Sensibilidad social

*En el mundo está surgiendo una corriente ideológica tendiente a insensibilizar las sociedades.

En manos de gurúes que asesoran a dirigentes mundiales avanzan ideas que enfrentan a la sociedad, ideas que dividen a los seres humanos y también a los países.

Los pueblos votan a estos dirigentes, ellos llegan al poder y comienzan a implementar sus políticas donde día a día la gente viene perdiendo derechos.

Se reforman condiciones de trabajo y de retiro, se agregan más horas por el mismo salario, se elimina el aguinaldo, se aumentan los años para jubilarse, se modifican los índices para los aumentos a los jubilados, se precariza el trabajo y se hace más difícil el acceso a la educación, a la salud, y así a muchos deberes del Estado.

El incumplimiento a Tratados Internacionales, a la Constitución y a muchas leyes de la Nación pasa a ser moneda corriente.
Esto está avanzando en países de América como de Europa.

Para poder detectar a estos gurúes, debemos prestar atención a la discriminación que normalmente trasmiten en sus declaraciones. Hay que reconocerlos por sus dichos y por sus actos.

En América se discrimina a hermanos latinoamericanos, nunca a un canadiense o norteamericano.

En Europa se nos llama “sudaca”, pero también se discrimina a africanos, musulmanes, asiáticos, siempre con excepciones.

No todo pasaporte es igual.

No somos iguales, somos diferentes.

Enseñan al pueblo a discriminar por raza, por condición social, y luego introducen la religión, destacándose algunas Iglesias Evangelistas, y desde ese lugar vuelven a enfrentar a la gente.

La discriminación por orientación sexual, por identidad de género y respecto a algunas etnias llega hasta la agresión física.

Son los que hablan de una “ideología de género”, invento necesario para rechazar leyes como la del matrimonio igualitario, identidad de género, y violencia de género.

La tolerancia de algunos gobiernos a este tipo de discriminación y violencia va creando un clima de tensión dentro de la sociedad.

Esta tensión por la pérdida de SENSIBILIDAD SOCIAL, va minando el espíritu de un pueblo.

ALTA SUCIEDAD

Se discrimina a los adultos mayores, a aquellos que presentan algún tipo de discapacidad, a todos aquellos que no son “gente como uno”.

Quien no conoció la pobreza, quien no pasó alguna vez en su vida alguna necesidad, quien nunca fue rechazado para acceder a un lugar, a un trabajo, seguramente no le llegará esta nota.

Primero te invitan a ser parte de ellos, de pertenecer a esa “gente como uno”, con eso te convencen, por eso los seguís y así llegan al poder.

La ilusión es que vas a vivir como ellos, pero para eso tendrías que tener los mismos ingresos que ellos.

Cómo no tenés esos ingresos, y los que elegiste no saben cómo vivís, el resultado nunca será bueno.

Cuando llegan al poder, como no tienen SENSIBILIDAD SOCIAL, se olvidan de vos, y como no saben lo que te cuesta el día a día, se constituyen en gobiernos para pocos, para muy pocos.

Repudian los derechos humanos, aunque tienen rango constitucional y se dicen que defienden la institucionalidad, pero en los hechos se olvidan de esos derechos humanos.

La discriminación llega hasta las mujeres y los niños.

Las mujeres que mendigan por una cuota alimentaria ante un Poder Judicial que las maltrata.

Niños que comen en la escuela o en merenderos, toman mate cocido en su casa, y el Estado ausente.

Hablan de democracia, de la Constitución, pero se olvidan de los derechos protegidos por la Constitución y los Tratados Internacionales.

Lo que pasa en Brasil es una señal que debemos tener presente. Algo similar proponen partidos políticos europeos, y en Argentina ya aparecen voces que adhieren a esas ideologías.

COSTUMBRES ARGENTINAS

Hemos ido perdiendo derechos, ya no todo es como era antes.

¿Cuántas cosas hemos dejado de hacer?

¿Qué cambios hicimos en nuestra forma de vida?

Mucho hemos postergado.

Algunos perdieron su trabajo, otros su negocio o empresa.

Muchos dejaron de pagar su prepaga y muchos más se deben atender en Hospitales públicos porque perdieron su obra social.

No todos toman todos los remedios que le recetó el médico, ya que no pueden comprarlos.

Dejaron de usar el gas e instalaron salamandras o calentadores con kerosene.

Otros controlan el consumo de luz o se cuelgan en forma clandestina.

Se atrasan en el pago de algunos servicios, los pagan en cuotas, sacan préstamos para ponerse al día.

No pagan patentes, tasas municipales o impuestos.

Quien cerró su negocio hoy vende por internet o concurre a ferias del usado o hacen venta de garaje.

Se perdió el domingo de asado, se perdió el “te invito a un asado”, menos reuniones familiares, menos reuniones de amigos, y así perdemos “costumbres argentinas”.

Hoy dos palabras importan ESPERANZA y SENSIBILIDAD SOCIAL, quien pueda ofrecer y convencer al pueblo, tendrá su apoyo, pero asume un compromiso, no hay espacio para fracasar.

*Por Carolina Jacky

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