Suarez busca salir de la crisis

El Gobernador está apurando un plan económico de emergencia que se sostendría en tres pilares que apuntan a la empleabilidad, la asistencia financiera vía créditos para las pymes y el incentivo de inversiones.

Un reciente informe de los industriales argentinos de la UIA, de mediados de la semana pasada, y que para su elaboración tomó un relevamiento a escala mundial de las consecuencias que dejará la pandemia de coronavirus, sostiene: “La nueva normalidad implica un gris entre la apertura total y la cuarentena, donde se convive con el virus evitando un rebrote”. Y acota: “Para reanudar la producción sin riesgo, es fundamental una apertura planificada, teniendo en cuenta los factores de riesgo y cumpliendo los protocolos sanitarios”. El golpe económico tendrá, como ya se ve y se aprecia, características desoladoras. Los especialistas le están buscando una referencia para significarla. Se trata de una situación más o menos comparable con la que vivió el mundo al término de la Segunda Guerra Mundial.

De acuerdo con informaciones que ha dejado trascender la misma Presidencia, Alberto Fernández habría ordenado la preparación de un programa especial para reactivar la economía por sectores. En principio, podría comenzar con el sector inmobiliario pero aún no se ha anunciado nada.

En Mendoza, en cambio, todo parece indicar que hoy será un día en el cual el Gobierno comience a plantear un plan propio de recuperación en términos integrales, en un sentido amplio para toda la economía. Rodolfo Suarez tenía previsto esperar que la Nación mostrara el juego y la dirección de su plan de gestión para reactivar la economía. Ese plan no se conoció en los primeros meses de su gobierno y luego lo habría retrasado la aparición de la pandemia de coronavirus. Aquí, en la provincia, imaginaban que lo que el ministro Enrique Vaquié estaba elaborando como incentivos a la producción y al trabajo sería complementario a lo que se lanzaría a nivel nacional. Sin embargo, durante el fin de semana, Suarez ordenó pisar el acelerador y mostrar el plan propio que vería la luz hoy. La información a la que se ha accedido indica que el gobernador en persona podría hacer el anuncio de lo que viene en materia económica.

El plan de Suarez tendrá tres pilares en los que se asentará: en primer lugar, se presentará el programa de empleabilidad que el gobernador adelantó en su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1 de mayo; otro se ocupará de ampliar la asistencia financiera vía créditos para las pymes con recursos del Fondo para la Transformación y Crecimiento, y el tercero, quizás el más importante y al que se le asigna en la intimidad mayor importancia y trascendencia, tiene que ver con un programa especial para incentivar las inversiones en todos los sectores económicos.

Para el programa de empleo, la esperanza es que las empresas asuman la creación de puestos de trabajo nuevos que el Estado asumirá a su cargo en parte. Hasta ayer se desconocía en qué porcentaje participaría el propio Estado con sus recursos en el pago de los salarios de los nuevos trabajadores. Puede que sea algo similar a los ATP nacionales, pero adaptado a la provincia, con fondos provinciales y por un tiempo determinado. Se verá en las próximas horas.

La otra parte del plan de reactivación tiene como destino específico las pymes, aumentando los montos de los créditos blandos que se anunciaron un mes atrás. Aquí no hay mucho misterio. Se cree que se mantendrán las tasas relativamente bajas y que se estimulará a que se tomen los préstamos para mantener con vida a las unidades económicas. De acuerdo con información oficial nacional, en Mendoza hay registradas un poco más de 40 mil pymes, de las cuales, sólo 15 por ciento se mantenía con actividad durante las semanas más duras de la cuarentena. Un tercio de ellas pertenecen al rubro servicios, 27 por ciento al de comercio y un poco más de 30 por ciento entre agropecuarias e industriales.

El fuerte de los anuncios que se planificaron durante todo el día de ayer tiene que ver con el incentivo a la oferta condicionado a las nuevas inversiones. En el Gobierno y, específicamente, en Economía, que es donde se ha elaborado la nueva propuesta, hay esperanzas de que lo que se presentará rompa con la actual tendencia a la baja de la actividad, que se explica desde ya por los efectos de la pandemia, pero que ya venía padeciendo los golpes de la recesión nacional que comenzó a evidenciarse en el país desde mediados del 2018 en adelante y que afectaron, fatalmente, las chances electorales que pudo haber tenido en algún punto la administración de Cambiemos en la Nación.

Fuente El Sol

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