«Mis años con Néstor»

Adelanto del libro de Miriam Quiroga sobre Néstor Kirchner

Miriam Quiroga fue directora de Documentación Presidencial durante ocho años desde 2003 y, en los hechos, fue secretaria del ex presidente y fallecido Néstor Kirchner. Aquí un adelanto de su libro «Mis años con Néstor».

Austero, celoso de su mujer, bromista y burlón. Estos son algunos de los atributos que Miriam Quiroga, secretaria y confidente del ex presidente fallecido Néstor Kirchner, revela en su libro «Mis años con Néstor». La mujer ofrece detalles de un hombre al que, muchos reconocen, como avasallante y personalista.

«Mis años con Néstor y todo lo que vi», es el libro que editado por Planeta escribió Miriam Quiroga, quien, durante ocho años y desde 2003, se desempeñó como directora de Documentación Presidencial.

“Néstor era fanático de Fito Páez. Su tema favorito era ‘El amor después del amor’”, cuenta Quiroga en su libro. Lo definió como austero, celoso con su mujer, gustoso de las morochas y no las rubias, bromista y muy burlón.

“Kirchner era austero hasta en sus comidas. Desayunaba té, tostadas de pan negros, fetas de queso y agua. Siempre agua, mucho agua, nada más. Era muy, muy simple”, lo pinta su ex secretaria, que asegura que, con las mujeres, Kirchner “no era ni piropeador, ni hagalador”, pero jura que a ella la “celaba”, “mandaba a espiar” y la “chequeaba constantemente”, dice Quiroga, según publicó Clarín en su edición digital.

Según la mujer que, además de secretaria privada fue casi la confidente del ex presidente fallecido, cuando a Néstor le interesaba alguien, el primer indicio de intentar un acercamiento era poner en ridículo a la persona en cuestión.

“Siempre te buscaba ridiculizar, era bromista y burlón. Esa era su manera de marcarte algo”, relató Quiroga.

En esa línea, cuenta que al ex mandatario le gustaba hacerte sentir mal y por eso usaba el término «gorda» para referirse a su mujer, por ejemplo.

En uno de los capítulos narra su gusto por las mujeres. Quiroga explica que no le gustaban «los gatos» sino las mujeres inteligentes y con apariencia estética interesante.

“No le gustaban las mujeres escandalosas, exhibicionistas ni mediáticas. Le molestaban bastante los ‘gatos’ televisivos”, sostiene. “Sí le gustaba la mujer estética, inteligente. Y calculo que le gustaban más las morochas que las rubias, teniendo a Cristina como esposa”, afirma Quiroga, también morocha, como publicó Clarín.

Un capítulo aparte lo constituye el final del libro, donde Quiroga, en una especie de catarsis emocional, expresa: “Por qué te fuiste, no puedo aceptarlo”, lo interpela la mujer que recibía y contestaba toda la correspondencia que le mandaban al ex Presidente, que vivió un momento irónico frente a la tumba de su ex jefe, cuando vio un buzón para cartas allí, informó Clarín.

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