Sanz sigue creyendo firmemente en los votos radicales

-¿Cuántas boletas presidenciales va a llevar la UCR?

-Tenemos un acuerdo nacional para competir con Macri y Carrió. Donde haya listas integradas vamos a tener a los otros candidatos y donde haya competencia cada partido llevará su boleta. A nivel provincial es un mundo aparte.

-Algunos quieren llevar también a Massa y a Stolbizer …

-Candidatos a gobernadores que puedan tener otros candidatos es parte de la resolución de Gualeguaychú y la estamos implementando. No son más de tres o cuatro casos de elecciones unificadas.

-Dicen que a esta alianza a Macri no le aportó votos. ¿Su candidatura se vio favorecida?

-Nunca vi esto como una sumatoria entre los candidatos. Pensé que es el aporte a la construcción de una alternativa de la que hemos carecido en los últimos años. Ahora tenemos un paraguas nacional que nos permite tener más competitividad hacia abajo: vamos a tener más gobernadores, intendentes y diputados.

-En esta alianza, el mensaje de Macri es de apertura al capital privado, el de Carrió es el republicanismo. ¿El de Sanz cuál es?

-Represento muchas cosas. Pero hay tres ideas centrales. Primero, la idea del progreso. Segundo, la Argentina de la convivencia y la pacificación frente a la fragmentación que nos deja el kirchnerismo. Lo tercero, es un país abierto al mundo. Soy todo eso, con los valores tradicionales de decencia y la honestidad del radicalismo.

-Hablando de progreso, ¿el voto progresista quedó en riesgo al aliarse con la centroderecha?

-Al contrario. Es un acuerdo alejado de esa visión ideologizada y que está equivocada en la Argentina de hoy. El prerrequisito para hablar de esquemas ideológicos es recuperar el equilibrio del sistema político. El desequilibrio del ‘vamos por todo’, después del 40% de diferencia de 2011, nos impidió discutir sobre el rol del Estado y el combate contra la desigualdad. A mí me gustaría discutir que las dos herramientas de un verdadero programa de centroizquierda y socialdemócrata son educación pública de calidad y empleo estable. Este gobierno vende que todo lo que está enfrente es de derecha, pero es lo más conservador que ha tenido la Argentina en los últimos años.

-Macri dijo que saldría del cepo de inmediato y hubo chispazos con sectores radicales. ¿Qué opina?

-He notado una fenomenal hipocresía en muchos sectores respecto del tema de las diferencias con Macri o Carrió. Los mismos que reclaman la unidad de la oposición cuando ven una diferencia, corren a refugiarse en esa diferencia como si fuera la quintaesencia de que no puede conformarse un acuerdo. No hay más que diferencias instrumentales. Pero de fondo, en lo estructural, nosotros coincidimos.

-¿Pero usted qué cree que debería hacerse en ese tema clave?

-Macri lo dijo más por el impacto que por las consecuencias económicas. Todos estamos de acuerdo en que hay que levantar el cepo, salvo el Gobierno. Es como que hay que tener superávit fiscal. Ahora, no me voy a detener si es el primer día o el segundo. De esa frase no podés extraer un plan económico. Nosotros avanzamos en un abordaje integral que traiga el 11 de diciembre previsibilidad, reglas de juego. En lo personal, creo que el cambio económico debe ser gradual y el político tiene que ser de shock, porque hay que distinguir desde el primer día lo institucional, lucha contra la corrupción y el narcotráfico, educación, federalismo, división de poderes. Es el ADN del próximo gobierno.

-Si no habrá un cogobierno, como dijo Macri, ¿cuál será el entramado de esta alianza en el poder?

-Es un acuerdo entre tres partidos que conservan su identidad, pero están dispuestos a poner sobre la mesa un programa común de progreso y desarrollo. El que gana   conduce el gobierno e integra a los demás. Llamale como quieras, anda al diccionario: cogobierno, coalición, lo que sea, pero eso va a ser así. Los criterios de selección son los mejores de cada fuerza. Y en el Parlamento se traduce en interbloques que sostendrán las políticas que hayamos acordado en un programa común. Muchos quieren buscar un pelo en el huevo, pero es muy racional.

-Cuando la Convención de la UCR lo designó candidato ya estaba lejos de Macri en las encuestas. ¿Por qué cree que puede darle pelea?

-Nunca dudé que puedo ganarle a Macri. ¿Con qué herramientas? Con los votos del radicalismo.

-Por la posible polarización Scioli-Macri, a Massa ya le preguntan si se baja. ¿A usted también?

-Para nada. Me preguntan cuándo les mando los afiches.

 

FUENTE CLARIN

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