Máxima tensión en UCR antes de Convención de Gualeguaychú

Gerardo Morales dice que quiere «unas PASO ampliadas» en las que su partido esté con el PRO y el Frente Renovador. También opinaron Ricardo Colombi y Ernesto Sanz.

Cobos y Sanz. Foto: NA/Damián Dopacio.

El senador nacional Gerardo Morales afirmó este jueves que planteará en la convención nacional del radicalismo del próximo sábado «unas PASO ampliadas» en las que su partido esté con el PRO y el Frente Renovador, y lleve a Julio Cobos como candidato propio, e indicó que el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, le «mintió».

«Mi planteo es convocar a todos los sectores, al PRO, al Frente Renovador, y presentar una fórmula propia de la UCR, por eso creo que hay que definir candidaturas el sábado. Mi candidato es Ernesto Sanz, pero yo le pedí que se baje, que decline su candidatura. La convención tiene que tomar una decisión inteligente.
Tenemos que llevar al candidato que mejor expectativas está generando en la sociedad y él es Julio Cobos», afirmó Morales.

En declaraciones a radio América, el senador por Jujuy dijo que el exvicepresidente «en cualquier encuesta mide siete puntos» y que según una encuesta «de Julio Aurelio sobre 4.000 casos realizada hace 10 días, si (Cobos) fuera el único candidato del Frente Amplio Unen (FAU) mide once puntos y medio».

«Mi anhelo sería tratar de reaticar una fórmula. A mí me gustaría una fórmula Cobos-Margarita Stolbizer.
Me gustaría que (Fernando) «Pino» Solanas participe de este espacio. Y que en ese marco vayamos a unas PASO en las que participe Mauricio Macri y Sergio Massa», explicó Morales.

Para el jefe del bloque de senadores radicales, «si la oposición no genera un esquema de unidad y si no hay una pata peronista y si no hay radicalismo en la alternativa de cambio al kirchnerismo, en el gobierno que viene no habrá gobernabilidad».Buenos Aires, NA.

Opinion/GABRIEL PROFITI/NA
El próximo fin de semana en el Teatro Gualeguaychú de esa ciudad entrerriana, la UCR definirá su estrategia electoral con la expectativa de que finalmente incline el platillo de la balanza de la oposición de cara al recambio presidencial.

Hay distintas posiciones: la del presidente del partido, Ernesto Sanz, que propone un frente con el PRO de Mauricio Macri, la del senador jujeño Gerardo Morales que quiere una alianza más amplia que incluya a Sergio Massa y la del tandem Julio Cobos – Ricardo Alfonsín, quienes promueven fortalecer a la UCR en UNEN.

El radicalismo tiene la capilaridad nacional que les falta a los dos principales candidatos de la oposición, pero sus
presidenciables son menos competitivos que Macri y Massa. Por eso el PRO, el Massismo y las repúblicas soviéticas de UNEN están atentos a la definición para ver cómo les impacta.

En las últimas jornadas tanto Cobos como Morales, quien tiene un acuerdo con Massa en Jujuy, reclamaron que el órgano supremo del partido defina entre sábado y domingo cuál será el candidato presidencial, el ex vicepresidente o Sanz.

La Convención presidida por Lilia Puig de Stubrin está integrada por 337 convencionales distribuidos proporcionalmente de acuerdo a la representación que cada provincia tenga en el Congreso nacional, entre diputados y senadores.

Sanz está confiado en que su posición prevalecerá porque cuenta con el apoyo de distritos grandes ya ensamblados o en camino a fusionarse con el PRO como en Córdoba y Entre Ríos, pero en la otra vereda no lo dan por hecho.
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Ajedrez radical
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El presidente de la UCR decidió hacer gestos claros con Macri al presentar esta misma semana en Gualeguaychú el Frente PRO-radical en Entre Ríos, que habilitará una primaria entre el radical Atilio Benedetti y el macrista Alfredo De Angeli.

El plan consiste en ir juntos a las elecciones y en caso de ganarla armar un gobierno de coalición en el que también
intervendrá la Coalición Cívica de Elisa Carrió y la constitución de una dotación parlamentaria que dé gobernabilidad.

Los armadores políticos de Macri y Sanz hablaron de que cada partido presente una lista completa propia para la compulsa nacional, es decir que la UCR conformaría una fórmula propia en las PASO y enfrentaría al jefe de Gobierno porteño.

De todos modos, el líder del PRO mantiene abierto el casillero del candidato a vicepresidente luego del desplante propinado por Gabriela Michetti.

Como presidente del partido, Sanz tomará el micrófono en Gualeguaychú y dirá -palabras más, palabras menos- que hay que agrupar a la oposición para presentar un proyecto electoral competitivo que tenga soporte parlamentario para gobernar el país.

«Sin duda es mejor hacerlo con quienes siempre han sido opositores al kirchnerismo», podría chicanear, según sus
allegados, para excluir a Massa y de paso golpear a Cobos.

Eso habilitará la discusión que se prevé larga y tensa. El ex vice de Cristina Kirchner fue muy claro al decir que respetará lo que decida el órgano resolutivo del partido pero pidió que la convención determine el candidato presidencial.

Cobos mide mejor que Sanz pero está en una posición de debilidad por la descomposición de UNEN y por la presión de los candidatos a gobernador de las distintas provincias de jugar en alianzas para fortalecer sus posibilidades.

El espacio progresista acaba de perder a su principal candidato presidencial, el socialista Hermes Binner, quien decidió bajarse, previendo la salida de la UCR del Frente.

El ex gobernador de Santa Fe propuso como reemplazo a Margarita Stolbizer, quien también es cortejada por el PRO para fortalecer su armado bonaerense.

Precisamente en la estratégica provincia de Buenos Aires, Sanz tiene como aliado al intendente de San Isidro, Gustavo Posse, quien ya dijo que irá a la interna del PRO a competir frente a María Eugenia Vidal tras dar el portazo en el Frente Renovador.

Algunos radicales denunciaron que Posse quiere llevar militantes para presionar a Gualeguaychú. Como se ve, la tensión crece en la antesala del encuentro. «La UCR debe salir fortalecida, lo peor que puede pasar es que la convención dure dos días y no resuelva nada», resumió un operador cobista.
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El PJ en su laberinto
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En el PJ la alarma sonó fuerte esta semana con el despido del Gobierno de Juan Carlos Mazzón, operador histórico del PJ y mariscal electoral de Néstor Kirchner, quien mantenía funciones recortadas desde la muerte del santacruceño.

La decisión fue atribuida al armado para las elecciones en Mendoza, pero cristalizó la tensión existente entre el PJ
tradicional y el kirchnerismo duro. Fue horas después de que Florencio Randazzo volviera a cuestionar con fuerza a Daniel Scioli justamente con la intención de ser la voz del ultrakirchnerismo.

En su provincia, «el Chueco» bendijo la candidatura de Adolfo Bermejo y relegó al diputado Guillermo Carmona, apadrinado por La Cámpora, quien igualmente se anotó para competir en las primarias.

Mazzón, un estratega de mil elecciones, ya estaba trabajando con la premisa de encolumnar a todo el PJ detrás de la candidatura del exponente más competitivo: Scioli. Ese trabajo se mantendrá inalterable pero fuera de su despacho en la Casa Rosada.

Buenos Aires, NA.

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