Tras la derrota, Scioli llega a Mendoza y el PJ lo recibe con gestos de acercamiento

El gobernador bonaerense firmará con Pérez el convenio por la ART de los trabajadores mendocinos a cargo del Banco Provincia. Habrá un almuerzo en Luján con los intendentes justicialistas, que se encolumnarán al proyecto del ex motonauta.

 

Tres días después de la derrota en las elecciones legislativas, Daniel Scioli llega a Mendoza para comenzar con la construcción de su estructura política local. El gobernador de Buenos Aires será el centro de atención con un Francisco Pérez que puede posicionarse como compañero de fórmula para 2015 y con los intendentes peronistas en un momento delicado, donde ya se pueden ver los pases de factura entre los sectores internos por el mal resultado en los comicios.

La visita fue confirmada finalmente por el vicegobernador Carlos Ciurca en una entrevista para Canal 9 este martes. El vice fue uno de los primeros en mostrar su simpatía por el ex motonauta cuando sobre éste arreciaba el desprecio del kirchnerismo por sus aspiraciones. Durante la transmisión, el referente de la Corriente Peronista calificó al gobernador bonaerense como «una muestra de prudencia, un buen ejemplo de una Argentina que quiere crecer».

La actividad oficial del ex motonauta tendrá como escenario principal el cuarto piso de Casa de Gobierno, donde firmará con el mandatario mendocino una serie de convenios.

Entre ellos, el de la Provincia de Mendoza y la ART del Banco Provincia de Buenos Aires para que ésta se haga cargo de cubrir los accidentes laborales de los casi 90 mil empleados públicos mendocinos, tras licitación pública. El Banco Provincia también fue contratado por el Gobierno mendocino para administrar el servicio de leasing, que le permita financiar a la producción local. Y, por último, un convenio para la promoción y capacitación turística.

El almuerzo con Pérez, Ciurca y los intendentes

Pero también habrá un momento para la discusión política. Scioli compartirá un almuerzo posterior con Pérez y los intendentes justicialistas en el salón Tierras del Plata, de Luján -el lugar elegido por Paco para estas cuestiones-.

La sobremesa será oportuna para que los caciques locales se internen en el mapa nacional del partido después del proceso electoral que concluyó el domingo pasado con un resultado adverso para el Frente para la Victoria en Mendoza y otras provincias.

Será un momento para escuchar, principalmente, y que servirá al sciolismo para comenzar a armar una estructura a nivel nacional con un pié en Mendoza, en este proceso que comienza a partir de ahora hacia el 2015. En su mayoría, aunque unos pocos lo han aclarado públicamente como Alejandro Bermejo -de Maipú-, los intendentes consideran que Scioli es hoy por hoy el mejor candidato para las presidenciales.

También hay otra opinión en este sentido. Y es la proyección que pueda tener Francisco Pérez en la reorganización del peronismo en estos dos años. Más claramente, el propio Ciurca sostuvo que Paco debe ser el compañero de fórmula de Scioli, en una entrevista a Los Andes.

Como buen lector, Pérez siempre mantuvo un trato amable hacia el bonaerense, al que se cuidó de criticar cuando desde el kirchnerismo más concentrado procedían a su castigo público. Y también se cuida Pérez de no enemistarse con el poder central, que todavía gobierna. En San Juan, junto a otros gobernadores kirchneristas visitaron a José Luis Gioja y analizaron las causas de la derrota a nivel nacional. Una cumbre con un ausente significativo, el propio Scioli.

Un escenario en tensión

El contexto, sin embargo, es el más delicado, tanto en Buenos Aires como en Mendoza. Tras la derrota, ya se vislumbran los primeros pases de factura.

En la provincia que gobierna, el cruce entre Martín Insaurralde y Gabriel Mariotto hizo notar cómo dolió en la fibra íntima del poderoso PJ bonaerense el triunfo de Sergio Massa. Al punto que el flamante diputado por el FpV calificó al vicegobernador como «el dirigente con peor imagen de Buenos Aires».

En nuestra provincia, el pulso tenso lo disparó ayer Jorge Omar Giménez. El intendente de San Martín sostuvo que «hay que bajar los humos» y que la victoria del radicalismo puede interpretarse como un mensaje de la ciudadanía para corregir la gestión provincial. Y sentenció que hoy el PJ carece de un líder natural que ordene a la tropa. Una opinión en la que, sobre todo, el gobernador Pérez no queda bien parado.

El segundo disparo provino también del Sector Azul. Y fue a través de las redes sociales, donde la ex diputada nacional y actual funcionaria del Banco Nación, Patricia Fadel, donde canalizó la bronca hacia los dirigentes de la Corriente Peronista por cómo se encaró. Por lo pronto, según explicaron desde la Corriente Peronista, la idea es poner paños fríos a la derrota y no salir a mediatizar las respuestas a los dirigentes azules, que alimenten un alud de críticas cruzadas.

A esto se sumó un rumor que inquietó el avispero, aunque políticamente se observe inviable políticamente. Se lanzó a rodar que Alejandro Abraham, elegido finalmente en cuarto lugar por la ciudadanía para ingresar al Congreso, renunciaría a su banca. De ser así, el principal beneficiado sería Omar Félix, que se quedó al margen por el fenómeno del FIT y Nicolás del Caño. Sin embargo, la versión fue rechazada por el mismo Abraham -a la que calificó de «mentira total»- y desde San Rafael señalaron que tampoco daban crédito a esa versión que el mismo Félix había desestimado el domingo a la noche, cuando la derrota pesaba sobre los hombros.

Pero da cuenta del estado anímico en el oficialismo después de la performance en los comicios. Por el momento, desde el Gobierno, indicaron que no está confirmada por el momento la tradicional reunión entre el gobernador y los intendentes. La hubo posteriormente a las PASO, para analizar las causas de la derrota. No obstante, descartaron que el descontento entre los sectores en pugna, que incluyen al Gobierno provincial, pueda llegar a aflorar durante la reunión con Scioli.

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