Profesor y poeta: Omar Luna asesinado en San Carlos

Un hombre de 56 años, profesor de Literatura, fue asesinado de dos disparos en la espalda a pocos metros de su casa de San Carlos. Antes de morir, le dijo a su cuñado el nombre de uno de los autores y poco después un chico de 17 años fue detenido y puesto a disposición de la Justicia de menores. No le robaron nada. Buscan a otros dos jóvenes.

El hecho ocurrió cerca de las 21 del domingo en la Ruta 40, de Pareditas, San Carlos, cuando Omar Luna volvía a su casa luego de comprar empanadas.

Luna era profesor de literatura y vivía con sus tres hijos. En la zona lo conocían como un bohemio y había escrito algunos libros. Además era dueño de un pub en San Carlos.

Cuando volvía a su casa, con las ocho empanadas que había comprado, saludó a sus vecinos y algunos familiares que estaban por allí, y pocos segundos después fue atacado por la espalda. Recibió dos disparos y cayó al suelo.

Inmediatamente su cuñado lo subió a su vehículo y lo llevó al Hospital de Eugenio Bustos. En el camino, Luna le dijo el nombre de uno de los supuestos agresores. Al llegar al nosocomio decidieron trasladarlo al Scaravelli, donde llegó sin vida.

La Policía encontró a un joven de 17 años con el nombre que había dado la víctima, y quedó detenido a disposición de la Justicia de menores.

El chico, junto a otros dos de su misma edad, habían sido vistos más temprano en la plaza mientras tomaban alcohol.

Mientras tanto, los pesquisas tratan de determinar cuál fue el motivo por el ataque, debido a que no le robaron nada.

FUENTE: DIARIO UNO

Rubén Dario Romaní lo ha recordado de esta manera en su muro de Facebook

Escuche por la radio «Asesinan escritor en San Carlos…»

No quise oír más. No quería haber despertado escuchando ni esta ni noticias similares.
Pero sentí el golpe en el pecho.
No quería abrir los diarios en la web.
Ahí estaba otra vez el titular de lo irreversible.
Sólo conozco una persona que pueda ser asignada a ese titular en esa región de Mendoza. No quería leer lo ya sabido.
Querido Omar…, no es forma de irse del mundo para un poeta.
No lo es tampoco para una mujer indefensa o un adolescente, ni para un adulto mayor saqueado en su domicilio.
Ayer vi una nube negra tremenda que avanzaba por Tupungato hacia Valle de Uco, donde vos vivías.
No sabía que el hielo traería tu nombre.
Y ahora lo intento pero tu espíritu se me escapa en la tierra baldía,
no es así como los poetas se van del mundo,
querido Omar, no descanses en paz,
haznos tu recuerdo insoportable
porque algo estamos haciendo mal
porque algo hicimos mal para que no sigas con nosotros
o porque te vas así con un aullido que nadie pudo escuchar a tiempo.

 

 

 

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