Mezclar la paja con el trigo

Ríos de tinta se han derramado para configurar teorías de modelos de Desarrollo local.

Hay plena coincidencia en los distintos autores en lo que respecta a los actores que deben participar. Al menos son tres: El conocimiento como sector que debe alumbrar todos los aspectos de la ciencia y la tecnología, pero fundamentalmente en el saber y la verdad.

El sector Privado, como generador de empleos y riquezas y que apela a su capacidad creativa empresarial para ir creando nuevas fuentes de trabajo que alienten el desarrollo y la producción local.

El tercer actor es sin duda el Estado que desde su accionar nacional, provincial o municipal, debe crear y promover condiciones que articuladamente aporten al fortalecimiento de las empresas o los distintos sectores del conocimiento, para que en conjunto haya una prospectiva clara sobre el desarrollo .

Esta situación que las distintas teorías plantean, a pesar de su simplicidad de aplicar, parece establecerse más bien como un estado ideal. Podríamos decir que en otras latitudes la formula de Desarrollo Local funciona muy bien.

De hecho se sustenta en el tiempo y crece. Cabe, a esta altura preguntarse: ¿Por qué aquí no funciona? Podríamos ensayar cientos de respuestas. No obstante el mayor peso de este desajuste se lo lleva la incompatibilidad de funciones que tienen cada uno de estos actores cuando olvidan y confunden sus objetivos primarios y específicos a la hora de la práctica.

Podríamos numerar cientos de ejemplos al respecto. Se confunden los roles cuando los privados nucleados en Asociaciones o cámaras empresariales realizan un persaltum a la autoridad comunal por situaciones de contactos a nivel nacional y/o provincial, y en aprovechamiento de tales situaciones se ven tentados a construir gestiones paralelas que les son propias al municipio.

Asimismo las Universidades y las fuentes del conocimiento proponen a veces políticas de desarrollos sociales, económicos culturales, planes estratégicos y cientos de proyectos que van desarticulados con las políticas del gobierno municipal y/o provincial.

Tampoco es procedente que el Estado se inmiscuya en situaciones de políticas universitarias y menos aún influir en sus desarrollos curriculares o de extensión. Ejemplo de ello fue la expresa manifestación de apoyo partidario que el gobernador Cornejo realizó en un spot publicitario respecto al actual Rector Pizzi.

Entender que las soluciones estructurales sólo se dan en contextos de internalización de los problemas de toda una sociedad es fundamental para comenzar a construir las distintas Regiones de Mendoza. Mezclar la paja con el trigo es peligroso o por lo menos es retrasar el Desarrollo local. Y siempre cuando la mezcla es mala se termina separando y quemando en el fuego aquello que no sirve.

Por Ingeniero Roberto Battistón

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