Preocupa la muerte del piloto del caza bombardero

El capitán Britos se eyectó pero no sobrevivió a la caída. El detalle que los observadores no dejaron pasar y habría influido en el desenlace fatal. ¿Falla técnica o error humano?. La pericia despejará las dudas que existen.

El capitán Gonzalo Fabián Britos Venturini falleció este miércoles tras eyectarse de un avión caza bombardero A4AR de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) en el marco de una actividad de adiestramiento en la localidad cordobesa de Villa Valeria, en el departamento General Roca, se informó oficialmente.

El accidente ocurrió mientras dos aeronaves A4AR, que habían partido de la V Brigada Aérea de Villa Reynolds (San Luis), se encontraban cumplimentando el plan de adiestramiento. A través de su cuenta de Twitter, la Fuerza Aérea indicó que tras la eyección, «el piloto de A4AR reportado fue hallado sin vida en las inmediaciones de la localidad de Villa Valeria», y sostuvo que «aún se desconocen las causas del deceso del aviador militar».

En este sentido, precisó que la aeronave -que formaba parte de un ejercicio de adiestramiento de la fuerza- debió ser «abandonada por su piloto mediante una maniobra de eyección, sin conocerse aún las causas». En este sentido, si bien la eyección funcionó en todas sus etapas, hubo un detalle que preocupó a los observadores: Britos yacía sobre la base del asiento que, en teoría, no debía caer justo en el mismo sitio que el piloto.

Según publica el portal Ámbito, el kit que forma parte del asiento contiene elementos de supervivencia y debe desprenderse, aunque permanece unido al piloto por una cuerda de unos 15 metros.

Que el kit RSSK-8b estuviera justo con el piloto en la posición que ocupa dentro del asiento podría indicar alguna anormalidad en el proceso de la eyección o influido en el desenlace fatal, señala el artículo del medio porteño.

El capitán Britos, cuyo indicativo operativo era «Bicho», se eyectó en pleno vuelo y los registros indican que la maniobra de emergencia sucedió a las 10.05. Además registros fotográficos muestran al piloto cayendo con el paracaídas desplegado.

Las pericias y los datos de la computadora de misión de la aeronave revelarán en qué condiciones de vuelo se produjo la eyección y si pudo afectar el despliegue normal del paracaídas.

La aeronave siniestrada era un Lockheed Martin A-4AR Fightinghawk (Halcón luchador), un cazabombardero estadounidense creado para la Fuerza Aérea Argentina en 1995. Deriva del McDonnell Douglas A-4M Skyhawk del Cuerpo de Marines, refabricado y modernizado.

Estas aeronaves cuentan con un asiento eyectable Escapac IG.3, tiene capacidad “0-0” que significa que la eyección es posible a nivel del suelo y sin velocidad.

Fuente: Télam / Ámbito

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