Sobre los detenidos por el «Cuento del Tío»

Según explicó el fiscal Javier Giaroli, «de un tiempo a esta parte se ha puesto lamentablemente de moda un tipo de delito contra la propiedad, que es denominado como cuento del tío o cuento de los dólares, y que implica que delincuentes se comunican con vecinos de san Rafael, generalmente ancianos, y engañándolos con que son un familiar, consiguen que les entreguen grandes sumas de dinero.

El 20 de octubre en horas de la mañana en poco lapso de tiempo ocurrieron este tipo de hechos en dos domicilios a muy poca distancia uno del otro, en ambos dos adultas mayores que viven en domicilios cercanos de la calle Montecaseros de San Rafael, recibieron el llamado de una mujer que fingió ser una hija, preguntando por sus ahorros, aduciendo que había que cambiar los billetes. La primer víctima se dio cuenta que era un engaño y cortó la llamada, y la segunda no sólo se dio cuenta que era un engaño, sino que inmediatamente le avisó a sus familiares, quienes concurrieron en el acto al domicilio encontrando a un sujeto tocando timbre, el cual confrontado intentó huir corriendo, por lo que se inició una persecución y búsqueda de este sujeto, el cual no obstante sacarse parte de su ropa y arrojarla en una acequia fue encontrado por la colaboración de todos los vecinos y un policía que se encontraba patrullando en el lugar. Esa persona fue identificada como EMANUEL GONZALEZ, oriundo de Guaymallén, el cual fue acusado de tentativa de estafa y el cual a pesar de no tener antecedentes y ser un delito excarcelable, consideré que su libertad era un riesgo a los fines del proceso, ordené su detención y a la fecha está alojado en la penitenciaría local.

Por su parte, ayer 22 de octubre ocurrió otro hecho similar, esta vez exitoso para los autores, ya que, con el mismo ardid, el llamado de una mujer aduciendo ser la hija de la víctima, dos sujetos lograron engañar a una adulta mayor con domicilio en calle Quiroga de San Rafael, logrando que le entregaran una gran cantidad de dólares, ahorros de toda su vida, y producto de una pensión que cobraba del extranjero.

Deseo destacar que fueron nuevamente los vecinos quienes colaboraron con el esclarecimiento de este hecho, ya que un vecino, cuya identidad permanece bajo reserva, observó movimientos extraños por lo que prestó atención a los sujetos e incluso tomó una fotografía del vehículo en que circulaban, un utilitario Renault Kangoo, lo que se alertó a todo el personal policial que estaba patrullando.

Fue así que un par de horas después, luego de un choque y fuga de un vehículo de idénticas características, policías que se dieron en su persecución detuvieron a dos personas también oriundas de guaymallén, uno de ellos que manifestó ser de la nación gitana.

Me constituí en el lugar y con autorización de la jueza en turno, Dra. Vera, requisamos el vehículo y a los aprehendidos, uno de ellos que manifestó estar descompuesto por lo que fue trasladado al hospital local. En ese momento constatamos que los teléfonos de los sospechosos sonaban insistentemente, por lo que autoricé a un efectivo policial que atendiese el llamado y que le informara al interlocutor del accidente e internación de uno de los sujetos. Al atenderse el llamado, era una mujer la cual comenzó hablando en romaní, hasta que se le explicó lo que había ocurrido.

En el interior del vehículo no se encontró el dinero defraudado, ni tampoco sobre el cuerpo de los aprehendidos, pero atento a la coincidencia del vehículo y la descripción física de los sujetos, ordené su aprehensión. Llamó la atención sobre todo una llave con un llavero sensor, con el número “20” gravado que tenía consigo uno de los sospechosos.

Aproximadamente tres horas y media después se hicieron presentes en la comisaría 32 tres señoras que también manifestaron ser de la nación gitana, quienes adujeron que habiéndose enterado del accidente y de la descompostura de uno de sus familiares se constituían para saber de éste, transmitiéndole tranquilidad el ayudante fiscal, ya que sólo se trató de un pico de presión arterial, por lo que ya estaba estable y alojado en el calabozo de la comisaría.

Atento a que no se había secuestrado el dinero defraudado, y que obviamente existía un tercer cómplice no identificado, una mujer, es que ordené el seguimiento discreto de esas señoras, quienes luego de abordar a una camioneta se dirigieron hacia el este de la ciudad de San Rafael, y se detuvieron frente a unas cabañas, donde se probablemente se percataron de que eran seguidas ya que que doblaron en U y volvieron a la ciudad de San Rafael, donde fueron abordadas, requisadas, secuestrándoseles mil ochocientos dólares, algunos euros y sus teléfonos celulares.

Al mismo tiempo se comisionó consigna policial en las cabañas, donde previa orden de allanamiento de la jueza en turno se realizó la experiencia de comprobar que la llave con un llavero con el número “20” abría la puerta de la cabaña número “20” y que el llavero sensor funcionaba para la apertura del portón automático del complejo, además que fue reconocido por el propietario como la llave que le entregó a dos huéspedes que habían arribado en horas de la mañana. En el interior de la cabaña se secuestró una gran cantidad de dólares, moneda nacional y documentación de uno de los aprehendidos, además de su equipaje.

Se está tratando de corroborar si el detenido del día 20 y los dos detenidos del día 22 tienen vinculación, ya que son oriundos todos de Guaymallén, y han actuado con el mismo modus operandi. También se está tratando de corroborar su participación en otros hechos, para lo que será crucial el análisis de la información de los teléfonos celulares secuestrados.

Deseo destacar que los indicios que permitieron dar con esos sujetos, en ambos casos, ha sido la colaboración de los vecinos, y el excelente y destacable accionar de personal de investigaciones, empezando por su jefe, el comisario Constanzo y todo su personal a cargo».

Cristian Pérez Barceló/Curiosos del Poder

 

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