Made In San Luis

«NR-5» una belleza blanca inmaculada, que solo la pueden crear y darle vida quienes son apasionados por los autos. Los coches tienen un alma para los fanáticos. Se crean vínculos sentimentales tan grandes que pasan a considerarselos como un integrante más de la familia y cuando se ha participado en su construcción aún más. Quién no sueña con ser el afortunado poseedor de un auto deportivo?.

Ese era el sueño de Walter Hugo Dave y su familia y luego de un arduo trabajo de muchos años lo logró y lo tiene en funcionamiento. Walter ess Electrotécnico Nacional, hasta hace un tiempo tenía un taller de electricidad del automotor, pero en sus genes al parecer lleva a un Ingeniero, autodidacta, que con mucha pasión y esfuerzo a logrado este hermoso deportivo, que lo ha realizado sin ningún tipo de aporte externo. Le hubiera gustado ser ingeniero pero lamentablemente no pudo costearse la carrera. Hoy estamos frente a un emprendedor e innovador con mucho talento al igual que su esposa Daiana que lo ayuda y acompaña en el emprendimiento, del cual disfrutan.

Walter hizo el NR-5 por un gusto personal pero nunca imaginó que sería tan difícil sacarlo a la calle, ya que todavía desde el estado no se facilita a los constructores puedan inscribir a sus creaciones luego de atravesar un exhaustivo análisis, como sucede con los aviones experimentales, en todo caso serían autos experimentales.

Así es un poco la historia de esta máquina que fue construida en San Luis. Es un vehículo deportivo que su carrocería fue realizada con Fibra de Vidrio y chapa, un chassis tubular respetando todas las normas para la construcción de un rodado, para que pueda circular por la calle. Tiene instalada una planta motríz de un Fiat de 1000 cc. y una caja de velocidades acorde a esa potencia, que estudian potenciar en un futuro no muy lejano.

Lo primero fue hacer el chasis artesanalmente siguiendo paso a paso los bocetos del diseño que habían concretado para lograr el cometido, el tren delantero que se utilizó fue de un Taunus, uno de los más fiables para este tipo de proyectos. Así fue tomando forma el NR-5. Las puertas y el techo son de chapa. La fibra de vidrio la trabajó la esposa de Walter, Daiana, quien nos dice «Lamentablemente hay muchos obstáculos para las mentes creativas en la Argentina actual».

El olor a nafta, grasa, cubiertas quemadas son un poco el aroma que genera adrenalina a los eternos amantes de los fierros, y que buscan siempre tener un auto que los identifique, pero como en todos los ordenes de la vida, siempre hay algunos que van más allá, y se largan al desafío de hacer realidad  sus sueños, como Walter y Daiana, que fueron capaces de crearlo desde cero, dandole vida al NR-5.

 

 

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