Qué hace un escenógrafo y cómo se arma una escenografía

Alejandra Cicchitti decidió mostrar y descubrir a los lectores, distintos métiers del mundo del teatro y el cine. Son realizados por profesionales ocultos tras bambalinas y cámaras y resultan esenciales para disfrutar del Arte de la actuación. Hoy es el turno de la escenografía.

*Por Alejandra Cicchitti. María José Delgado tiene 28 años, es escenógrafa y trabaja en nuestro medio en teatro, cine y televisión desde hace mucho tiempo. Conoció la Carrera de Diseñador Escenográfico en la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo y se enamoró de esta profesión. «Estar en el teatro y vivir la experiencia, te llena y complementa. Realmente siento que no podría hacer algo diferente».

Majo Delgado

Al preguntarle sobre las tareas que competen a un escenógrafo, contó que son variadas y siempre acotadas al proyecto en el que participa.

Las etapas

Lo prioritario es tener un diálogo fluido y constante con el director hasta tener una idea. «La idea principal cambiará 3 o 4 veces, porque no es bueno estancarse en el primer boceto». Siempre se arman maquetas y dibujos para visualizar cómo quedará terminada la escenografía ya sea de una obra de teatro, de una publicidad o de la escena de una película.

Otra acción fundamental, en el caso del teatro, es estar presente en cada ensayo con el grupo: «Es ahí donde surge la magia e imagino cosas. Voy aportando y consiguiendo elementos para que los actores se sientan cómodos con ellos y los vayan probando».

El puchero de oro», estrenada en el Teatro Independencia en 2018 (toda la escenografía fue realizada con libros).

Las premisas

Un escenógrafo está a disposición de las ideas preconcebidas del director, ajustándolas y nutriéndolas, pero en la mayoría de los casos goza de la libertad (y asume la responsabilidad que esto conlleva) de aportar su propia concepción de los espacios. «En todos los casos se arman mundos imaginarios», comenta entusiasmada.

Un escenógrafo valora y acepta el trabajo en equipo, ya sea para llevar adelante una serie televisiva, un largometraje o una comedia. A veces es jefe y a veces colabora con otra persona en el proyecto. Puede ser creador, utilero, ayudante de utilero, director de arte, etc. Majo afirma que se debe ser flexible y ayudar en los detalles que se necesiten. Para ella los rangos no están muy marcados y cree sobre todo que se trata de un trabajo horizontal y colaborativo.

Videoclip protagonizado por Gastón Pauls

Las diferencias entre el teatro, el cine y la televisión

En televisión todo debe ser impecable e intentar dar una terminación HD en lo posible. En una publicidad, por ejemplo, se exalta la belleza, la perfección de lo que se quiere vender y para eso es necesario mostrarlo en su máxima expresión. Un detalle crucial es la limpieza que trasmitirá el objeto, porque nadie comprará algo sucio o roto. La comunicación debe ser lo más directa posible. Otra acotación de Majo es que como el público se encuentra detrás de cámara «No podés escuchar su risa ni sentir su reacción, la devolución no es inmediata como en el teatro».

Escenografía del programa «Tardes compartidas» en Canal 7

En el cine lo que se muestra una vez, permanecerá tal cual. Todo debe ser muy realista, por lo que los objetos que aparezcan deben ser reales. Majo explica que no es lo mismo comprar algo nuevo o conseguir algo que ya tiene un uso. No se puede fallar, la realidad tiene que ser replicada lo más fielmente posible. «En cortos, películas y publicidades nunca hay margen de error. La cámara lo ve todo».

El teatro necesita en su escenografía una terminación más bien grotesca y exagerada para que se vea a la distancia. Hay que calcular que muchos espectadores están sentados a casi 4 metros del escenario y no distinguen los detalles que a veces se conciben minuciosamente. En Vendimia por ejemplo, el público está a mucha distancia, por lo que hay que procurar que el elemento que se incorpora sobre el escenario se vea completo y terminado.

o.

Boceto de «El lago de los cisnes».
La escenografía en armonía con los bailarines.

Una diferencia crucial que tienen las obras de teatro con el cine y la televisión, es que abordan lenguajes distintos y la forma de trabajar son particulares y únicas. El escenógrafo debe estar presente en los ensayos y la previa al estreno. «Cada función es única y los espectadores también. Para mí significa un encuentro, un acontecimiento con el público», comenta con emoción.

Los materiales y objetos

«Tuve el enorme placer de trabajar en esta Vendimia 2020 y construí un gran barco. Debíamos atravesarlo por todo el escenario y luego sacarlo. En este caso hice también de utilero junto a otros compañeros». El utilero, explica, se encarga de acercar los elementos en el momento preciso en que tienen que salir. Si el elemento es muy grande, como en este caso, debe entrar en escena y siempre su colaboración es crucial.

El gran barco en escena durante la pasada Vendimia.

Los objetos

Los objetos específicos, sobre todo de época, se encuentran revolviendo chacaritas, visitando casas de antigüedades, yendo a remates y compraventas. A veces se alquilan y muchas veces se consiguen prestados.

Majo cuenta: «Tengo una tía que heredó un jarrón muy especial. Un día mientras estaba reunida planeando una escena, lo recordé y lo imaginé para un momento en particular y por supuesto, mi tía me lo prestó».

Ser escenógrafo demanda la búsqueda constante de elementos y una memoria visual potente para recordar en qué lugar se vio tal o cual objeto. Lo que se precisa puede buscarse por internet, por supuesto pero si es algo muy difícil, se manda a confeccionar: un cuchillo, zapato a medida, etc. «Pero cuando se pide algo prestado, la gente se muestra muy predispuesta», aclara contenta.

Majo compartió una anécdota interesante. El año pasado trabajó en la película «La noche adentro». Para realizarla se necesitaban entre otras cosas, armas de época que por supuesto no serían ejecutadas. «Recorrimos muchos lugares y consultando descubrimos la existencia del Museo del Policía (frente a la Plaza Godoy Cruz). Todos se mostraron muy solícitos y al presentarles el proyecto, colaboraron desinteresadamente con nosotros y nos prestaron las armas».

La película «La noche adentro».

Al preguntarle sobre los proyectos que retomará luego de este confinamiento, dijo que está trabajando desde su casa con 3 proyectos: 2 obras de teatro y la película «Historias invisibles». Los directores de las obras en proceso son Martín Montero y José Chiofalo. Además contó esperanzada que todos los equipos continúan comunicados on line para seguir trabajando y así preparar buenos espectáculos que, si Dios quiere, pronto podremos disfrutar.

*Por Alejandra Cicchitti Nota publicada anteriormente en memo.com.ar

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