Trucos para quitar el maquillaje sin irritar la piel

Retirar el maquillaje de los ojos es posible sin frotar e irritarlos. Muchas mujeres creen que el agua y el jabón son el desmaquillante perfecto, pero no están en lo cierto. Encontrá la solución para proteger tu piel siguiendo estos consejos básicos.
Parece que el invierno va a darse todavía una vuelta más por aquí, y podremos despedirlo como corresponde compartiendo más trucos para proteger la piel del frío. Pero hoy, todavía con calorcito, pensé en compartir algunos trucos sobre el cuidado de la piel más básico, necesario y no siempre tenido en cuenta: el arte de sacarse el maquillaje.

Confieso que si una charla sobre desmaquillado incluye las palabras “agua y jabón” o “ducha” sufro de inmediata taquicardia. ¿Vieron que si se aplican base o corrector, o prueban el delineador en la mano, después se la lavan y no sale del todo? ¡Exacto! Aunque pueda parecer lo contrario, el maquillaje sigue ahí. Para liberar efectivamente la piel se necesitan productos específicos, para rostro y ojos. Lo que no implica necesariamente grandes gastos: el aceite de oliva y el aceite para bebé son excelentes desmaquillantes de ojos, por ejemplo. Eso sí, ¡ojos bien cerrados para que no entre ni una gota!

 

Retirar el maquillaje de los ojos evitando frotar, enrojecer y quedar igualita a un pez globo es posible.

Basta tomar un disco o copo de algodón, humedecerlo en el producto elegido y apoyarlo sobre el ojo durante algunos segundos. A continuación, frotar suavemente en zigzag hacia abajo y luego hacia arriba, para atrapar todo resto de máscara, delineador o sombra. En unos pocos movimientos sale todo.

Algunas dudas frecuentes que nos asaltan al desmaquillarnos tienen que ver con el uso de leches, geles y jabones. ¿Es suficiente un producto desmaquillante para limpiar la piel? ¿Los geles y jabones faciales son para usar cuando no nos maquillamos? En realidad, la rutina ideal para retirar el maquillaje incluye los siguientes pasos:

Desmaquillante de ojos (aplicado con disco de algodón)

Desmaquillante facial (ídem; puede ser leche, crema o mi recomendadísima agua micelar)

Gel de limpieza o jabón facial (para retirar todo rastro)

Tónico

Nuestra hidratante preferida.

Esta rutina no toma mucho tiempo, evita que la piel se reseque, se sienta tirante o se vea opaca y no me provoca taquicardia.

¡Háganlo por mí!

Y ahora sí, si quieren, dense el gusto de una lavada al natural, como las de antes. Y disfruten!

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