Un Mustang con tracción integral

El Ferguson P99, fue el único monoposto con tracción integral que ganó una carrera de Fórmula 1. Su mentor había sido Harry Ferguson quien, entre otras cosas, desarrolló su propio sistema de doble tracción para automóviles. Seguramente, el más famoso de todos ellos fue el lujoso y excéntrico Jensen Interceptor FF, vehículo fabricado en Inglaterra, diseñado por Vignale y que montaba un motor Chrysler V8 acoplado con el sistema de transmisión integral Fergusson. De este vehículo se produjeron aproximadamente unas 320 unidades.

Sin embargo, las aspiraciones industriales de Ferguson eran mayores y por ello intentó vender su desarrollo nada menos que a la mismísima Ford Motor Company. Harry se llevó tres Mustang 1965 a sus instalaciones en Gran Bretaña y les adaptó su sistema de tracción integral, el cual era verdaderamente complejo. La caja de velocidades estaba conectada con un diferencial central o maestro. Este, a su vez, estaba equipado con un ingenioso dispositivo de bloqueo automático mecánico que equiparaba la velocidad de transmisión para los diferenciales secundarios delantero y trasero, en caso de que uno de los dos patinase. Con este sistema se aseguraba un exacto reparto de potencia para ambos trenes.

Los Mustang tenían el volante a la izquierda, motor V8 289” y caja automática. Exteriormente casi no había diferencias respecto de los modelos originales: sólo la ubicación de los espejos, casi en los extremos de los guardabarros, y una pequeña insignia en el panel trasero. En el interior tampoco hubo cambios a nivel equipamiento ni estructural, debido a que el túnel de transmisión no necesitó ser modificado. De los tres ejemplares fabricados, sólo se conoce el paradero de uno de ellos. Se trata de un Mustang celeste que fuera propiedad de la familia Ferguson hasta 2007. Hace poco tiempo, el auto fue vendido a un coleccionista.

Si bien el proyecto de venderle el desarrollo a Ford no prosperó, Ferguson no se quedó de brazos cruzados y decidió seguir investigando y mejorando su sistema. Para ello, se hizo de un Mustang 1970 equipado con un enorme V8 -el 427, similar al que usaban los AC Cobra- y con el mismo sistema de tracción integral del Jensen FF. Para ello fue necesario reemplazarle la caja manual de 4 marchas por otra automática y hubo que modificar el túnel de transmisión para poder colocar la caja de transferencia. También tuvieron que elevar la posición del motor e instalarle un radiador para el aceite del diferencial delantero. La suspensión era la original y los frenos contaban con el ingenioso sistema Dunlop Maxaret, que no es otra cosa que un sistema antibloqueo de frenos mecánico y “padre” del ABS, tal como lo conocemos en la actualidad… El auto fue un prototipo experimental y se sabe que su desempeño fue muy bueno, aunque lamentablemente se desconoce su paradero. ¿Habrá servido este Mustang como inspiración para la última locura de Ken Block y su famosa saga de Gymkhana?

Fuente A Todo Motor

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