Murió don David Ayub, un pionero de Cuadro Benegas

*A los 102 años dejo de existir en nuestra ciudad don David Ayub, uno de los últimos personajes de nuestra querida historia lugareña, pionero de Cuadro Benegas y un hombre ampliamente consustanciado con el desarrollo de nuestra región. don David nació el 26 de julio de 1912 y era hijo de otro pionero, el sirio Salomón Ayub, quien llegó a San Rafael cuando gracias al crisol de razas que vino de allende los mares el departamento creció a pasos agigantados.

Pero fue en el distrito de Cuadro Benegas donde los Ayub dieron la razón de su vida, con la puesta en marcha de un almacén de ramos generales, aquellos clásicos comercios de campo donde había de todo como en botica para vender. Se podía comprar desde una bolsa de harina hasta una peineta para las mujeres de esos años. En ese entonces la actual ruta 144 era un extenso macadam a veces imposible de transitar, (así lo certifico en mi libro «Historias para Contar» don Antonio Buttini, pionero en el transporte de pasajeros por la zona), cuando se formaban grandes lodazales en tiempos de lluvia o crecientes del caudaloso Diamante que bajaba de las montañas rugiente.

A esa almacén de ramos generales llegaba gente de los puestos de animales de la Cuesta de los Terneros, de Sierra Pintada, de Los Nogales, de calle La Palmera, de los aledaños al Cerro Bola, y tantos otros lugares que se perdieron en el tiempo. Don David contrajo matrimonio con doña Nélida Oteo, hoy con sus 91 años, hija también de otro pionero, quien tenía su finca frente al negocio de los Ayub en Cuadro Benegas (a fin de año David y Nélida habrían cumplido 70 años de casados, pero el destino y Dios quiso otra cosa). De ese matrimonio nacieron dos hijas: Nélida Rosa y Liliana Noemí, quienes estuvieron junto a su padre hasta que dejo este mundo, al igual que dos personas muy allegadas a esta familia como doña Elsa y su hijo Fabian o Bianfa para sus amigos.

Muchas cosas se podrían decir de Don David Ayub, una historia simple pero agitada, pero aun mas porque el vio crecer al San Rafael de sus amores, con las nostalgias que siempre crecen a la par del desarrollo, porque de aquel viejo Cuadro Benegas y la misma ciudad ya nada queda. Quería rendirle homenaje a don David por lo mucho que fue e hizo por su patria chica. Con sus 102 años se fueron los viejos tiempos de nuestros amados abuelos y padres, pero seguramente que en algún rincón de los sueños estarán todos. Adiós don David y gracias por todo.

*Por Osvaldo Barroso

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