¿Qué es mejor, muchos o pocos mimos en el amor?

Hay todo tipo de personas y debemos aceptarlo.Algunas personas son felices con poca atención, pocos detalles, pocos besos y abrazos, poca compañía…  ¡y otras personas, sin embargo, necesitan muchísimo cariño!

Es importante saber qué necesita nuestra pareja (o nuestra amiga, pues ocurre lo mismo con las amistades) para poder llevar una relación feliz. Además, es imprescindible aceptar esa peculiaridad de nuestra pareja y decidir de una vez por todas no juzgar ni exigir que cambie más adelante.

¿Parejas mimosas, o no? Ninguno de los dos extremos tiene nada de malo.

El problema surge cuando dos personas tienen necesidades diferentes y no se dan cuenta de lo que la otra persona necesita.

Cuando ambas personas son muy independientes, no suele haber problemas…  pueden pasar días sin verse y sin llamarse. No necesitan muestras de cariño constantes, porque saben que se quieren y con eso se sienten felices.

Si una persona independiente y poco cariñosa encuentra a otra que necesita constantes muestras de afecto, se puede sentir agobiada al principio (e incluso puede terminar resintiendo las exigencias de su pareja), pero si quiere continuar con esa relación, solamente le queda aceptar a esa persona tal y como es, y esforzarse en suplir sus necesidades con paciencia y buen humor.

Por supuesto, ocurre lo mismo al revés: La persona que se encuentra con que su pareja es muy independiente, se sentirá extrañada e insegura. Necesitará tiempo para descubrir que eso no significa que su pareja le quiere menos… Deberá tener paciencia y no juzgar ni criticar las apariencias. Será necesario echar un vistazo más adentro, a lo que realmente hay en el corazón. Si hay amor, entonces todo estará bien.

La clave del éxito está en no “odiar” nuestras diferencias. El mundo está lleno de personas y cada persona es diferente. ¡Nadie va a ser igual que nosotras, ni sentir lo mismo ni necesitar lo mismo! ¡Y eso no es malo!

Por Rebeca Byler

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