Manzano: la esperanza del Citibank

El mendocino José Luis Manzano, podría lograr una tregua y hacerlo salir de la zona de turbulencia.

Kicillof ya avisa que no le temblará el pulso en caso de que el banco pierda sus operaciones en Argentina. El llamado no atendido del clan Werthein. Un encuentro en la Embajada y el antecedente de la guerra con el HSBC.

Los principales ejecutivos del Citibank viven horas límites y más aún desde que recibieron la orden de Estados Unidos de designar otro CEO que no sea Gabriel Ribisich. En la filial porteña crece el convencimiento de que el Banco Central se encamina a retirar a la entidad el permiso para operar en Argentina. Ayer, la movida de apuro fue pedirle auxilio al gremio bancario para que le recuerde a Alejandro Vanoli que el banco tiene 3 mil empleados en el país cuyos puestos están en riesgo.

Durante los días del feriado pascual se concretaron reuniones frenéticas. Desde el Citi llamaron al empresario Gerardo Werthein para que oficie como mediador pero la respuesta habría sido negativa. Es por eso que ahora algunas miradas se vuelcan a José Luis Manzano y la capacidad de gestión que este podría tener ante Axel Kicillof.

El ministro de Economía es el cerebro tras los dolores de cabeza del banco estadounidense y, consultado por un banquero de la plaza local, habría reforzado el mensaje de que si Ribisich no se retira el banco dejará de operar en Argentina. El movimiento tiene su trasfondo geopolítico si se detallan las recientes alianzas globales con China y Rusia.

Manzano fue protagonista de la última gira de empresarios a China para estrechar lazos con ese país, algo que al menos en su caso no le impide sponsorear la candidatura de Sergio Massa o librar una guerra secreta con Cristóbal López por concesiones petroleras en la Patagonia.

La recomendación de Manzano como posible conciliador se gestó días atrás cuando el embajador Noah Mamet organizó un ágape en el Palacio Bosch con motivo del estreno de la nueva temporada de Game of Thrones. Esa noche, entre Marley y Cristiano Ratazzi, apareció el ex hombre fuerte del menemismo y que mantiene sus contactos con el partido republicano en Estados Unidos. Uno de los principales aspirantes a la presidencia de ese sector es Marco Rubio, republicano de La Florida. En es ese estado donde Manzano gestó las conexiones que habrían de convertirlo en un magnate.

En la casa matriz del banco en Nueva York ya se visualizaba esta situación y por eso sus abogados le avisaron al juez Thomas Griesa que si inhabilitaba el pago de bonos bajo ley argentina la filial de Buenos Aires corría peligro. A toda hora se realizan contactos porque ya habría interés, de concretarse el peor final, de que los activos del banco fueran absorbidos por algún competidor de la plaza. Eso sí: ningún comprador va a firmar un compromiso de mantener a todos los empleados.

Ribisich tuvo sus credenciales bajo análisis en el Central seis meses. En marzo fue finalmente aceptado y un mes más tarde la habilitación le fue revocada. El dato demuestra la intencionalidad política y es inevitable la comparación con el caso de Gabriel Martino, CEO del HSBC, otro banco sobre el cual el Gobierno ha lanzado duras acusaciones pero nunca llegó al punto de remover a su CEO. En este caso fue vital la mediación de Miguel Galuccio: todas las colocaciones de deuda de YPF en el exterior van por cuenta del banco británico, dato que el relato se empeña en silenciar.

Fuente:www.letrap.com.ar

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