Novedoso proyecto para construir viviendas sociales bioclimáticas y autosustentables

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) está trabajando en un proyecto de eficiencia energética y energía renovable en la vivienda social financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con un doble objetivo, el IPV ha comenzado a trabajar en soluciones habitacionales que por un lado mejoren la calidad de vida de los hogares con escasos recursos y, por otro, contribuyan a la eficiencia energética y disminución del impacto sobre el medio ambiente.

En Mendoza se construirán ocho viviendas, cuyo diseño toma en cuenta las condiciones del clima, aprovecha los recursos disponibles para disminuir impactos ambientales y reduce los consumos de energía, asegurando la calidad de vida de los habitantes.

Este proyecto cuenta con financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y será desarrollado y administrado por el IPV en el marco de la línea GEF. Por tal motivo, deberán cumplirse ciertos requisitos generales, como tener una superficie cubierta de 61.50 metros cuadrados distribuidos en un proyecto de una sola planta.

Además se consignan los siguientes lineamientos arquitectónicos: las áreas principales deberán concentrarse en el frente con orientación al norte y las de servicio en su contrafrente, ambas conectadas por una mínima circulación central.

El prototipo GEF también requiere que se tengan en cuenta nuevas tecnologías para la construcción de las viviendas. El proyecto desarrollado en Mendoza contempla la utilización del Steell Framing como sistema constructivo, lo que representa una innovación tecnológica óptima para zona sísmica, con menor espesor de muro y más espacio interior.

En cuanto a las cubierta de techos, se realizarán con paneles modulados livianos de chapa con aislación térmica incorporada. Esto permite además, por su forma, la incorporación de sistemas de generación de energía solar térmica y fotovoltaica.

Otra característica requerida es la de la flexibilidad, es decir que la distribución interna permite la adecuación de los ambientes a las necesidades familiares tan sólo con la remoción de tabiques internos.

Respecto de las estrategias bioclimáticas, las viviendas podrán conservar el calor en los meses de invierno, lo que se logra gracias a la orientación al norte de los ambientes principales, a la envolvente aislada térmicamente, tanto en muros como en cubierta y a la carpintería con doble vidriado hermético (DVH).

En verano, la protección y control solar se logra mediante piezas envolventes aisladas térmicamente, aleros y una pérgola con vegetación de especies caducas. Y el enfriamiento se produce mediante la incorporación de aventanamiento que permite ventilación cruzada para renovación del aire.

Además, se han incorporado las siguientes tecnologías que favorecen el aprovechamiento energético:

• Energía solar térmica, colectores de placa plana, para la producción de agua caliente sanitaria (ACS).
• Energía solar fotovoltaica mediante módulos fotovoltaicos con medidores bidireccionales.
• Sensores permanentes para medición y monitoreo, que medirán los consumos energéticos durante un año, realizando comparativos con los diferentes niveles de resolución bioclimática por cuenta del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

Este proyecto, inédito en nuestra provincia en materia de vivienda social, se presentará en el Foro sobre Hábitat Sustentable que se desarrollará el jueves 19 de setiembre en la Universidad de Congreso y que organiza el INTI.

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