel, sería más fácil enumerar que es lo que no saqué de ahí, pero a modo informativo detallo, bolsas de pañales, toallas femeninas, papeles “higiénicos”, preservativos, calzados de todo tipo, botellas y latas de aluminio por doquier.

En las fotos solo muestro una parte de lo que saque, pues fueron a parte de lo que allí se ve, más de 5 bolsas tipo arpillera completas de basura, (sé que no es lo correcto pero las incineré) porque en el vehículo que fuimos no entraba tremenda cantidad de desperdicios, y dejarlos embolsados para que algún alma caritativa las baje al pueblo … no lo veo como opción.

Cabe destacar que entre tanta suciedad y desperdicios, he observado al pernoctar en el lugar un crecimiento desmedido en la población de ratones que hasta nos dejaron marcados los recipientes donde llevamos la comida, (a tener cuidado y sobre todo higienizar lo que quede fuera de los vehículos o carpas).

Yo me pregunto…

¿ES TAN DIFICIL VOLVER CADA QUIEN CON SU BASURA Y ARROJARLA DONDE CORRESPONDE?

¿TODOS TENEMOS NECESIDADES FISIOLÓGICAS, PERO PORQUE NO PODEMOS HACER LO QUE HACEN LOS GATOS, UN POZO Y ENTERRAR …?

Ojalá cambiemos nuestras malas costumbres, por el bien de todos.

Por Eliseo Valentín Miri
Guía y Técnico Superior en Turismo
Resolución N° 64

El próximo objetivo que tiene Eliseo Valentín Miri, es limmpiar el mirador de San Francisco y sacar todas las botellas de plástico que hay allí tiradas.

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