Protesta policial: «Una fuerza que se autofinancia también se autogobierna»

Así opinó Ricardo Ragendorfer, periodista especializado en temas policiales, en un artículo publicado en el diario El País; una mirada sobre lo ocurrido en el país en los últimos 15 días

La protesta policial en el país sacó a la luz una profunda crisis en las fuerzas de seguridad. Lo que comenzó en Córdoba y se extendió al resto del país, con un saldo de 13 muertos y miles de negocios destrozados, dejó al descubierto la profunda crisis dentro de las fuerzas de seguridad. En un artículo publicado en el diario El País de España, Ricardo Ragendorfer, periodista especializado en temas policiales, explica su hipótesis sobre qué es lo que generó el caos.

«El dinero que el Estado invierte en las fuerzas de seguridad apenas llega para cubrir los sueldos. Las comisarías se pagan desde la revisión de los coches hasta la última resma de papel que usan. Y lo hacen gracias a las recaudaciones ilegales. Al Estado le viene bien que estos cuerpos se autofinancien. Pero una fuerza que se autofinancia también se autogobierna», sostuvo Ragendorfer.

El artículo cuenta algunos de los métodos de recaudación ilegal de las fuerzas. Uno es conocido como «hacer la carola»: se trata de los policías que pasan por diversos locales a pedir comida dejando implícito que no tienen que pagarla.

Luis Vicat, ex director de Asuntos Internos de la Bonaerense, cuenta otros mecanismos: «Cuando hay un accidente se llama a las funerarias para que lleguen antes que los familiares. La familia contrata los servicios del entierro y el policía se lleva un porcentaje. A eso le llaman el lechuceo. También se obtiene plata de las empresas de alarma. Si se compra determinada marca en un edificio los ladrones no van a entrar ahí porque está esa marca, no porque la alarma sea mejor que otras. Otro negocio es la venta de protección, el patrullaje de determinadas zonas. Hasta se venden los presos. Los familiares o los reclusos pagan para quedarse en la comisaría y no vayan a la cárcel. Pero ahora el gran negocio es la droga. En total, todas esas recaudaciones equivalen a un sueldo complementario».

Cabe recordar que tanto la policía de Córdoba como la de Santa Fe han sido recientemente vinculadas a casos escandalosos de narcotráfico . Ambas fuerzas fueron protagonistas de la protesta que generó caos en el país, dejando las calles libradas a saqueos y descontrol.

«Las fuentes consultadas coinciden en que el problema no es solo policial, ni siquiera económico. Es político. Mientras no se afronte una gran reforma los agentes seguirán pasando la olla y los comisarios continuarán tirando un tercio de los ingresos para «arriba»», concluye el artículo de El País.

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