Sin trabajo no la pasan bien

¿ Y si los ayudamos? Una pareja atraviesa un difícil momento al estar desocupados. Ellos son Isabel y Bienvenido. Residen en calle Juan XXIII, al lado de Vivero Roxana, ingresando al fondo por un pequeño portal. Pudimos saber que vendieron todo y viven en un colchón, acrecentandoseles la desesperación a diario. Es una humilde tapera, en pésimas condiciones. Les gustaría poseer materiales de construcción, para tener su hogar. También tienen sueños, como poder trabajar, y muy bueno sería en blanco por vez primera. Siempre lo hicieron en negro, a pesar la corta edad de ambos.

No hace falta ir muy lejos, para mirar a la cara a la pobreza. Esa dura realidad social -tan ajena para algunos- está a la vuelta de la esquina. Esta historia real, es uno de esos lugares en los que viven como pueden y comen cuando tienen, con la solidaridad de la gente. No tienen baño, cocinan con leña que juntan.

Es aquí, donde las ambiciones se limitan a la satisfacción de las necesidades básicas. Es lo que vive esta joven pareja que anhela lo que muchos: un trabajo digno que les permita comer a diario, poder hacer frente a un alquiler para vivir dignamente y algún día poder llegar a la casa propia.

Lo importante:los une el amor, que los ha sostenido en estos tiempos duros, y todavía guardan esperanzas y muchos sueños, que solo son posibles con trabajo que les falta (saben hacer muchas cosas dicen), al menos para hacer frente a los alimentos.

Seguramente podemos darle una mano y ayudarlos a obtener un trabajo para que se sientan dignos. Está en nosotros llegar a calle Juan XXII, (al lado de “Vivero Roxana”, al fondo) para prestarles nuestra ayuda.

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