Los 92 años de China Zorrilla

Esta vez sin invitados, hermanas y sobrinos rodearon a la reconocida actriz, ayer festejó un año más la querida y admirada actriz.Está instalada desde hace más de un año en su casa de Pocitos, en Montevideo, Uruguay.

Sin invitados, para que no se canse mucho, igual estuvo muy acompañada, por sus hermanas y sobrinos. Es otro cumpleaños en Montevideo, y China empezó a acostumbrarse. Sin alterar en mucho su rutina diaria -que es vigilada atentamente por los que viven con ella-, recibió las felicitaciones de los que se acercaron, atendió el teléfono para charlar un ratito con cada uno de los que llamaba, y leyó con cuidado la lista de todos los que llamaron a la casa de su hermana, porque el teléfono “de arriba” daba siempre ocupado. Almorzó liviano (para poder comer algo rico en la tarde) y después se durmió “una regia siesta” (como dice adoptando la frase de su padre, José Luis).

Como todos los 14 de marzo, los amigos y familiares de China se hicieron presentes -personalmente o por teléfono-, para felicitarle en este cumpleaños N° 92. Aunque su estado de salud no es delicado, sí está bajo cuidado constante por la preocupación de un cuerpo que vivió tantos años intensamente, además de que China fue una empedernida fumadora. Es por esto que las visitas obligadamente fueron cortas, y muy a su pesar, no hubo festejo más que familiar. A los que llegaron, China les recibió como siempre en estos días: con una sonrisa y una frase divertida. Ayer no fue la excepción, y a cada “Qué linda estás, Chinita!”, respondía con un “¿Te parece?…”, echando mano a esas entonaciones de su voz que despertaban risas entre el público.

En diciembre de 2012, consultando con su familia y amigos, China decidió volver a nuestro país. Hasta ese mismo año estuvo trabajando en teatro (incluso en giras), pero empezó a notar un cansancio después de cada función al que no estaba acostumbrada. Lo que en un principio fue transitorio, para ver si se acostumbraba a no estar arriba de un escenario, se transformó lentamente en un retiro. Su cumpleaños N° 90 (ver recuadro), que celebró en Buenos Aires en el Teatro Cervantes, puede decirse que fue su despedida de las tablas. A partir de allí solo hizo alguna aparición esporádica.

Fulop, la primera

El teléfono sonó desde muy temprano; la primera fue Catherine Fulop, quien despertó a algún familiar a las 7 de la mañana. Se sucedieron llamadas de Estela Medina, Carlos Perciavalle, Susana Giménez, Osvaldo Tesser, Juan Jones, Oscar Barney Finn, Lino Patalano, Graciela Borges. También llegaron flores y cosas ricas, porque todo el que conoce a China sabe de su “pasión” por el chocolate.

Los últimos dos cumpleaños, en Buenos Aires Con Pepe y en el Cervantes

Los dos últimos cumpleaños que China pasó en Buenos Aires, los vivió en dos situaciones distintas, las dos transformadas en parte del increíble anecdotario de China.

En 2011, la conversación el 14 de marzo solo giraba alrededor de la visita que Mujica le hizo unos días antes. El 25 de febrero, con motivo de un viaje oficial, Mujica se hizo un lugar en la agenda para conocer a China. La actriz había declarado repetidamente que le admiraba y le encantaría conocerle, y el Presidente “se arrimó” hasta el departamento de la calle Uruguay.

Todos los vecinos salieron a la calle, el tráfico estaba imposible, y aunque estaban acostumbrados a China y sus visitas famosas, esta vez dejaron sus actividades y esperaron en la puerta para ver salir a nuestro mandatario. De la conversación que tuvieron contaron poco, pero seguro que fue jugosa y más que entretenida para los dos; quedaron unas cuantas fotos, así como la frase que China incorporó ese día, y el 14 de marzo repitió a los que llamaban: “¿te conté que me vino a visitar Pepe?”.

El de los 90 fue rodeada de público, recibiendo una ovación de un teatro que, de pie, le aplaudió por varios minutos, sabiendo quizás que estaba despidiendo a una de las glorias del teatro rioplatense, uno de esos uruguayos que los argentinos adoptan y quieren como propio. China, de pie, de la mano de sus compañeros, sonreía emocionada.

fuente:www.republica.com.uy

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