“Una cierta mirada” inaugura en el ECA Sur

Luego de la exitosa presentación en el Espacio Máximo Arias, la muestra fotográfica de Eduardo Dolengiewich llega al Sur provincial. La apertura será el  viernes 20, a las 20, en San Rafael.

El Espacio Contemporáneo de Arte Enrique Sobisch, ubicado en  Mitre esquina Libertador de San Rafael, albergará la exposición Una cierta mirada, que en esta oportunidad incluye 40 fotografías, tanto en blanco y negro como en color.

Lo humano, la diversidad cultural, étnica y religiosa, los diferentes espacios geográficos y arquitectónicos y las diversas situaciones cotidianas de la calle configuran los ejes temáticos de la creación artística del consagrado fotógrafo mendocino Eduardo Dolengiewich.

“Eduardo sabe crear con agudeza al personaje o al motivo, que hasta ese instante estaba inadvertido y lo transforma en actor importante y vehículo de un mensaje de trascendencia”, afirma la curadora Julieta Gargiulo, sobre la exposición de Dolengiewich.

La muestra quedará habilitada el 20 de setiembre y podrá visitarse hasta el 21 de octubre, en el Espacio Contemporáneo de Arte Enrique Sobisch, San Rafael. La entrada es libre y gratuita.

CURRICULUM VITAE

EDUARDO  DOLENGIEWICH

F O T Ó G R A F O

DNI 12.138.648  FECHA DE NAC  18-1-1958

Mosconi  730. Ciudad –5500  Mendoza – Arg. 

Contacto:  (0261) 4301961 ; celular:2616170459

eduardodolengiewich@gmail.com;  dolenbrun@speedy.com.ar                     

Facebook :  Eduardo Dolengiewich Fotógrafo

 

Exposiciones realizadas:

2019

  • “Confluencias. De la ciudad luz al secano” Alianza Francesa de Mendoza.
  • “ Intersecciones “ Universidad Tecnológica Nacional.

2018                      

  • “ Una cierta mirada ” Espacio de Fotografía Máximo Arias.

2017

  • “Libertad ” Hotel Sheraton Mendoza.
  • “Para abrir los ojos ”Fundación Zaldívar. Mendoza

2016

  • “Curvas, sueños y soles”. Bodega Solo Contigo . Tunuyán-Mza.

2015

  • “Ecléctica”. Espacio Cultural Julio Le Parc. Mza

2014

  • “Esencias de Brasil “Auspiciado Consulado de Brasil Salas de Arte Libertad. Mza
  • “Diosas en los opuestos”. Espacio Contemporáneo de Arte.Mza.

2012 

  • “ Imagínalo” Espacio de Arte Almacenar. Mendoza
  • “ Inspiración Andina “ Bodega Diamandes. Clos de los Siete. Mendoza.

2011  

  • “ Niños y mujeres del Ecuador “ Radio Nacional Mendoza.
  • “Costas al Este “ OSDE . Mendoza.
  • “Niños y Mujeres de Ecuador”. Aeropuerto Argentina 2.000. Mendoza.

 

2010

  • “Mendoza- Vid “ Park Hyatt Mendoza.

2009

  • “Materia Viva” Caja de la Salud. Edifico Inteligente. Mendoza.
  • “La fertilidad de las Arenas “ Museo del Área Fundacional. Mendoza
  • “ Agua, nuestro Tesoro” Departmento. Gral de Irrigación- Mendoza

2008

  • “Huellas” Espacio de Arte Solaz. Hotel Solaz de los Andes
  • “Flores del Desierto”. Declarada de INTERÉS CULTURAL de la Provincia

de Mendoza por la Cámara de Diputados. Espacio Contemporáneo de Arte.

  • “Flores del Desierto” Foto Club de Santa Fe,   Pcia. de Santa Fe
  • “Fiestas Populares del Uruguay” .Universidad Nacional de San Luis. San Luis.
  • “Agua y Oro” Museo KILLKA –   Bodega SALENTEIN.

2007 

  • “Fiestas Populares del Uruguay” Museo del Área Fundacional. Mendoza.
  • “Fuego”Sala de los Gobernadores Eliana Molinelli . Legislatura. Mendoza.

2006   

  • “ Por América” -Fac. de Ciencias Políticas. UNC.
  • Sala Sergio Sergi Radio Nacional Mendoza.
  • “ Miramares” Espacio de Arte Gabriela Scordo
  • “ Hijas del Sol “ -Centro Cultural Canal 7. Mendoza
  • “Segura Fine Art Gallery. Paraná Entre Ríos.
  • “Piedra Libre” Fotogalería  Arcidiacóno. Mendoza.

2005

  • “Ciudad”. -Espacio Contemporáneo de Arte”. : Mendoza
  • Facultad de Ingeniería Universidad de Mendoza.
  • “Venus” X Muestra en la Universidad Tecnológica Nacional Sede Mza.
  • “Cuba Intima” Sala de los Gobernadores. Legislatura de Mendoza.
  • .“Soles Mágicos”. Museo Nacional del Vino . Maipú. Mza.

2004

  • “La Rural, otra visión”. Bodega La Rural . Mendoza.
  • “Antítesis”.  -Espacio Contemporáneo de Arte. Mendoza.
  • Hotel Quintana. San Luis.
  • “Soles Mágicos”. Auditorio Hotel Menossi . Río IV . Córdoba.

  2003

  • “Insurrección”. -Centro Cultural de Canal 7 de Mendoza.
  • Casa de la Cultura de la Ciudad de SALTA.
  • “Abstracciones” Golf. Mendoza.

2002

  • “Aqua”. Museo Municipal de Arte Moderno. Mendoza.
  • “Desnudos”. Museo de la Ciudad “Casa de Hernández”, Salta.

2001

  • “Soles y Alquimias”. Espacio  Contemporáneo de Arte. Ciudad de Mendoza.
  • “Espacios Provocados II”. -Casa de Mendoza en Buenos Aires. Auspiciada por el

Gob.  Pcia de Mendoza y el Fotoclub Buenos Aires.- Sala Enrique Muiño del Centro

Cultural General San Martín de Buenos Aires.

2000

  • “Espacios Provocados”. Sala de Exposición de APYME, sucursal Mendoza.
  • Centro Cultural Canal 7 Mendoza.

1999

  • “Buena Gente del Ecuador”. Museo del Área Fundacional de Mendoza.
  • “Cuerpos Mágicos” Centro Cultural General San Martín, Buenos Aires.
  • “Espacios Provocados”. Centro Cultural Sur, Bs As. Auspiciado por la Sec.

de Cultura de la Presidencia de la Nación y           Munic. Ciudad de Buenos Aires

  • Fotogalería de la Escuela Argentina de Fotografía, Mza.

1998

  • Cuba Íntima”. Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza.
  • Sala del Foto Club Buenos Aires, como única exposición de las 4tas Jornadas Argentinas de Fotografía.
  • “Cuerpos Mágicos”: -FUNDACIÓN GUAYASAMÍN- QUITO – ECUADOR   Auspiciado por el  Ministerio de Relaciones Exteriores.
  • Casa de Mendoza en Buenos Aires, auspiciado por el de la Provincia de Mendoza y el Foto Club Bs As.

1997

  • “Cuerpos Mágicos”: V Coloquio Iberoamericano de la Fotografía.

LA HABANA – CUBA.

  • “Cuerpos Mágicos”. MUSEO PROVINCIAL DE BELLAS ARTES EMILIANO GUIÑAZÚ

CASA DE FADER.

1996   

  • “La Vida en Movimiento”. Mendoza Plaza Shopping.
  • “Con Sabor a Mendoza” Galería Mendoza.
  • “Cuerpos Celestiales”. Sala de Arte Sergio Sergi – Radio Nacional.

                       

 

1995

  • “Chile IV Región: una visión” Subsecretaría de Turismo de Mendoza. Auspiciada                                 por Consulado General de Chile en Mendoza.“Animales y Algo Más”. Shopping Patio Olmos, Córdoba.
  • Paisajes y Desnudo”. Fundación de Congreso.

 

 

.                             –

  MENCIONES ESPECIALES

  • Realización de libro “ Imágenes ,cuentos cortos y otras yerbas “ : texto Jovita Kemelmajer- Fotografías Eduardo Dolengiewich- 2017.-
  • Ochenta Fotografías Artísticas de su autoría fueron adquiridas por el

Hotel Park Hyatt Mendoza. Año 2001.

  • Varias de sus Obras fueron adquiridas por Bodegas Salentein para su Posada
  • Arte de tapa del CD de Sandra Amaya “Mensajes de la Tierra”
  • Fotografía principal etiqueta de los vinos “Oliverio” de Pedro Rosell
  • Sus Obras se encuentran en varias colecciones privadas de Argentina y el Exterior.
  • JURADO DEL CONCURSO FOTOGRÁFICO DEL CONSEJO PROFESIONAL DE

INGENIEROS Y GEÓLOGOS  2019

  • JURADO CONCURSO FOTOGRÁFICO DEL CONSEJO PROFESIONAL DE INGENIEROS Y GEÓLOGOS 2016
  • JURADO DEL SALÓN VENDIMIA DE ARTES VISUALES DEL NUEVO CUYO 2013 ( pintura, grabado, escultura, dibujo y fotografía)
  • JURADO DE LA MARATÓN FOTOGRÁFICA 2015
  • JURADO DEL SALÓN PROVINCIAL DE FOTOGRAFÍA MÁXIMO ARIAS 2016
  • JURADO DEL CONCURSO “ MIRARTE” DE LA FUNDACIÓN ZALDIVAR -2017
  • VEEDOR DEL SEGUNDO SALÓN PROVINCIAL DE FOTOGRAFÍA “MÁXIMO ARIAS “ 2017

 

 

 

 

 

 

TRABAJOS ESPECIALES

 

  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE TODA LA COLECCIÓN DE ARTE DE HOTELES SHERATON-HUENTALA 2015-2016-2017
  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE TODA LA COLECCIÓN DE ARTE DEL MUSEO EMILIANO GUIÑAZU-CASA DE FADER -2017
  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE LA OBRA PICTÓRICA DE ALICIA FARKAS
  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE TODA LA OBRA DE L ARTISTA ENRIQUE SOBICH REALIZADO EN 2017
  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE TODA LA OBRA DE OSWALDO GUAYASAMÍN EXPUESTA EN MENDOZA EN ENERO DE 2018
  • REGISTRO FOTOGRÁFICO DE TODA LA OBRA DE LA ESCULTORA SELVA VEGA REALIZADO EN MARZO-ABRIL DE 2018.

 

CURSOS Y TALLERES DICTADOS:

*Panelista en las 4tas, 5tas y 6tas  Jornadas Argentinas de Fotografía en el Foto Club Buenos Aires, dando charlas con audiovisuales y dirigiendo talleres de fotografía de desnudo. Año 1998, 1999  y  2000  Buenos Aires.

*Organización y dictado del Taller “Desnudo con Luz Natural” Realizado en  Cacheuta

para el Círculo Fotográfico de Mendoza.. Año 1999.

*Dictado de Taller Desnudo con Luz Natural”

  • en la provincia de San Luis, mayo de 2004
  • en Río Cuarto, Córdoba, agosto del 2004
  • en Mendoza, Caja de la Salud 2010

 

 

 

 

COMENTARIOS SOBRE SU OBRA:

 

“… los elementos principales de la vida y los principios del universo están en la obra de Dolengiewich, elementos que él trabaja como un minucioso artista. Impacta su tarea porque alcanza una fuerte síntesis expresiva al unir los elementos del universo, organizarlos y darles un sentido.”      Elda Harrington .  Agosto de 1997

 

Su obra es muy expresiva y pasional. Su trabajo de abstracción en el cuerpo humano es excelente.”     Revista Gente.  Agosto de 1997.

Una fotografía de desnudo muy personal, distinta… Más que una fotografía de desnudo, estamos ante una imagen mitad real, mitad onírica, del eterno femenino. No cabe duda que el autor crea una imagen donde los demás no la habíamos visto todavía. Plasma un sueño a modo de un juego creativo entre lo real y lo irreal. No hace falta ser profetas para augurar el éxito de Cuerpos Mágicos en Mendoza  y en la Habana.”

Revista Foto .  España . Septiembre de 1997

 

Dolengiewich, le otorga a la parte abstracta un rol preponderante, porque al hacer desnudo artístico considera que lo fundamental son las formas, y busca y logra la sugerencia como valor estético definidor. Más que mostrar prefiere que vuele la imaginación del espectador. Las fotos de esta muestra indican una concepción estética impresionista, con una carga sensual de alto voltaje.

Las imágenes son para él, esencialmente, un juego de luces y sombras, de contrastes y claroscuros, de modulaciones cromáticas y diversidad de texturas. Ha convertido lo femenino en paisajes de sueños, en juegos de carne y agua, en un horizonte que se abastece de sí mismo y nos seduce y acaricia”                                            

Andrés Cáceres p/ Diario Los Andes . 29/11/98

“…Él es un creador, y eso para beneficio de él y para beneficio de todos es altamente valorado, el hecho de que, cuanto más individuos creadores tengamos en cualquier orden de la vida, tenemos nosotros más porvenir y tenemos rescatada fe y esperanza; tenemos rescatado un interés por la vida, un interés por lo que se puede hacer, no por lo que no se hizo o por lo que ya es decadente.”       José Bermúdez .  Artista Plástico. 1999

 

El incansable fotógrafo mendocino indaga en otros aspectos de la realidad con su muestra Espacios Provocados. La muestra tiene como base temática las chapas de autos viejos y chocados, fotografiadas en el paraíso de la destrucción que son chacaritas y desarmaderos… Claro, uno se pregunta qué esplendor puede tener un trozo de viejo metal maltrecho, oxidado, raspado, lijado una y otra vez por un anónimo chapista, por el tiempo y la densa soledad que tienen los objetos hace mucho abandonados.”   

Patricia Rodón .  El Altillo . Diario UNO. 3/10/99

 

Ojos de Pincel. La realidad es siempre una versión. Nada mejor que una visita a Espacios Provocados para corroborar esta sospecha. Cualidades propias de una “criatura posmoderna”, como Dolengiewich define su trabajo, que subvierte y cuestiona los lugares fijos desde los que pretendemos mirar. Esta muestra es infinita, subjetiva, dinámica, interactiva. Cada visitante recompone su propia perspectiva, los elementos con que el artista invita a jugar. “Esto podría ser un paisaje cósmico – dice Eduardo mientras va girando y jugando con una de sus fotos –, un agujero negro un estadio de fútbol, la luna, una ola, piel de vaca un ombligo, una nariz” Micaela Táber. Diario Los Andes. 29/10/99

 

A veces el limite que separa lo tangible de lo intangible desaparece. Cuando eso sucede están demás las tan exactas como engorrosas fórmulas de la física, y sólo parece haber lugar para ciertos milagros que únicamente el arte puede hacer posibles. Retratar el alma es uno de estos raros prodigios que, a través del objetivo de su cámara, y sin fiarse de las leyes de la materia, realiza el reconocido fotógrafo mendocino Eduardo Dolengiewich.

Oyanart. Diario UNO. 30/05/01

 

“El agua es el espejo que ha elegido esta vez Eduardo para mirarse, para atrapar la sucesión de lo simultáneo, para provocar el movimiento de los otros.

El agua contiene imágenes veloces, escurridizos reflejos, ecos de lo que está arriba o al costado, sueños de lo que duerme en su superficie. Esto es Aqua”

Patricia Rodón.  Diario UNO. 9 /05/02

 

Eduardo tiene una gran personalidad, nos deleitamos con lo maravilloso de sus colores y formas. Él nos tiene acostumbrados a una permanente búsqueda; y encuentra, encuentra muchísimo. Nos asombra y esto es lo que queremos compartir con ustedes.”                                                                                                                        MARTA ARTAZA DIRECTORA DEL MUSEO MUNICIPAL DE ARTE MODERNO    9-5-2002

 

Quedé muy impresionado por la propuesta de esta exposición. Está reflejando la madurez de Eduardo como fotógrafo ya que he seguido de cerca su trayectoria. Al ver la muestra lo primero es el asombro que provocan las imágenes, ya que tienen un impacto estético muy grande, porque la muestra habla de lo que no vemos.

Eduardo tiene la capacidad de brindarnos metáforas, ve lo bueno en las cosas cotidianas y tiene el arte de percibirlo y mostrarlo. Es una propuesta para aprender a ver.

Él se refleja en la obra que expone, hay una aproximación muy fuerte entre su fotografía y los valores estéticos de la plástica. En definitiva esta muestra es muy valiosa para la cultura de la provincia.”     Andrés Aserchuk . Vicedecano FAC. DE ARTES  UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO. 9 de Mayo de 2002.

 

“ Como buena alquimia, el alquimista bucea, y trata de ver cosas que a nosotros nos pasan desapercibidas.

Él apela al detalle, él trata de exaltarlo a la última potencia. También tiene secretos, trata de que algunas texturas parezcan acuosas, otras como un estallido, y otras parecen pieles con una gran cuota de sensualidad.

Eduardo nos sorprende: Como puede un artista con una lente, siendo que otros artistas con otros recursos, corrigen la línea, el trazo, el color.

En este momento Eduardo sigue en la búsqueda y no para en su ansiedad de crear, pero ya buscando la 3ª dimensión.

En Mendoza tenemos una pléyade de fotógrafos muy brillantes, y Eduardo forma parte de ese grupo trascendente.   Sara Rosales.  Artista Plástica y Curadora Sala Canal 7 Mendoza   23-4-03

 

Los “ Soles Mágicos “ del Artista mendocino Eduardo Dolengiewich, iluminan desde el cuerpo de la mujer, y lo hacen a través de un tratamiento que lo despoja de esa condición de objeto con lo que lo( mal) trata el imaginario mediático.

El produce una extraña y poderosa integración de ese continente sugestivo con la naturaleza. El cuerpo de la mujer adquiere entonces una condición de elemento esencial, íntimamente ligado con la existencia del mundo y fundido con su condición dadora de vida.

Sus trabajos no están vacíos de erotismo pero se desembarazan de la carnalidad animal que tensa los instintos: la necesidad de poseer es reemplazada por la necesidad de integrar.Las mujeres son miradas por su objetivo casi como algo sublime, cuyas formas, sin perder la capacidad de convocar deseos imperiosos, se confunden con la naturaleza, de la forma parte indisoluble.     Diario El Puntal- Río Cuarto- Córdoba  agosto de 2004

 

“La obra de este fotógrafo es reconocida a nivel internacional, y es de una claridad conceptual que merece ser vista. Dolengiewich maneja su cámara con profesionalismo y sensibilidad, lo que le da a su trabajo un tinte personal, y es posible encontrar en las fotos miles de mensajes distintos.”      Diario Jornada-Mendoza 29  noviembre de 2.006

 

“Dolengiewich ha sido invitado a exponer en Cuba, y en Ecuador en la Fundación Guayasamín, y en Mendoza año tras año presente una Muestra diferente donde el común denominador es la belleza.

Su muestra presente se titula Piedra Libre y es un hallazgo de rincones, socavones, salientes, lisuras y asperezas de la cordillera mendocina y de la costa chilena.

Él acerca el ojo y dispara como si el sitio lo hubiera estado esperando para entrar en el arte.

Tan sólo se trata de encontrar  allí lo que busca o acaso de ponerlo por que, como dijera Bermúdez “ es un hombre que  ve el mundo con una visión muy particular, que uno crea cuando tiene algo para decir. Y uno tiene algo para decir cuando no sólo mira par afuera, sino cuando escucha su propia e íntima necesidad.”

Acaso por pudor estético evita lo pintoresco y lo espectacular y prefiere lo recoleto, lo íntimo, aquello que se cuela en el alma naturalmente y no fatiga.

El capricho de la naturaleza nos regala formas, vetas y tonos que el ojo atento de Dolengiewich nos acerca a la comodidad de la galería. Imperdible.

Andrés Cáceres  Periodista. DIARIO LOS ANDES    16-12-2006

 

Descubrir forma parte de su proceso creativo y de su mirada de autor. Lo volátil, lo cambiante, lo curvilíneo, son sus estímulos. La sensualidad y el cientismo son sus recurrencias.

El paisaje áspero se colma de suavidad. La inmensidad propone un recorte intimista. Los desnudos de Dolengiewich juegan a las escondidas en medio de la nada, y así ganan en sensualidad.    Fausto Alfonso   Periodista   Revista DON MARLON    abril 2008

 

Eduardo Dolengiewich con “Flores del Desierto” juega en su poética la ambigüedad de las formas del paisaje desértico con el desnudo femenino pleno de simbolismos. El acto de metamorfosis del paisaje-cuerpo, azuza la imaginación y transforma imágenes recordadas.

Graciela Distéfano     Periodista      Para ARTE AL DÍA   junio 2008

 

   Eduardo Dolengiewich es uno de los Artistas Fotógrafos más notables de Mendoza. No es la primera vez que se ocupa del agua, con su capacidad incomparable para abstraer a partir de la naturaleza y captar la esencia misma de las cosas. Sabe vibrar en los más diversos estilos, seducido siempre por la belleza de las formas.

Ya se trate del reino animal como del vegetal o del mineral, o de ese otro tesoro imponderable que es el desnudo femenino  y que hábilmente combinó con el desierto  común denominador es la belleza; que varía según el tema, y que puede ser áspera, recia, enigmática, lírica, recatada o voluptuosa, pero que siempre está en la raíz de todo lo que hace. Y él lo muestra con toda la seducción de su cámara mágica.                                                                          Andrés Cáceres    Periodista    para  DIARIO LOS ANDES 12 de julio de 2008

 

 El mandato del artista hoy como siempre es remover cada piedra y empujar cada muro de la prisión en la que estamos, hasta encontrar la grieta por la que se filtre la esperanza.

Eduardo Dolengiewich nos tiene acostumbrados a la búsqueda sobre la corporeidad representada en el cuerpo de la mujer. Recordemos aquellas hermosísimas fotografías en los Altos Limpios en donde dunas, cuerpos, formas, colinas, piel y arena eran un canto alto, elevado, sensual, de una belleza casi insoportable.

A él le gustan estos caminos. Y alguien dijo que la historia del arte consiste en una serie de transgresiones afortunadas.

Estos rostros, estos cuerpos enmarcados en lugares naturales de nuestra Mendoza, en los que se destaca la particular belleza de lo autóctono, permiten avizorar en cada encuadre, susurros, secretos acerca de un secreto. Estas fotografías dicen cosas íntimas y sagradas de tan alta densidad que cuando uno se aparta, recién se da cuenta de que sabe menos que antes de detenerse a mirarlas.

La mujer inspira fuego, señala este artista. Y por eso él la somete en calidad de sujeto, no de objeto, a una apreciación artística en la que desentraña huellas ancestrales del ser humano. Díganme si no es cierto que cualquiera de estas obras, cualquiera de ellas, no les hizo estremecer con su aire de misterio insondable.

Eduardo no sólo hace clic con el percutor de su máquina. También, y a eso nos tiene muy acostumbrados, y esto es una especie de constante perfeccionada en su quehacer, busca encuadres, logra texturas, usa el color para mecernos de emoción. Todo él es ojo, máquina y luz, por eso logra con sus fotografías convertir el mundo en un cofre de imágenes.

Él nos acerca a lo exótico, convierte lo exótico en fuego, homologa el mundo de afuera, lo saquea con su cámara. Su fotografía transforma la realidad en un énfasis de belleza y sensualidad.           Mercedes Fernandez    Periodista        7 de agosto de 2007

 

En la muestra que ahora nos presenta Eduardo Dolengiewich su reconocida y singular capacidad alegórica que posee alcanza un grado de provecho considerable.

Se nos ha impuesto, por axioma, que todo enunciado fotográfico es siempre un proceso deliberativo hacia una abstracción;  A este quicio  Dolengiewich lo asume a priori, y es precisamente por ello que nos propone concederle a cada uno de los instantes sujetado por la lente, demandar un devenir ajustado en el espejo estético de nuestra sensibilidad. .

Desde el marco conceptual en que proponemos situamos, ahora,  resulta casi restrictivo aplicar los cánones compositivos de la disciplina fotográfica, en su versión académica. En mucho, (desde los valores compositivos formales, hasta los específicamente sensoriales y estéticos, que sus trabajan comportan) resulta más pertinente y legítimo aproximarnos desde los andamiajes teóricos de la estética pictórica.

Cuando asevéranos esto, dejamos abierta la invitación para que sus obras se nos presentan como una enunciación donde lo predicado no sea provisto por la lente sino por el reflejo de la imagen en  la conciencia sensible del espectador.

Así, vemos como hay obras en que la metáfora juega con lo sutil del tránsito resbaladizo  sobre  los cantos desgastados  de la piedra,  de grises perlados.

En la misma obra,  un notable crédito la encontramos cuando este artista decide componer la estructura visual llevando la línea de horizonte a un nivel alto, de grado crepuscular, aún sabiendo que bordea el riesgo que la imagen humana queda reducida a su más elemental significación, en cuanto a su densidad óntica se refiere. El diálogo constante entre la costa y el agua, que nos ofrece, se nos presenta como un alegato válido en el cual la experiencia de la contingencia fenoménica en ningún caso puede superar el condiciónate de lo subjetivo..

Para este artista, desde las luces y sombras y desde el color, siempre está presente en anhelo de que  lo que el espectador puede ver desde la mirada de lo cotidiano preanuncie la imagen que remite a un entorno más intimo  y en pleno vínculo con la naturaleza.

De esta conjunción cada perfil  adquiere el carácter de  un avatar y cada gota de agua contiene la presencia del hombre. Puede plasmar así, acaso, acaso todo el espectro de los múltiples estados de ánimos de los seres humanos frente a las eventualidades.

La constante apelación  a la subjetividad como elemento inherente a los argumentos emocionales es en Dolengiewich una  memoranda a la némesis de la nimiedad del hombre. Y es sobre esta presión que el fotógrafo necesita marcar su subjetividad elaborando un enunciado lleno de sutilezas pero afinadamente comprensible, y directo para cualquier observador.       Jorge Gomez de la Torre .  Crítico de arte – marzo 2011

 

 

Eduardo Dolengiewich ante todo, es un experimentador de la figura. Por eso sus imágenes se cargan de abstracciones, que busca y logra tanto desde la línea definida como de la deformación de los objetos o la resignificación de los cuerpos.

Ante una foto de Dolengiewich nos vemos en la necesidad de tomar nuestras propias decisiones respecto de lo que estamos mirando, porque en ellas el movimiento y la quietud se funden. Y nos confunden. El fotógrafo juega a que todo lo que es no sea. En todo caso, a que lo que no sea se concrete a partir de lo que es. Los temas que  trata en su trabajo merecen, por la misma oposición que propone en cada imagen, un análisis que no se acaba ni se interrumpe. Y es que el inconsciente también está invitado a jugar un papel fundamental ante cada foto.a La Obra de Dolengiewich es múltiple desde todas estas riquezas enunciadas. Sencillamente, imperdible.

Alejandro Frías Periodista Diario MDZ  13-2-14

 

Es difícil imaginar como se pueden lograr paisajes de roca, de formaciones caprichosas de piedra y arena, a veces con castillos y columnas de increíble arquitectura y siempre con belleza, una belleza visual rigurosa y subyugante. Paisajes lacustres donde tierra y agua nos acercan paraísos escondidos, de inigualable pureza, como reservorios secretos para que el hombre comprenda que la Naturaleza es maravillosa, que él forma parte de ella y debe cuidarla. Tu muestra es un llamado a preservar el mundo natural, nuestro y único. Los paisajes en colores dan cuenta de un pintor impresionista de notable buen gusto, que sabe convocar, a la vez la sutileza, la calidez, cierta nostalgia, y sin duda todo el amor que hay en su corazón.                                Andrés Cáceres   Periodista  16-4-14

“La nueva serie de fotografías de Eduardo Dolengiewich que combina el cuerpo femenino con el paisaje, deslumbra. La fusión que el fotógrafo logra en cada toma sublima la belleza de las  dunas y el agua en movimiento de los arroyos. Los elementos en convivencia con el cuerpo. El agua el aire y la tierra se llenan de vida en cada una de las instantáneas, logrando que esos espacios abiertos, naturales, no se vean interrumpidos por la presencia humana. La piel, el movimiento del cuerpo, las telas atrapadas por el viento, son parte de ese mundo en el que los opuestos consiguen, de la mano de Dolengiewich, el equilibrio.

Alejandro Frías    Periodista   para    MDZ  20-9-14

 

 

 

 

 

¿dónde termina la arena y comienza la piel ? Ese no-limite transitado por la caricia de la luz, es el que palpita en las figuraciones ancestrales de la Pachamama.

Nada tiene que ver esto con los desnudos de Playboy. Lo que Dolengiewich intenta al disparar su cámara es captar “ un sujeto con alma y corazón que nace del paisaje”.

Y ese sujeto es femenino y telúrico. Hay sensualidad, pero no busca acercarse a un erotismo básico. Desde hace 20 años se dedica a “ pintar “ la relación de los cuerpos con la luz .     Mariana Guzzante para Diario Los Andes 8-6-17

                                                                          

Los contrastes entre géneros artísticos son claramente más reconocibles que las similitudes. Entre artes visuales y literatura, fotografía y poesía en este caso, es evidente en qué se diferencian desde un primer acercamiento. Las fotografías se hacen con cámaras fotográficas, la poesía con palabras y enunciados. La fotografía trabaja con la luz, la poesía con tinta. La fotografía mira desde adentro hacia afuera y la poesía de afuera hacia adentro. Pero también es cierto que tanto la fotografía como la poesía crean imágenes, intentan atrapar fragmentos de realidad, y generan símbolos y metáforas.

Cuando nos detenemos ante esta clase de obras nos gustaría haber tenido la oportunidad de salir con el artista  mientras hablamos de la expresión, de la vida, del color

 DOLENGIEWICH, intensamente movido por la filosofía de la otredad, plantea reflexiones a través de estas fotografías, sobre las cuestiones fundamentales del ser humano, bajo la creencia de que la mirada conforma un rol esencial en el desarrollo de ese ser humano.  Esto hace que las instantáneas representen, en esta colección, el máximo contenido con el mínimo continente. Cada uno de estos títulos son como haikus visuales, trabajos que retratan pequeños pedazos de vida que producen que el espectador vea, piense, reflexione e incluso bucee en la memoria para sugerirse cosas.

La fotografía como continente, se convierte en sus manos en un organismo vivo, como un pequeño hijo que el autor funda transmitiéndole valores. Y como cada papel es único, y si bien se tinta y maltrata a base de arañazos y rascaduras sin afectar a la belleza estética y poética, este sostén pone de resalto que las fotos no son sólo fotografías: son elementos orgánicos que duran siglos pero que también envejecen y acaban por destruirse.

Como cada fotografía es apenas un fragmento, el peso moral y emocional de cada una depende de dónde esté insertada. Porque cada imagen cambia de acuerdo al contexto donde se la vea: el significado es el uso. Y por eso mismo esta muestra contribuye a la erosión de la misma noción de significado, porque al detenernos ante ellas, estaremos parcelando la verdad en verdades relativas, aceptando la idea de la polisemia inagotable del acto poético.

La denotación y la connotación conllevan un simbolismo sugerido por el artista, lo que exige que cada instante captado quede, como acto poético, cuidadosamente estudiado y preservado.

EDUARDO DOLENGIEWICH se adentra de manera soberbia en el tema de la belleza de una manera tan profunda que invita al pensamiento y a la reflexión sobre temas esenciales de la vida. El entendimiento de la estética como una elección comprendida por parte del autor y no al azar, es uno de los puntos a los que da gran relevancia en esta muestra que él mismo ha denominado “OJOS AL MUNDO”. Comprende la estética y la buscar intencionadamente.

El acto fotográfico es una obra poética que se podrá visualizar a partir de la fractura, de la herida y del impacto que generará el poema, a partir de su propia realidad, del traspaso de una realidad. Porque fotografiar no es describir: la fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma, dice Susan Sontag.

Gracias, EDUARDO, por enseñarnos a mirar.

Mercedes Fernández.  PERIODISTA-ESCRITORA NOVIEMBRE 2018

 

Eduardo Dolengiewich:

Autor consagrado de imágenes, resume en esta nueva muestra la perfección por sus cuatro costados. Una cierta mirada, única, sutil y profunda, logra inmortalizar el instante en un itinerario variado y complejo al que nos invita a acompañarlo. A quienes lo seguimos desde hace años y a los que nos hizo descubrir, casi como en un pase de magia, la belleza que estaba aprisionada en las aguas contaminadas de algún puerto ignoto o en la chatarra oxidada de un viejo automóvil, una vez más hoy logra sorprendernos. 

En esta exposición hemos querido seguir su itinerario espiritual. El gran protagonista aquí es el hombre, frente a un mundo interconectado, en el que se mezclan caprichosamente vínculos de la contemporaneidad con costumbres ancestrales plasmadas en imágenes, testigos de modos característicos de este extraño siglo XXI.

Como es habitual en las obras de Eduardo, son sus valores primordiales la luz, su control y la naturalidad del resultado, junto a su habilidad para captar el instante sin estridencias ni efectismos en favor de la naturalidad. Sabe crear con agudeza al personaje o al motivo que hasta ese instante estaba inadvertido y lo transforma en actor importante y vehículo de un mensaje de trascendencia.

Y acompañando su itinerario, vamos saltando junto a su pupila de un espacio a otro, en escenarios variados y complejos en cuanto a motivos, localizaciones y circunstancias individuales y colectivas. De este modo nos encontramos entre la muchedumbre que se dirige a un festival musical en el metro de París; en la visita atiborrada de turistas frente a la Gioconda en el Louvre; sorprendidos frente a la soledad del anciano quijotesco luchando contra sus molinos de viento; acompañando a ese viejo y su exótica bicicleta mientras trata de atrapar los últimos vestigios de la juventud; observando el contraste de las mujeres del medio oriente que conviven entre las realidades de dos mundos, o emocionándonos con la imagen entrañable de la mujer africana en la parada del ómnibus y en las vertientes de la religiosidad en las que alcanzamos a respirar un silencio que conmueve. Son todos ellos segundos mágicos que invitan a la reflexión.

En su serie de arquitectura, obra también del hombre, su mirada nos envuelve en una danza óptica que logra aprovechar al máximo las posibilidades del lugar y extraer el cien por ciento de su belleza en una vertiente casi minimalista, con pocos elementos que resuelve con elegancia. Y en los paisajes, nuevamente la luz, gran protagonista de sus fotografías, entrelazada al tratamiento del color y el cuidado de los detalles. Su pupila logra el encuadre perfecto para transformar la imagen en un plano de belleza y equilibrio.

Una vez más las obras de Eduardo son un canto a la vida, un testimonio y un acto de amor que seguramente quedarán impresos no sólo en nuestra retina sino también en nuestra memoria.   JULIETA GARGIULO – CURADORA . NOVIEMBRE 2018

 

¿ que tienen en común  Tel Aviv, Jeruralén, Frankfurt, Barcelona, Roma y Amalfi ?. Para el fotógrafo mendocino Eduardo Dolengiewich todo este periplo de ciudades está atravesado por la realidad humana que circunda cada lugar.

Y en esa búsqueda de esa dicotomía entre el ser humano y lo que sucede a su alrededor es lo que muestra las más de sesenta fotografías de “ una cierta mirada “, la nueva exposición fotográfica del artista mendocino, que quedó inaugurada en el Espacio de Fotografía Máximo Arias.

Poner el foco en lo que está a la vista, lo que es corriente y que con el ajetreo no percibimos. El fotógrafo agudiza su búsqueda y pone en valor lo humano: desde la arquitectura, la cotidianeidad, el intercambio cultural surge la belleza del registro.

Claro que Israel no tiene mucho que ver con París. Pero es el hombre y su circunstancia lo que las une en este extenso panorama de Dolengiewich.

La importancia de la religión, en un lugar histórico como el Muro de los Lamentos, se traduce en introspección y comunión de los creyentes. Eduardo encuentra en ese momento único la humanidad del abrazo y del encuentro entre los que creen.

Otra postal: en cansancio evidente de una inmigrante africana contrasta con la belleza fresca de Julia Roberts que sonríe en una publicidad de perfume. Los opuestos como parte como parte de la ciudades que transitamos . Sólo falta captarlos y ponerlos en contrapunto. Parece simple, pero es la mirada de uno, personalísima, la que capta lo que el hombre hace y deshace.

El juego de un niño es juego en una plaza o un museo. O por lo menos así lo traduce una de las fotos de Eduardo, en el Museo Orsay, donde la inocencia de un niño rompe el silencio solemne.

Este compilado de Obras en blanco y negro y color son el resultado de un registro entre 2015 y 2018 por diferentes ciudades. Con ellas el fotógrafo construye su mapa de instantes y personajes, donde la humanidad es verdadera protagonista.

LORENA MISETICH para Estilo Diario Los Andes 11-11-18

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