Los que reniegan de su pasado en «Yo fui K»

Hablan los arrepentidos del modelo -Alberto Fernández, Martín Lousteau, Luis Juez, Felipe Solá, Roberto Lavagna, entre otros- en un libro de Eduardo Blanco y Fernando Sánchez. Mezcla de periodismo clásico e invención ficcional que retrata cómo es la arquitectura de la política en Argentina.

Fueron parte del kirchnerismo. Pero hoy reniegan de su pasado. Algunos lo ven como un error, una equivocación y un desvío dentro de su carrera política. Otros reconocen que, en el espacio fundado por Néstor Kirchner, hubo aciertos, virtudes y aprendizajes. De lo que no quedan dudas es que, en estos más de diez años que lleva en el poder, el Frente para la Victoria experimentó todo tipo de «roscas» políticas. Y en «Yo fui K: hablan los arrepentidos del modelo» (Sudamericana) están contadas a la perfección.

«No hablamos del destino de la nación sino, en todo caso, del destino de algunos de sus líderes y funcionarios. En ese contexto, la indignación de algunos ex kirchneristas que participaron del poder suena hipócrita. O sea: ¿te espantás de golpe y decís que te vas porque el kirchnerismo fue cooptado por el PJ, y compartiste vidriera al lado de Juan Carlos Romero, Insfrán, el aparato de caciques del Conurbano y los gobernadores feudales?» cuentan sus autores, Eduardo Blanco y Fernando Sánchez, periodistas que supieron combinar dos géneros en un libro que es un deleite para los fanáticos de la trastienda de la política: entrevistas por un lado, ficción por el otro. El eje central del libro transcurre entre un «operador político» inventado a medias, una suerte de personaje es ficcional que se nutre de anécdotas que salieron de los testimonios recogidos por los periodistas.

Alberto Fernández, Martín Lousteau, Luis Juez, Felipe Solá, Roberto Lavagna… son algunos de los nombres que, página a página, desnudan los entretelones de las disputas más grandes que el kirchnerismo supo protagonizar. Desde el armado político de 2003 junto al «Grupo Calafate» hasta la ruptura con Duhalde. Del conflicto con el campo y el odio visceral entre Lousteau y Moreno, hasta el día en el que Cristina pensó en renunciar. Todo contado en un híbrido de periodismo clásico e invención ficcional.

«Decimos en el prólogo que en periodismo, tal como está construido el discurso periodístico actual, la ficción y la realidad coexisten. De alguna manera eso nos llevó a hacer Barcelona, una revista que muestra el juego de intereses y brutalidades del supuesto periodismo independiente y serio a través de la parodia. Cuando ya teníamos varios testimonios para el libro notamos que, sobre todo desde el lado del peronismo, había una forma desembozada de contar roscas, «agachadas», traiciones y todo tipo de artimañas para construir y destruir el armado político. Pensamos entonces en unificar gran parte de los relatos en una voz única, la de este «operador/funcionario» que estuvo en la cocina de ese armado tan particular que fue y es el kirchnerismo. Es ficción porque ese personaje no existe, pero es real porque el anecdotario que cuenta surge de testimonios auténticos. Nos gustó esa dualidad aún a riesgo de que al comienzo resultara extraña», afirman los periodistas al presentar su libro. Libro en el que refieren «al día en que Cristina quiso renunciar». ¿Qué pasó en ese episodio? «Alberto Fernández se negó a contestarnos esa pregunta porque dice que en esa reunión sólo estuvieron Néstor, Cristina y él, y que no le parece correcto hablar mientras Cristina no se refiera al tema. No obstante, conseguimos saber bastantes pormenores de esa reunión por terceras personas que no estuvieron, pero tuvieron acceso al relato de algunos de los protagonistas. Hubo un vuelo esperando la decisión durante horas, presidentes de otros países involucrados, y la decisión final de Cristina de seguir adelante. Eso lo cuenta nuestro operador de ficción», sostienen.

En todo momento tratamos «de contar una historia protagonizada por personajes que después de haber apostado ideas, tiempo, gestión y, en algún caso, cierto prestigio, terminaron tratando de destruir aquello que ayudaron a construir», expresan Eduardo Blanco y Fernando Sánchez. «Cuando empezamos a armar el libro nos dimos cuenta que lo que nos estaban contando era también la historia de cómo es la arquitectura de la política en Argentina, particularmente cómo construye poder en el peronismo».

Fuentes: Novedades de Babel e Infobae

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