Reclamo abierto en busca de respuestas

Pablo Olivarez, publicó en su biografía de Facebook el pesar que atraviesan por la destrucción que sufrió el vehículo de su propiedad, que se hallaba estacionado, al caer un árbol sobre el mismo.

Hoy hablo en nombre de mi familia, con el dolor y la incertidumbre que nos atraviesa por lo sucedido en calle Pringles 461, San Rafael-Mza.

Como ya es de público conocimiento, el viernes nuestro auto quedó totalmente destruido por la caida de un árbol, porque no solo es chapa y un par de vidrios sino que la carroceria del auto ya no va quedar como el auto que era, considerado como Destrucción Total.

Sin dudas, que nos preguntamos ¿quien responderá sobre el daño material que nos ocasionaron y el problema que le generan a mi familia en dejarla sin un trasporte para ir a trabajar?, ocasionandonos un gasto diario extra.

Pero también nos llama poderosamente la atención la falta de interés sobre el ciudadano, de aquellos funcionarios que responden por la “sociedad”. Porque hoy no hay que lamentar una desgracia peor, por ejemplo: de que mi padre no haya estado dentro del auto, o que no haya dejado a nadie esperando dentro del mismo. O peor, que estando o no el auto, este árbol “seco y viejo” que según los vecinos de la zona han denunciado para que fuese quitado del medio, podría haber caído encima de un peaton o un niño que jugaba en la zona.

Creo que la situación ha sido normalizada como si fuera algo común, algo pasajero, o “una desgracia con suerte”, cuando aquellos que velan por cuidarnos como ciudadanos, no han ofrecido si quiera una pisca de predisposición.

Las denuncias fueron realizadas correctamente, esperamos tener una solución inmediata como merecemos y deseamos de todo corazón que este tipo de situaciones no ocurran, porque no hablamos de una contingencia climática, hablamos de un descuido para con los vecinos.

Desde ya, gracias.

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