Velocidad y obstáculos: las causas de las caídas de moto

Para conducir una motocicleta hay que tener, primero, respeto a las dos ruedas y después asumir ciertos riesgos porque, a fin de cuentas, durante su conducción, nuestro cuerpo forma parte de la carrocería. Por otro lado, los daños personales y materiales que provocan las caídas de moto dependerá de la intensidad del impacto, trayectoria del vehículo y circunstancias de la vía. No obstante, no mencionaremos las consecuencias tras un siniestro vial sino más bien los factores que provocan las caídas de motocicleta y que podrían resumirse en: la velocidad inadecuada y los obstáculos ajenos que podamos encontrar a nuestro paso.

Velocidad, causa directa de la caída de moto

La velocidad reduce el tamaño del campo visual y si fuese excesiva durante la conducción de una motocicleta, pueden presentarse fenómenos como, por ejemplo, el denominado efecto túnel. Está claro que la conducción a altas velocidades limita la visión y aumenta la atención difusa. De esa forma, el cerebro actúa concentrando la mirada más lejos para anticipar nuestras reacciones pero reduce la percepción del entorno próximo.

Por ejemplo, si circulamos a 65 km/h el ángulo de visión se reduce hasta los 70 grados, mientras que a 100 km/h el ángulo de visión periférica baja hasta 42 grados, iniciándose así el llamado efecto túnel. Por esta razón, el campo de visión depende directamente de la velocidad a la que circulemos.

Por otro lado, la velocidad inadecuada es la primera causa de siniestralidad vial con víctimas motoristas en vías interurbanas. Un dato a tener en cuenta sobre todo en las salidas de vía en tramos curvos debidamente señalizados. Asimismo, el exceso de velocidad es la infracción más frecuente de los motoristas. Debemos saber que esa sensación de mayor libertad a la hora de conducir una motocicleta, a la hora de realizar una ruta por carretera, no está reñida con la seguridad del propio motorista y de los demás usuarios de la vía.

Conducir una motocicleta con precaución, a una velocidad moderada es muy importante para prevenir cualquier imprevisto durante la circulación y tener tiempo para reaccionar de forma correcta. Una conducción segura requiere ser capaz de anticiparse a las maniobras de los demás conductores que pueden generar un conflicto. Hay que estar seguros de que los demás conductores nos ven antes de realizar, por ejemplo, un adelantamiento, un desplazamiento lateral o un cambio de carril.

Cómo actuar ante un obstáculo conduciendo una moto

Los obstáculos fijos o móviles en la vía como, por ejemplo, badenes, resaltos u otros imprevistos de la vía, bultos o mercancía abandonada sobre la calzada, desperfectos de otros vehículos, incluso, vehículos detenidos por avería o por cualquier otra circunstancia, pueden incrementar el riesgo de colisión y posterior caída de moto.

Para ello, hay que mantenerse atento a la vía y adaptar la velocidad a las circunstancias existentes. La vista es el sentido más importante cuando conducimos. De nuestra visión dependerá la rapidez en la percepción para evitar cualquier situación de riesgo. Si vemos que el obstáculo está muy cerca, debemos reducir a una velocidad más lenta y, si es posible, dejar a un lado el obstáculo sin abandonar el carril de nuestro sentido de la marcha.

Los alcances o choques contra vehículos detenidos son los siniestros viales más comunes en casco urbano. Para ello, hay que guardar la distancia de seguridad. Si conducimos pegados al vehículo que va delante y éste frena ante cualquier imprevisto, posiblemente, no podremos evitar la colisión por alcance. Por otro lado, no debemos adelantar por la derecha porque podemos encontrarnos a viajeros que abren la puerta para bajarse del vehículo o peatones cruzando entre vehículos.

Cómo actuar ante una caída de moto y evitar lesiones

Si la caída conduciendo una motocicleta resulta ser inevitable debemos saber, siempre que sea posible, cómo caer bien de la moto para sufrir menos daños. Para ello, debemos tener en cuenta, estos consejos:

– Soltar el manillar y dejar la motocicleta inmediatamente para evitar ser arrastrado por ella, ya que soltando la motocicleta se reduce las posibilidades de sufrir una lesión de muñeca y también de sufrir quemaduras.
– Intentar buscar el lugar de caída con menos obstáculos para reducir choques contra elementos rígidos o cortantes.
– Al caer el cuerpo girará hacia donde se dirija la mirada y ahí es donde irá la moto.
– Una vez en el suelo hay que relajarse y deslizarse (no rodar) hasta la detención total.
– En caso de rodar por el asfalto, hay que proteger brazos y piernas. La mejor forma de hacerlo es pegando los brazos al cuerpo y tratar de mantener las piernas en línea recta.
– No intentar levantarse antes de que el cuerpo se haya detenido para no caerse de nuevo.
– Y, por último, el casco y la ropa adecuada será de ayuda inestimable. Para recorridos largos en carretera, conviene llevar casco integral y ropa de cuero o tejidos especiales con protecciones para evitar lesiones.

Lo cierto es que mientras las dos ruedas con motor tengan que seguir moviéndose en un ambiente hostil, donde se piense que las rutas y calles son sólo para los vehículos de cuatro ruedas, seguirán siendo los vehículos más vulnerables junto con ciclomotores y bicicletas.

Además de la velocidad y la existencia de obstáculos como causas de siniestros con moto, existen otros factores como, por ejemplo, velocidad inadecuada en curva, no respetar la prioridad de paso en intersecciones o cruces, el mal estado de los neumáticos y las deficiencias en la vía. Para ello, la velocidad adecuada y la atención permanente a la conducción son el mejor remedio para conducir con seguridad ante cualquier imprevisto.

Fuente circulaseguro.com

Este vídeo de la Fundación MAPFRE amplía la información sobre la conducción segura en motos:

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