Vivamos mejor

Se oyen multitud de consejos sobre cómo comer mejor, cómo hacer más ejercicio y cómo mantener un estilo de vida saludable. Tantos consejos, de hecho, que el mensaje de fondo se pierde entre tanto bombo.

Afortunadamente, Nemours Health and Prevention Services (NHPS), una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo promover la salud infantil, va a facilitarle las cosas dejándoselo todo bien claro. Con sede en Delaware, NHPS, igual que KidsHealth, forma parte de Nemours, uno de los sistemas sanitarios de mayores proporciones de EE.UU. dedicado a mejorar la salud infantil. Su fórmula —denominada 5-2-1-Casi ninguna— ayuda a padres e hijos a recordar los componentes básicos de un estilo de vida saludable.

¿En qué consiste?

Tomar 5 o más raciones de fruta y/o verdura cada día.
Limitar el tiempo de ocio pasado delante de una pantalla de televisión, ordenador o similares a 2 horas diarias (o menos).
Hacer 1 hora de actividad física cada día (o más).
No beber casi ninguna bebida azucarada.

La fórmula 5-2-1-Casi ninguna ha demostrado ayudar a prevenir la obesidad, a mantener un peso saludable y a mejorar el bienestar general.

Una manzana al día…

Cuando éramos niños nuestros padres nos decían: «¡Cómete la verdura!» Y ahora nosotros se lo decimos a nuestros. ¿Y por qué no lo íbamos a hacer? La mayoría de las frutas y verduras son ricas en nutrientes y bajas en calorías y grasas por naturaleza, lo que las convierte en una elección muy saludable. También son ricas en agua y fibra, lo que les confiere un efecto saciante.

La fórmula 5-2-1-Casi ninguna, recomienda 5 o más raciones diarias de fruta y/o verdura al día. Según el Departmento de Agricultura de EE.UU., una ración promedio es media taza (aproximadamente lo que cabría dentro de una mano pequeña) de fruta o verdura troceada, o una taza entera de verdura de hoja verde, como las espinacas.

He aquí algunas formas de aumentar la cantidad de raciones de fruta y verdura que ingiere su hijo diariamente:

Tenga siempre fruta y verdura a la vista, sea en el mármol de la cocina, en un frutero encima de una mesa o en la nevera; tenga algunas frutas y verduras troceadas para facilitar su consumo.

Pida a su hijo que le ayude a elegir distintas verduras y frutas para la comida.

Deje que su hijo participe en el proceso de lavar, cortar y cocinar las verduras y frutas que vayan a comer. A los niños les encanta comer lo que han preparado ellos mismos.

Ofrézcale fruta o verdura a su hijo en cada una de las comidas principales.

Sea creativo: añada frutas y/o verduras a los creps, los cereales del desayuno, los huevos revueltos, la pasta, las tortillas, las empanadas y los sándwiches.

Ofrézcale a su hijo tanto frutas y verduras nuevas como otras que ya conozca y sepa que le gustan. A los niños muchas veces hace falta ofrecerles varias veces un alimento nuevo antes de que lo acepten, de modo que, si no le gusta algo a su hijo la primera vez que se lo ofrece, no tarde mucho en volvérselo a ofrecer.

Temas relacionados