«Queremos medios públicos que combatan la desinformación»

El vicepresidente de Radio y Televisión Argentina, Gonzalo Carbajal, analizó el manejo de los medios públicos de la gestión macrista y adelantó los desafíos de la nueva etapa. «Queremos llevar adelante medios públicos que puedan mostrar para qué los necesita un Estado: entre otras cosas para combatir la desinformación», definió.

Gonzalo Carbajal explicó que «Radio y Televisión Argentina (RTA) es una sociedad del Estado, que administra los medios públicos del Estado nacional, que son la Televisión pública y Radio Nacional, que a su vez es un conjunto de 49 emisoras dispersas a lo largo de todo el territorio. Pero además tiene un canal de televisión en Trenque Lauquen, en plena Pampa húmeda», afirmó en diálogo con GarráLaPala, el programa que conducen Daniel Rosso y Susana Martins.

“Tiene un particular carácter del diseño institucional que le dio la Ley de Medios, que no es un rol gubernamentalizado, señaló. Y describió que tiene un directorio con «participación de la sociedad civil», con «representación del parlamento y del Poder Ejecutivo». «Además, «las universidades nacionales que tienen carreras como Comunicación social o Ciencias de la Información tienen la potestad de nombrar un director, dentro del directorio de siete. Hay tres representantes por el parlamento, por las tres bancadas mayoritarias, hay otro director que nombra la sociedad civil a partir de un consejo federal y hay dos directores que nombra el Poder Ejecutivo por decreto, Uno de esos dos directores soy yo, la otra es Rosario Lufrano, que es la presidenta”.

Carbajal detalló los pasos de la gestión de Mauricio Macri en materia de medios públicos: “Una de las primeras medidas de Macri fue avanzar sobre la ley 26.522, con aquel decreto de necesidad y urgencia que la mutiló. Pero no tocó los aspectos que se relacionaban con Radio y Televisión Argentina, nuclearmente no se dirigió a estos medios. Lo que hizo fue habilitar un proceso de vaciamiento de personal. Nosotros recibimos canales con mucha menos gente de la que tenían a finales de 2015. Y a diferencia de Télam, donde hicieron un despido salvaje -más de 350 personas-, en Radio Nacional y en Canal 7 decidieron un camino distinto, que fue ofrecer retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas y mucha gente se fue. Entonces hoy hay muchas emisoras que están al límite de la capacidad de funcionamiento. Sumado el tema de la pandemia, les queda muy poco personal activo”.

“Lo que hicieron fue eliminar todos los programas de producción de contenidos que estaban de algún modo subsidiados o bancados desde el Estado, que eran justamente para que hubiera producción de contenidos en todo el territorio, no solo en la Ciudad de Buenos Aires, donde se da por el movimiento económico y la potencia comercial de producción que tiene. En el resto del país si uno no lo estimula, si no hay políticas de fomento y el Estado no lo promueve, no hay manera. Eso se había puesto en marcha a partir del 2010, había sido un proceso de mucho tiempo y mucho esfuerzo para generar esos ecosistemas locales, regionales, que permiten producir”, explicó el vicepresidente de RTA.

En referencia a las políticas desplegadas por el macrismo en la televisión pública en particular, Carbajal afirmó que “una de las consecuencias de las decisiones tomadas por el ejecutor de esto, Hernán Lombardi -que fue parte del staff de daño del sistema público de medios- fue que el canal 7 de Buenos Aires dejó de producir contenidos. Entonces los trabajadores que habían quedado tampoco tenían demasiada tarea. Y se concentraron muchos productos audiovisuales en pocas productoras. Se dio el mismo patrón que en la obra pública. El neoliberalismo actúa de la misma manera: deja de utilizar al Estado como herramienta de distribución y producción y utiliza el afuera con pocos actores”, sostuvo.

“Cada vez que gobernaron, ellos intentaron instalar un proyecto cultural», reconoció. Y consideró que ese proyecto cultural en el macrismo «tenía una particularidad: no solo era centralista, como fue siempre el proyecto de la derecha, sino que además ellos tenían una alianza con los centralismos de cada provincia, con sectores dominantes culturalmente, con microhegemonías al interior de las distintas regiones de la Argentina donde tenían patas políticas. Había una alianza con los sectores de las derechas, los sectores más aristocráticos. Había oligarquías culturales que eran parte de ese dispositivo. Y también cooptaron dirigentes locales. Y lo hicieron dándoles lugar”.

Respecto a la etapa que comenzó con la gestión de Alberto Fernández, aseguró que, a pesar del parate obligado de actividades por la pandemia, lo que está en marcha es «el fortalecimiento de todas las emisoras, las de televisión y las de radio, con el ingreso de personal. Necesitamos que en una primera etapa vuelvan a tener un plantel sólido, que puedan generar contenidos propios, y tengan más palabra local».

Señalo que se está vinculando a «los directores» y a «la conducción de Radio Nacional con distintos dispositivos políticos locales, por ejemplo con dirigentes de derechos humanos, que tienen un consejo federal, para generar producciones locales. Otro caso parecido es el del Instituto de Asuntos Indígenas, para que las comunidades tengan acceso a la posibilidad real de hacer radio y de ser protagonistas».

«Lo que nosotros queremos llevar adelante son medios públicos que puedan mostrar para qué un Estado los necesita: entre otras cosas para combatir la desinformación, ni hablar de las noticias falsas y la tergiversación adrede», resaltó.

En relación a la llamada ‘Ley de Medios’, consideró que «expresar una ley siempre es difícil. Hubo algunos aspectos que ni siquiera los pudimos solidificar como para que resistiera los embates políticos que pudieran venir. No se dieron los pasos necesarios para que resistiera al embate del neoliberalismo. Nos faltó institucionalidad. Hoy estamos a mitad de camino. Nos queda camino por recorrer», concluyó.

Fuente Radio Caput

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