«No sirven las excusas,ni la intimidación»

«Hay que actuar con sensatez»,dijo Laura Montero en busca una salida al conflicto presupuestario.

El Gobierno de Mendoza encontró una excusa perfecta para disfrazar su impericia a la hora de conducir los destinos de nuestra provincia. En lugar de atacar los problemas y corregir sus errores, eligió culpar a la oposición y tener en la mira al Poder Judicial. El poner un enemigo para tapar su propia ineptitud y deslindar responsabilidades, se ha transformado en una práctica corriente por parte de los gobiernos kirchneristas. Los cierto es que los dos últimos gobiernos no supieron administrar los recursos de Mendoza y esto lo demuestra:

Déficit fiscal promedio, creciente. Entre los años 2009 y 2010 el déficit anual promedio fue de 500 millones de pesos. En el 2011 y el 2013 dicho déficit fue de 1.000 millones de pesos. Aumentaron el déficit a pesar de tener casi 8 veces más recursos que en el 2007. La pregunta es en qué y cómo lo gastan.

Obra pública, sub-ejecutada. En 2013, el Gobierno de Mendoza invirtió en obra pública menos del 6% del gasto total del presupuesto; mientras que en el 2007, ese porcentaje fue del 14%. Un ejemplo: Mendoza necesita 46.000 casas nuevas para cubrir el déficit habitacional existente (según Censo 2010). Entre 2011 y 2013, la Provincia hizo alrededor de 1.500 casas nuevas por año; hace 10 años atrás y en plena crisis, se hacían 2.500.

Creciente e improductivo gasto en personal. Hoy representa el 58% del total de gastos de la administración provincial; en el 2007 representaba 47%. En suma, más personal estatal para administrar menos obras y servicios públicos.

Impuestazo al sector productivo y un duro impacto a la actividad económica. El Gobernador Pérez y su equipo aumentaron Ingresos Brutos, en el año 2012, en estos porcentajes: 100% para la industria, un 70% para las empresas de comunicaciones, un 33% para la construcción, el transporte y los servicios, un 22% para los créditos (entre otros aumentos).

Mala previsión presupuestaria y resignación de recursos frente a la Nación. El Poder Ejecutivo calculó mal los supuestos macroeconómicos; por ende, realizó un mal cálculo de ingresos y de gastos. Hoy el Ministro Costa recauda un 46% más de impuestos que en igual periodo del 2013, cuando preveía recaudar sólo un 27% más. Es decir, recauda casi el doble de lo previsto y sin embargo quiere endeudarse ¿para qué?

Esto se produjo porque Francisco Pérez eligió armar su estructura de gestión priorizando la paz de sus internas partidarias y atendiendo los reclamos de grupos “camporistas” de grandes pretensiones, pero de bajas calificaciones. Colocó en lugares claves a funcionarios que no tienen capacidad técnica para gestionar y que se valieron de la improvisación. Esta impericia del Gobernador quedó al descubierto en muchos frentes y ahora, en la elaboración y el cumplimiento del presupuesto provincial (que respalda un plan de gobierno) enciende luces de alarma.

Es obvio que por nuestro rol opositor debemos marcar aquello que no se hace bien; más Pérez y sus funcionarios deben entender -y saber- que no ponemos palos en la rueda; todo lo contrario, hay vocación por ayudar. Por esta razón sugerimos, a continuación, los principales ejes sobre los cuales se deberían trabajar en forma urgente; ya que de continuar así, está hipotecando el futuro de todos los mendocinos. La salida de esta encrucijada se lograría con:

Reconsideración presupuestaria sobre supuestos coherentes. Se aconseja realizar una reestructuración de su política fiscal con el fin de generar sustentabilidad en las cuentas públicas. La tarea exige mejorar el impacto y eficiencia del gasto.

Solicitar mayores montos de transferencias no automáticas a Nación para compensar el pobre desempeño mostrado por esta gestión en el 2013. Cuando se analizan las transferencias no automáticas dirigidas a provincias, municipios e instituciones de Enseñanza, Mendoza se ubicó en el puesto  21°, 24° y  19°, respectivamente, en el ranking de las 24 jurisdicciones del país. Si pudiera alcanzarse un valor promedio, en términos per cápita, ingresarían a nuestra provincia más de 2.600 millones de pesos (a valores del 2013).

Endeudamiento compatible con cuentas que tiendan al equilibrio: contrariamente a lo sucedido en los últimos años, el nivel de endeudamiento debe tender a la baja. Por otro lado, el mercado privado de crédito ofreció recientemente tasas absolutamente insostenibles para la provincia (mayores al 45% anual), por ello el acceso al financiamiento debe estar condicionado a circunstancias que no comprometan el futuro. Hoy, la Nación Argentina concentra recursos llevando a las provincias a financiarse a tasas y plazos de usura; mientras coloca letras del Tesoro, al Fondo de garantía de sustentabilidad del ANSES, por casi nada.

Control efectivo de la planta de personal: el gasto en personal de los últimos 5 años absorbió todos los recursos tributarios y el endeudamiento que consiguió el Gobierno; al mismo tiempo que se derrumbaba la inversión pública. Esta situación no es sustentable, un control verdadero sobre la cantidad y calidad del empleo público se torna indispensable.

No más excusas. Se impone reconocer los problemas, respetar las instituciones y los mecanismos de control de la Legislatura; por encima del descontrol presupuestario y administrativo de esta gestión. Hay que gobernar y administrar con racionalidad y eficiencia. Nosotros queremos ayudar a encontrar la salida, hay que ver ahora si ellos quieren ser ayudados.

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