«Mi paso por la comunidad aborigen de El Nogalito»

Así comienza el relato Pablo Iglesias,cuando visitó la escuela rural del paraje «El Nogalito», en el departamento de Lules, Tucumán.

Pablo Iglesias es un profesor de música, mendocino de nacimiento y en la actualidad reside en la provincia de Buenos Aires y ahora recorre el país, llevando los instrumentos ancestrales y enseñando a tocarlos a los alumnos de las escuelas primarias.

«El miércoles pasado tuve oportunidad de visitar la escuela rural del paraje «El Nogalito», en el departamento de Lules, Tucumán.

Por primera vez, los maestros de la escuela N°222, fueron invitados por la comunidad Diaguita, a participar del festejo y ceremonia a la PACHAMAMA.

Joaquin, el Cacique de la comunidad, les comento que me invitaban a mi tambien, sabiendo que justo ese dia visitaba la escuela.

Fue una de las experiencias mas maravillosas que me han tocado vivir.

Desde el pueblo de Lules, hay que recorrer 35 km por ripio y cuesta arriba hacia El Nogalito.

En la escuela me esperaban los maestros Juio y Cacho, con quienes fuimos hasta la comunidad para participar de la fiesta.
Alli nos encontramos con Joaquin y Margarita (ayudante del cacique en la ceremonia) que actuaban de anfitriones.

En total habian unas 160 personas, de todas las edades. Niños, jóvenes, adultos, abuelos.

Era la casa de un vecino de la comunidad, que la ofreció para la jornada tan especial.

Entre chacareras, zambas, algo de chamamé que reproducían con un lindo equipo y a todo volumen, fueron sirviendo un riquisimo LOCRO que acompañamos con empanaditas, vino, gaseosas y pan.

Al terminar de cenar, me sorprendió el cacique, pidiendome que toque algunos instrumentos para amenizar antes de las 12, hora en que comenzaría la ceremonia a la pachamama.

Fue un momento mágico haber podido tocar mi caja, mi erkencho, cantar coplas y un poco de sikus. Que luego me agradeció mucho Joaquin, y me transmitio su alegria de haberles llevado música de su cultura, que ya nadie en la comunidad hace. Es lamentable pero de verdad se van perdiendo las costumbres musicales en muchas comunidades, por lo que pudo contarme.

Y llegó el momento de la ceremonia. Se cortó la musica y fuimos todos a reunirnos en ronda alrededor de la APACHETA para entregar la ofrenda a la madre tierra».

Una enorme ronda de aproximadamente 160 personas, tomados todos de la mano, en un profundo silencio, fuimos escuchando las palabras de Joaquin y Margarita.

Solo pensamientos positivos, agradecimiento a la pachamama por lo que nos da y recordando a los antepasados que nos ven desde las estrellas.

Giramos en ronda hasta llegar al lugar inicial. Aunque debian ser tres vueltas para un lado y tres para el otro, solo fue un giro por la cantidad de gente que participaba y el espacio dificultaba hacerlo.

Al costado de la apacheta, habian dos fogatas que alumbraban el acto y daban algo de calor.

Luego, levantando los brazos con las palmas de las manos abiertas, giramos todos mirando hacia los 4 puntos cardinales, comenzando por el Este, donde nace el TATA INTI, el sol que nos da la luz, el calor, representa el dia que nace, el despertar.

Cada punto cardinal representa un estado, una gracia, un simbolo que se relaciona con el ciclo de la vida.
Finalmente nos invitaron a ir pasando en parejas, para ofrendar a la pachamama en un pozo junto a la apacheta, productos que el cacique tenía en una gran bandeja de mimbre. Algunas semillas, yuyos, hojas de coca, harina, cigarros y bebidas que cada uno le va dando a la pachamama, al mismo tiempo que se agradece y se pide positivamente por nuestros hermanos, familia, por la comunidad.

Toda esta ceremonia duró aproximadamente 2 horas, y creanme que no he vivido experiencia tan intensa espiritualmente; fue algo tremendamente emocionante, mágico; un momento de introspección que compartí junto a gente que jamás habia visto.
Y como recalcó Joaquin al comenzar: «esto que estamos haciendo, en este mismo momento también lo están haciendo miles de hermanos en otras comunidades de todo el continente».

Luego, vino la musica nuevamente. Un grupo de danzas folcloricas de otra comunidad cercana (SIAMBON) ofrecieron algunas coreografias. Gatos, chacareras, escondidos y hermosas zambas.

La bebida, nunca dejo de circular. Entre ellas descubrí el YERBIADO: un jarrito de metal, con una bombilla de mate, envuelto en un repasador para que no pierda el calor; adentro una mezcla de yuyos del lugar, azucar y alcohol puro caliente!!!! riquisimo y estimulante. Se va pasando de mano en mano, compartiendola entre los que iban quedando.

A las 3 de la mañana volvimos a la escuela para descansar. Los maestros me brindaron un lugar en el albergue que ellos tienen alli.

A las 7 me despertaron con un jarrito con TE de RUDA, que tradicionalmente se toma el 1ero de Agosto, para «limpiar la sangre».

«Jamás olvidaré este momento maravilloso que pude vivir junto a la comunidad aborigen de El Nogalito».

*Por Pablo Iglesias

Temas relacionados