Motivos por los que deberías tener un seguro de vida

¿Para qué sirve un seguro de vida? Esa puede ser la pregunta de algunas personas que todavía no conocen los alcances de este servicio. Lo cierto, es que contratarlo supone amparo, calma y previsión para el grupo familiar y el futuro. Una mínima inversión mensual que cuida el patrimonio logrado y también admite afrontar imprevistos, abonándose apenas fallece el titular asegurado o se comprueba la invalidez.

Todos los días al movilizarnos, e incluso estando en el hogar, podemos sufrir un siniestro que ponga en juego nuestra propia vida, ocasionando la muerte o causando una discapacidad permanente que nos aleje del trabajo y la profesión. Es en estos casos  cuando el seguro de vida respalda a nuestros seres queridos actuando como verdadera garantía de que indemnizará con una suma monetaria fijada previamente a la familia directa o quienes el asegurado haya designado como beneficiarios.

Seguro de vida: despreocupación por el futuro económico familiar

Cierto es que contratar esta póliza no es obligatorio como si lo es el seguro de auto, pero sí, concuerdan diversos especialistas en finanzas alrededor del mundo, es una de las decisiones más inteligentes que se pueden tomar, mucho más en tiempos difíciles en lo económico y social.

De esta manera, un seguro de vida hará las veces salvador para toda familia que ante la desaparición sorpresiva y traumática del familiar, o su discapacidad total, no cuente con recursos económicos inmediatos para encarar ese nuevo escenario. Sobre todo, cuando el factor financiero de esa casa dependía de este, se tienen muchas deudas, hipotecas, hijos en edad escolar o familiares enfermos, entre otras muchas situaciones.

En todos estos casos, la indemnización por seguro de vida permitirá a los recompensados afrontar de forma más cómoda la rutina hacia adelante contando con un capital asegurado determinado que brinde apoyo sustancial.

Las razones para contratar un seguro de vida

Una cobertura que minimiza el impacto económico que pueda producirse en situaciones dificultosas, y además, respalda ante casos de invalidez. Importantísimo, porque de padecer una incapacidad constante en el tiempo, que lógicamente dé un vuelco a la calidad de vida que se venía teniendo, además supone el fin de la posibilidad laboral y hacerles frente a tratamientos caros y muchos gastos. Es justo en este panorama, cuando un seguro de vida significa orden y previsión.

De igual modo, en los casos de fallecimiento sorpresivo o no, la familia podrá hacerse cargo de los gastos no solo económicos referidos a deudas personales del titular, sino también los apremiantes que tienen que ver con el sepelio y entierro. Es aquí cuando este seguro auxilia, y además lo hace en casos de necesitar trasplante.

Ya finalizando, hemos visto la importancia de contratar un seguro de vida para tranquilidad de los seres queridos y el futuro de estos. Un paso acertado para garantizar

estabilidad económica a quienes nos suceden en el instante de la vida en el que más pueda ser necesario.

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