¿Mentiras o fantasías de campaña?

Las elecciones que vienen y la concepción del estado de los precandidatos:

*“lo estamos pensando con DIEGO (MARTINEZ PALAU) y di instrucciones a mis equipos técnicos porque quiero tener en mi gobierno un plan de viviendas provincial producto de la independencia financiera de Mendoza con la Nación.” ADOLFO BERMEJO, 3 DE MARZO DE 2015.

Esta frase es de Adolfo Bermejo, precandidato a gobernador de una lista del FPV. La dijo en una serie de imágenes de Facebook con motivo de un corte de cintas para la inauguración de viviendas que se hizo en la fecha mencionada.

Mucho más allá de la buena intención que pueda tener el lector de la misma que puede desear muchas más soluciones de vivienda en Mendoza, la frase encierra una cantidad grande de problemas políticos y de concepción del Estado.

Mendoza es una provincia de la Argentina. Parte de una Nación integrada en la que, la concurrencia del Estado Municipal, Provincial y Nacional junto a la organización social del Pueblo argentino, garantiza los derechos.

¿A qué independencia financiera hace mención Bermejo? Mendoza al día de la fecha no sólo recibe de manera directa para los mendocinos fondos nacionales que llegan a través de políticas sociales de garantía de derecho previsionales, educativas, sanitarias y de políticas sociales individuales, familiares y de organizaciones; sino también fondos para obra pública, rutas, escuelas y …viviendas.

Pero además de eso, Mendoza tiene una gran deuda con el Estado Nacional, que este viene financiando y prorrogando desde hace años.

En las fotos aparece con los directores del IPV Omar Parisi y Carmelo Simó. ¿No le habrán contado que la proporción del Estado Provincial al IPV para viviendas es irrisoria al lado de los fondos nacionales que sustentan los planes que se llevan adelante? ¿No le dirán que gran parte de su trabajo es la gestión de recursos para viviendas ante el Ministerio de Planificación de la Nación?

Aparece también con el Ministro de Transporte de la provincia. ¿No le dirá como se sustenta la agencia nacional de transporte en Mendoza? O ¿Qué origen tienen los fondos con los que se va a recuperar la gestión de los ferrocarriles en manos del Estado?

La expresión de Adolfo Bermejo sólo puede tener tres orígenes en su pensamiento:

• Que esté evaluando seriamente modificar la pauta tributaria de la provincia para que los sectores con más acumulación de renta aporten más al Estado provincial y este pueda emprender con autonomía financiera más viviendas que las que financia el Estado Nacional. Cosa dudosa ya que su sector ha sido refractario a estas posibilidades.

• Que, siguiendo la tradición de los partidos conservadores, crea que Mendoza puede autodefinirse sin Nación, como si fuera un Estado libre asociado. Y que, por lo tanto, deje de aportar o cuestione coparticipación o regalías, etc.

• Que pretenda utilizar en campaña sólo como discurso ese mendocinismo tan querido por algunos sectores sociales que dibujan la fantasía de que a Mendoza le iría mejor si se separara de la Argentina.

Estas afirmaciones ponen en el centro el concepto de Estado. Es sabido que la centralidad del Estado Nacional es molesto para muchos. Sin duda esa centralidad está en el corazón del proyecto tanto del Peronismo, como de todos los proyectos populares de Nuestra América.

Estado Nacional que no sólo sostiene nuestra soberanía frente a otros estados, sino que garantiza la redistribución de una parte de la renta que producimos todos para garantizar derechos y para producir equilibrios regionales.

Quienes hoy se proponen ser gobierno de Mendoza, deben explicar con claridad la articulación que pretenden de las políticas públicas nacionales con las del Estado provincial y los Municipios. Es imperioso en una provincia en la que, por ejemplo, la garantía del derecho a la salud está dificultada para grandes mayorías y desigualmente distribuida en el territorio.

Quienes pretendemos un Estado provincial con recursos, con planificación, articulado con un Estado Nacional con un proyecto claro como el que hoy lleva adelante la Presidenta; no podemos menos que preocuparnos frente a expresiones que duelen en el Frente para la Victoria.

*Por Gustavo Ernesto Maure Vaquie

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