«No solo hay que ser sino parecer»

VeronicaNo es lo que parece… La famosa frase del Divino Cayo Julio César, y que nos traslada Plutarco, hacía referencia a que por la importancia que tenía en la sociedad romana la mujer del César, esta no solo debía de ser honrada sino parecerlo. Según la historia, Julio César se divorció de Pompeya Sila al poco tiempo de ser ungido emperador, porque ella asistió a una Saturnalia, orgía sexual que se permitían las damas romanas de la aristocracia en algunas oportunidades. Anunciado el divorcio, las más conspicuas matronas del patriarcado romano pidieron a Julio César la revocatoria de su divorcio ya que su esposa, Pompeya, había asistido solo como espectadora y no había cometido algún acto deshonesto. Julio César contestó: “La mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo.”

Desde entonces, parafraseando a Julio César, cuando una persona cae bajo la duda de haber cometido un acto sospechoso, aun cuando no esté comprobado lo doloroso del mismo, se dice “no solo hay que ser sino parecer”. Esto vale tanto en las relaciones de amor como en los negocios de Estado.

Es considerada como una aventura una relación sexual que dura más de una noche y en la que al menos una de las dos personas involucradas tiene un compromiso serio con alguien más..?

Por desgracia y casi por definición, en todos los casos las aventuras siempre acaban perjudicando a alguien y no ayudan a buscar pareja estable.

No es tarea fácil mantener durante mucho tiempo una doble vida, guardar las formas, mantener la mentira. El involucrado se enreda con excusas poco convincentes, al tratar de dar una explicación. Tal el caso que recibe permanentemente SMS y llamadas. Sus SMS de entrada y de salida son inmediatamente eliminados. Y es más, cuando le pregunta sobre el receptor, vacila al responder, o cita nombres de amigos que nunca antes le habían escrito «tanto».

Pocas aventuras son inofensivas …!

Inicialmente, este tipo de encuentros íntimos comenzará como un simple juego sexual, que, con el transcurso del tiempo, el peligro es que lo que sólo era sexo, se transforme en «algo más» para alguna de las dos personas implicadas en esta situación.

Esa persona necesitará y querrá algo más de la otra parte de la ecuación con la que se mantiene el idilio. Esto tiene una explicación sencilla: los sentimientos empiezan a surgir en lo que en un principio era sólo un juego, o solo el reencuentro de dos amigos, o conocidos en la niñez o juventud.

Las razones para comenzar una aventura son variadas, generalmente una persona se involucra en este tipo de relación cuando encuentra en otra persona aquello que le hace falta a su pareja o relación, o simplemente cuando su relación no marcha bien y se ha perdido la magia del amor o la pasión. La rutina en su relación «oficial» suele ser un elemento común entre quienes inician una aventura amorosa.

Si tienés un presentimiento,de un «affaire» debes abrir bien los ojos y en algún momento debes afrontar su presunción. El número de mujeres que deciden tener una relación fuera de la pareja se ha incrementado. A diferencia de los hombres, las mujeres tienen menos posibilidades de ser descubiertas y mienten mejor sobre ello, Nadie quiere creer que su pareja lo está engañando, pero la mentira y el engaño tienen patas cortas, todo salta a la vista de un buen observador que ama a su pareja, y queda al descubierto.No tengas miedo de hablar, de preguntar por que está sucediendo, si de ti recibe todo, incluso tenían planes que iban más allá de solo convivir y disfrutar de la vida, que los había unido.

Solo el hecho de contar las cosas…te liberará…! es más tu pareja te interpretará lo que te sucede, habla con calma, ya que estás hablando con el ser que amas, incluso aunque estés rojo de bronca. Recuerda que la decisión que tomes, es solo es tuya, si aceptas sus palabras, y disculpas si existieren.El amor es una carretera de doble sentido.

Tener una aventura tiene sus peligros

Algunas veces las personas prefieren evitar enfrentarse a los problemas que se presentan con su pareja y buscan en una aventura amorosa su vía de escape. En vez de buscar una solución a su relación de pareja, como quizás una separación o divorcio, prefieren mantener una mentira a través de una relación secreta, probablemente por cobardía, egoísmo o temor a estar solos.

Por otra parte, las aventuras, especialmente al principio, se envuelven de un halo de misterio y sensación de «peligro» ante el posible descubrimiento, lo cual las hacen aún más interesantes, atrevidas y sugerentes para quienes mantienen ese encuentro «extra oficial».

Los hay también que, por diversión y sólo por llamar la atención de sus amigos, engañan a sus parejas. Aunque se piense generalmente que esto lo hacen más los hombres, también lo hacen las mujeres, piensan que su pareja jamás se enterará de esa noche de lujuria.

Generalmente, la parte afectada percibe el engaño como una grave traición, y cuando descubre este affaire decide poner punto y final a su relación. Así, pese a comenzar como un juego divertido e «inocente», la aventura se convierte en una penosa situación amorosa mayor a la que se esperaba, con lo que aquel excitante rato de diversión pasará a ser recordado como un grave error que arruinó esa hermosa relación que tenían.

Temas relacionados