Se terminó la plata

Será un 2014 conflictivo si Cristina insiste en fijar como techo para los aumentos salariales un 20%, mientras que las consultoras privadas esperan una inflación del orden del 25 al 30 por ciento anual. El plan incluye recortes del gasto público y de los subsidios, así como también moderar la emisión monetaria y mantener la devaluación del peso.

El Gobierno nacional quiere enfrentar el problema de la inflación en 2014. El Plan, que ya tiene la aprobación de Cristina Fernández, no involucra novedades entre las herramientas económicas a adoptar y augura una fuerte conflictividad social al fijar un techo para los aumentos salariales del 20% cuando las consultoras privadas esperan que la inflación sea del orden del 25 al 30 por ciento. La garantía para que los gremios acepten ese porcentaje es la promesa de controlar la inflación, un mal que arrastra la década kirchnerista y para el cual hasta ahora no tuvo éxito en reducir. Lo hará con las mismas herramientas que ya fracasaron: un nuevo acuerdo de precios –como los que implementó el renunciado Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, durante 2013 con magros resultados- pero que durará hasta que arranquen las paritarias, en febrero de 2014.

La batería de medidas antiinflacionarias implican un “ajuste” y se estaría haciendo circular entre empresarios y gremios. El plan incluye, según pudo saber el diario Clarín:

* Devaluación: mantener la devaluación del peso al mismo ritmo que se vio en estos días (1,3% semanal, o más). Esto indicaría que, al menos en el corto plazo, se desechó la idea del desdoblamiento del mercado cambiario;

* Tasas de interés: aplicar desde el Banco Central una suba persistente de las tasas de interés en pesos, como una forma de quitarle presión al dólar blue y recrear la liquidez de los bancos. En este punto se piensa avanzar gradualmente para no ahogar la demanda de crédito.

* Tarifas: Avanzar en un ajuste en las tarifas de los servicios públicos, que se verá cómo instrumentarla para proteger a los sectores de menores ingresos.

* Gasto y subsidios: Definir recortes del gasto público y de los subsidios. Y aplicarlos, al contrario de lo que ocurrió en 2012, cuando se anunció un recorte de subsidios que finalmente nunca se concretó.

* Emisión monetaria: Disminuir la emisión monetaria y reducir al mismo tiempo los giros del Banco Central al Tesoro para subsidiar el gasto. Este año llegarán a los 80.000 millones de pesos y se espera que esa cifra caiga en 2014.

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