Proponen control de consumo de drogas en conductores

La necesidad de un   «Programa de control de consumo de estupefacientes en quienes conducen»  cualquier tipo de vehículos  fue propuesta por el senador Armando Camerucci.

El legislador explicó que en que “la Ley de Tránsito Provincial (n°6.082) en su artículo 57 prohíbe conducir en estado de intoxicación alcohólica o por estupefacientes. El problema se presenta si a los escasos controles que ejecuta la Policía Vial para cumplir con esta norma de prevención de accidentes se suma que un conductor no puede circular acoholizado pero sí bajo los efectos de otras sustancias que aumentan exponencialmente las posibilidades de tragedias viales. Es más, determinadas sustancias legales o ilegales consumidas por iniciativa propia o por prescripción profesional son infinitamente más peligrosas para la conducción que el alcohol”.

El legislador propone que en conjunto o en forma aislada con medición de alcoholemia se efectúe el control de drogas para los conductores. “Hoy al personal policial que verifica la no existencia de alcohol por encima de 0,5 gr/lt en sangre se le hace imposible no permitir la circulación del individuo que conduce un vehículo y que presenta síntomas evidentes de disminución de atención y/o falta de coordinación motora y/o problemas en comunicarse por efecto de una ingesta de sustancias que producen estos efectos elevando el riesgo de accidentes”

“Hay que tener en cuenta que con esta ley no se persigue a quien consume una droga por el hecho de que sea legal o ilegal o que sea adicto a determinada sustancia, sólo buscamos que el que no esté en condiciones de conducir no lo haga y que la autoridad tenga los elementos suficientes para impedirlo. No es que este prohibido en la actualidad tomar alcohol, se prohíbe su consumo en exceso y luego conducir” prosigue Camerucci.

Así mismo el Senador indicó que la Ley Nacional de Tránsito en su artículo 73 obliga a los profesionales médicos a advertir a sus pacientes cuando un remedio por sus componentes químicos puede incidir negativamente en su capacidad de conducción.

En el programa se propone un test rápido de descarte con un pupilómetro (artefacto que detecta dilatación de pupilas) y si este  resulta positivo pasar a la medición en saliva de cantidad y tipo de droga ingerida. Aquí el Senador indica “que la sola presencia, sin importar cantidad, de un químico que represente peligro para la conducción debe ser sancionado como indica la ley sin importar si es legal o ilegal, si es recetada por un profesional o consumida por propia voluntad”.

En los fundamentos de la pieza legal presentada por Camerucci se hace referencia a países que ya aplican estos controles y menciona a provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y Neuquén en donde están en distintos grados de desarrollo, destacando a Ciudad de Buenos Aires como la más avanzada.

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