Los privilegios de pertenecer a un club de autos

Los amantes de los fierros se reúnen con frecuencia en todo el país. Hacen caravanas, fiestas, consiguen descuentos en accesorios y hasta organizan acciones benéficas

En la Argentina, los fanáticos de los fierros encontraron una manera de compartir datos de su pasión, recomendarse un mecánico de confianza y hasta admirarse mutuamente. Porque ahora, los amantes de los automóviles se nuclean en los casi 70 clubes de autos que hay en el país.

Los clubes son entidades de fanáticos que se asocian para compartir sus gustos por la marca y características de un determinado modelo o empresa automotriz.

Algunos son asociaciones de autos clásicos o antiguos. Otras representan a la empresa automotriz y cuentan con el apoyo oficial, como el club Fordamigos. Lo característico de esta entidad es que los dos primeros socios son mujeres.

El Club BMW Argentina también está respaldado por la compañía. En sus reuniones hacen pruebas de habilidad deportiva y hasta caravanas turísticas en las que participan todas las familias.

Los más exclusivos nuclean los seguidores de un modelo en particular, como el Club del Ka (Ford) o el Clioclub. Los amantes de las pick ups y camionetas también tienen su lugarcito.

Es el caso de Toyoteros, que hacen travesías en sus vehículos, se sacan fotos e incluso hacen beneficencia. En estos días parten al parque Nacional Baritú, en Salta, donde al término de la travesía llevarán donaciones a la Escuela Nº 251.

Otras entidades son integradas por nostálgicos de modelos que marcaron hitos pero que no se fabrican más, aunque no llegan a ser autos verdaderamente antiguos.

Los fanáticos del Torino tienen una asociación y en pocos días más festejarán el Día del Torino 2004, un evento que se realizará en Bahía Blanca el 9, 10 y 11 de octubre.

En estas reuniones, los pisteros no pueden hacer arar los autos, ni molestar con los ruidos del motor y por regla inquebrantable, los toros deben estar limpios, más allá de su estado de chapa y pintura.

Viejitos, pero pisan fuerte

El mismo sentido tiene el Club Dodge, una asociación civil sin fines de lucro que busca la unión de todos los vehículos de la línea Chrysler, desde su nacimiento (6 de junio de 1925) hasta hoy.

Sus socios tienen autos se reparten en toda la Argentina y también en el exterior. Amantes del Dodge se reparten en Uruguay, Chile, Bolivia, Colombia, Venezuela, Brasil, México, Estados Unidos y España. El club ya cuenta con casi 1000 socios y entre otras actividades, apoyan las carreras de TC, donde el Dodge se destaca.

Los nostálgicos de Chevrolet se juntan en el club del Corvette, cuyo objetivo principal es preservar o restaurar estos magníficos autos a estado original de fábrica.

La gente del Club Fiat Clásicos recibe cualquier socio que posea modelos anteriores de 2003. Otras condiciones que imponen es tener el auto con la máxima originalidad posible (accesorios y equipamiento de fábrica), aunque se admiten réplicas siempre que sean anteriores a la fecha que establece la FIVA (Federación Internacional de vehículos antiguos). Allí figuran los fierreros amigos del Fiat 1500, 125, del 128 y la coupé 1500.

Pertenecer tiene privilegios y deberes

¿Cómo hacerse socio de uno de estos clubes? La mayoría de ellos posee sedes físicas, que se pueden visitar y allí consultar las condiciones de ingreso.

De otro modo, un poco de información se encontrará en las páginas web de los clubes. La tercera opción, si se quiere sentir el rugido de los motores en vivo y en directo, será acercarse hasta los predios en las fechas y horarios de reunión que hacen estas entidades. No se debe olvidar llevar los papeles del auto y el tanque lleno, porque es probable que al instante lo inviten a compartir una caravana.

Por Denise González Eguilior

 

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