Morena estuvo raptada por una pareja. ¿Venganza?

Ayer, cerca de las 15, Norma Peralta y Luis Pereira, padres de Morena, la volvieron a abrazar y juntos retornaron a la casa de calle Talcahuano al 3000, del barrio Gráfico.

Atrás había quedado una “corta” declaración ante la Cámara Gesell. La niña respondió algunas preguntas de los fiscales. Después fue llevada hasta el hospital Notti, donde se le hicieron los estudios médicos de rigor que permitieron descartar abusos y maltratos. Morena reconoció que no comió ni tomó líquido durante todas esas horas.

Durante todo el procedimiento judicial la nena estuvo acompañada de psicólogos y personal del Órgano Administrativo Local.

 

Dudas de un caso complejo

La aparición de Morena trajo alivio a sus seres queridos. Sin embargo, en el plano netamente judicial, el final parece no estar tan cerca.

Las dudas de cómo y con quién pasó la nena las 36 horas que estuvo lejos de su hogar son varias: cómo hizo la persona que se la llevó para engañarla, sobre todo teniendo en cuenta que nadie escuchó gritar a la niña ni a ninguna persona que quisiera apoderarse de ella.

Además, en plena tarde y en una calle tan transitada como es Talcahuano, que cruza al menos cinco barrios del oeste de Godoy Cruz y que está a menos de dos kilómetros de donde se desarrollaba la fiesta de la Vendimia (con el consecuente operativo policial), no hay testigos del momento de la captura.

Por otro lado, los dichos de la nena ante los profesionales que la entrevistaron en la Cámara Gesell, si bien no trascendieron oficialmente, dejan lugar a la especulación. Desde su círculo íntimo no hicieron conjeturas acerca de la identidad de los captores, sin embargo en algunos medios sus allegados dijeron no querer culpar a nadie sin certezas. FUENTE DIARIO LOS ANDES

 

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